El negocio del despecho sentimental ha sumado un nuevo y sonado capítulo en el circuito publicitario de la capital. La colaboradora televisiva Irene Rosales ha dejado sin palabras a propios y extraños al convertirse en la protagonista absoluta de la última y agresiva campaña de la marca de snacks Grefusa. Coincidiendo de forma milimétrica con su 35 cumpleaños, la andaluza ha destapado un monumental cartel en la plaza de Antón Martín que encierra una burla directa hacia su exmarido, el DJ Kiko Rivera, con quien rompió de manera oficial el pasado mes de agosto tras más de once años de relación y dos hijas en común.
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La maniobra comercial utiliza el humor de la calle para facturar con el fracaso matrimonial, situando a la sevillana en la primera línea del foco mediático a través de un juego de palabras que desborda ironía fina y colmillo afilado.
Un eslogan envenenado para golpear al hijo de Isabel Pantoja

El texto impreso en el corazón de Madrid no deja el menor margen a la imaginación y funciona como un ataque frontal hacia el hijo de la tonadillera. «Un mix con un mal kiko es un mal mix», reza de forma nítida el eslogan principal de la campaña desplegada en la fachada madrileña. Por si el dardo no fuera lo suficientemente explícito, la lona se remata con otra frase de idéntica carga comercial: «Elige Grefusa mix, elige el mejor kiko».
En el flanco derecho del gigantesco cartel publicitario aparece la propia Irene, captada por los focos de las agencias de prensa ataviada con una blusa de manga larga en un llamativo color naranja. Con gesto sonriente y soltura elegante, la televisiva posa ante los viandantes sosteniendo una bolsa de los productos de la firma alimenticia, confirmando que ha decidido rentabilizar el bando de los solteros tras meses hablando abiertamente sobre el fin de su convivencia con el músico.
Doble emoción en las redes y un regalo de cumpleaños por todo lo alto
La difusión masiva de este proyecto publicitario ha coincidido con una jornada de celebraciones privadas para la exmodelo, que este lunes 15 de junio alcanzaba los 35 años de edad. A través de su perfil oficial en la red social Instagram, la andaluza compartía con su comunidad de seguidores el entusiasmo por los acontecimientos del día, dosificando los tiempos con un claro enfoque de expectación.
«Estoy muy feliz con todos los mensajes que estoy recibiendo», arrancaba manifestando en sus publicaciones temporales ante el aluvión de felicitaciones de la mañana. Acto seguido, Rosales desvelaba la sorpresa que guardaba bajo llave: «Yo también tengo una sorpresa para vosotros. He trabajado en una cosa durante varias semanas y hoy ve la luz. Es un día en el que tengo doble emoción». De inmediato, la colaboradora subía la instantánea de la lona de Antón Martín, asumiendo con naturalidad el revuelo de la calle.
Aplauso unánime del sector publicitario y las redes ante la audacia
Las reacciones al ingenioso golpe comercial de la andaluza no se han hecho esperar en las plataformas digitales, donde el ingenio de la marca de aperitivos ha sido objeto de análisis minucioso. Plataformas como X se han llenado de comentarios que alaban la capacidad de la firma para leer los códigos de la prensa del corazón y transformarlos en impacto de mercado directo.
Entre los mensajes con mayor volumen de interacciones y apoyos de la jornada, destacan los análisis de profesionales que ponen en valor la agresividad de la propuesta: «A Grefusa siempre los pongo de ejemplo en mis clases sobre cómo tener ideas creativas, no tener miedo a ser rompedores y usar el marketing todo el tiempo». La calle dicta sentencia y la rabieta se traslada ahora al entorno del DJ, retratado en pleno asfalto como el ingrediente defectuoso del que conviene prescindir.
