La influencer colombiana Sofía Murillo, de 17 años, murió el sábado 8 de agosto al precipitarse en Río el helicóptero en el que hacía un paseo turístico junto a su madre, Wendy Manrique, de 37 años, y su abuela, Rocío Cubillos, de 59. Con ellas falleció el piloto de la aeronave, el brasileño Alessandro Rocha. Las autoridades de Brasil mantienen abierta la investigación y todavía no han establecido qué provocó la caída.
Te recomendamos

Felipe VI y Letizia se dirigen al pueblo colombiano tras el terremoto y nombran a los 164 españoles sin localizar, tres días después del viaje del Rey a Cali

Luis Rubiales culpa a Pedro Sánchez de la pérdida del partido inaugural del Mundial 2030 y Afra Blanco le deja sin preguntas en pleno directo de ‘Espejo Público’

Ferrán Torres desvela por fin la pregunta que le hizo la princesa Leonor en Zarzuela y esquiva su promesa del Mundial escudándose en su abuela: «Pregunta al público si quiere que me corte el pelo»

«Estoy embarazada y tengo cáncer»: el vídeo con el que la periodista Mayte Campos cuenta entre lágrimas su diagnóstico y se dirige a su hija: «No te voy a soltar»
Un paseo de veinte minutos, seis personas y solo tres asientos

La familia había llegado a Brasil el lunes anterior en su primer viaje al país y tenía previsto regresar el martes siguiente, según ha detallado Infobae. Durante esos días recorrió Búzios y varios puntos de la ciudad, y ya sobre la marcha decidió reservar un paseo panorámico en helicóptero de unos veinte minutos para sobrevolar los lugares más reconocibles, entre ellos la estatua del Cristo Redentor, según ha publicado HOLA. Encontraron la oferta a través de Instagram y cerraron la reserva por WhatsApp. El grupo lo formaban seis personas de la misma familia y la aeronave contratada solo admitía tres pasajeros además del piloto, de modo que el recorrido quedó partido en dos turnos. Sofía Murillo, su madre y su abuela llegaron primero al helipuerto y ocuparon el vuelo inicial, que despegó por la mañana. El cuerpo de bomberos recibió la alerta del siniestro a las 11:11.
En el hangar se quedaron esperando los otros tres integrantes del grupo, entre ellos Víctor Manrique, hijo de Rocío y hermano de Wendy, que ha relatado al medio brasileño g1 que él mismo tenía sitio en el segundo vuelo. «Llegamos para un recorrido en helicóptero de 20 minutos. Éramos 6 personas. Nos dijeron que habría 3 personas por helicóptero», ha explicado. El orden de llegada decidió quién subía antes: los tres que esperaban en tierra no pudieron ocupar el primer vuelo porque las otras tres habían llegado antes al helipuerto. Pasada la media hora, y después los cuarenta minutos, el aparato no volvía. «Fui a preguntar qué estaba pasando. Fue entonces cuando me dijeron que el piloto había informado que tenía que realizar un aterrizaje de emergencia», ha contado. Ahí se quedó la información que les dio la empresa. «Nunca nos dieron la noticia. Nos enteramos por Internet», ha añadido.
El aparato cayó en una ladera boscosa y ardió tras el impacto

El helicóptero era un Robinson R44 de matrícula PP-MFS, según ha precisado El Colombiano, y se precipitó en una zona boscosa y escarpada próxima al mirador de Vista Chinesa, en Alto da Boa Vista, dentro de la selva de Tijuca. Tras el impacto la aeronave explotó y desató un incendio en la vegetación de alrededor, un foco que tuvo que ser controlado por personal militar y que complicó de forma notable las labores de rescate, según la información publicada por HOLA e Infobae. El piloto, Alessandro Rocha, acumulaba cerca de veinte años de experiencia como instructor de ultraligeros y helicópteros, de acuerdo con los medios brasileños citados por El Colombiano.
El balance de víctimas coincide en los tres medios consultados: cuatro personas muertas. HOLA eleva a cuatro el número de víctimas mortales del siniestro contando al piloto; Infobae escribe que el helicóptero «dejó como resultado cuatro personas muertas, tres eran mujeres colombianas»; y El Colombiano describe un siniestro aéreo que «cobró la vida de cuatro personas». Las tres víctimas colombianas fueron identificadas como Lida Rocío Cubillos, de 59 años, abuela del grupo familiar; su hija Wendy Manrique Cubillos, de 37; y la hija de esta y nieta de Rocío, Sofía Murillo Manrique, de 17. La cuarta víctima es el piloto brasileño.
La investigación sigue abierta y las causas no están establecidas
Las causas exactas del accidente todavía no han sido esclarecidas y la aeronave está siendo investigada por las autoridades para determinar las razones del siniestro, según ha recogido Infobae. El propio Víctor Manrique ha pedido que el caso llegue hasta el final: «No sé cuáles serán los protocolos, pero espero que sea una investigación para que las cosas no queden en el olvido». La familia ha reclamado además acompañamiento para los trámites en Brasil, porque desconoce el idioma, las leyes y los procedimientos que deben seguirse tras un accidente de este tipo.
Por parte de la empresa operadora del vuelo, un representante legal ha asegurado a los medios que la aeronave tenía el mantenimiento al día, que la compañía contaba con todos los permisos necesarios y que el piloto disponía de la licencia correspondiente para realizar ese tipo de recorridos, según ha publicado HOLA. La Cancillería colombiana se ha pronunciado sobre lo ocurrido, ha enviado sus condolencias a los familiares de las tres fallecidas y ha confirmado que está en contacto con los equipos de rescate brasileños para repatriar los restos mortales y atender al resto del núcleo familiar que sigue en Río de Janeiro.
Bogotá, 250.000 seguidores y una última publicación del 5 de agosto

Sofía Murillo había nacido en Bogotá y había reunido una comunidad de más de 250.000 seguidores repartidos entre Instagram y TikTok, plataformas en las que publicaba contenido de belleza, maquillaje y cuidado de la piel, además de mensajes sobre autoestima dirigidos a sus seguidoras más jóvenes, según ha detallado HOLA. Su última publicación, en la que mostraba una rutina de entrenamiento, la compartió el 5 de agosto, tres días antes del vuelo. Tras conocerse su muerte, miles de seguidores han llenado sus perfiles de mensajes de condolencia. El viaje familiar tenía además un motivo de celebración: los quince años de otra de las nietas de Rocío Cubillos, que era una de las tres personas que aguardaban el segundo turno en el helipuerto.
Los vuelos panorámicos sobre Río de Janeiro son una actividad turística habitual en la ciudad y este es el segundo accidente mortal en apenas dos meses. El 14 de junio, dos helicópteros colisionaron en pleno vuelo sobre la zona de Recreio dos Bandeirantes y murieron seis personas, un antecedente que HOLA ha recordado al informar del siniestro del sábado. Sobre la caída de este Robinson R44 no hay por ahora una conclusión oficial, y el dictamen dependerá del trabajo que las autoridades brasileñas tienen todavía en curso.
