La sección de corazón de ‘YAS Verano‘ se le fue de las manos a su propia presentadora. Lo que empezó como una charla entre colaboradoras sobre amor y relaciones acabó con Pepa Romero negando en directo los rumores de crisis con Manolo Pardo, admitiendo que atraviesa una etapa especial y rematando, con una sonrisa que no ayudó nada a apagar el incendio, cuatro palabras que han recorrido las redacciones: «Mi anillo está en proceso». No hay fecha. No hay lugar. No hay pedida de mano confirmada ni anillo que enseñar. Hay una periodista de Antena 3 hablando de su vida privada en el plató que dirige cada tarde y dejando entreabierta una puerta que hasta ahora ni siquiera había admitido que existiera.
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Cuatro palabras dichas en su propio plató y en horario de máxima competencia
El escenario importa tanto como la frase. Pepa Romero no ha respondido a un reportero emboscado a la salida de un restaurante ni ha concedido una entrevista pactada con las preguntas repasadas de antemano: lo ha dicho en la edición veraniega de ‘Y Ahora Sonsoles‘, el magacín vespertino de la cadena naranja que ella misma capitanea mientras Sonsoles Ónega descansa, y lo ha dicho durante el bloque de corazón, cuando la conversación entre las colaboradoras y la presentadora derivó desde los asuntos ajenos hacia los propios. Pepa Romero, que lleva meses esquivando con elegancia cualquier pregunta sobre su relación, esta vez no esquivó. Afirmó estar viviendo una etapa especial, salió al paso de los rumores de crisis que habían empezado a circular sobre la pareja y, cuando el asunto derivó hacia el anillo, no se refugió en el «no voy a hablar de eso» que es la respuesta de manual en estos casos. Dijo que está en proceso, sonrió y siguió el programa.
El tamaño de lo ocurrido admite poca ambigüedad, porque en este oficio media una distancia enorme entre una insinuación y un anuncio. Pepa Romero no ha comunicado una boda, no ha puesto fecha, no ha citado un lugar y no ha confirmado que exista una petición formal de por medio; tampoco ha desmentido nada de eso, y ahí está la novedad, porque lo único que había hecho hasta hoy era callar. La frase de Pepa Romero llega además en un año que es para ella un punto de inflexión por partida doble: 2026 le ha dado la Antena de Plata que la consagra entre los rostros más importantes de la pequeña pantalla española y le ha dado también el primer aniversario junto a Manolo Pardo, celebrado hace unas semanas. Con el premio en la estantería y las tardes de Antena 3 bajo su responsabilidad durante el verano, Pepa Romero ha elegido para hablar de su vida privada el formato más expuesto de todos: en directo, sin red y ante las cámaras del mismo espacio en el que ella disecciona cada tarde los amores ajenos.
El plató ya le había cantado la petición de mano el día que cumplió 42 años

La escena no cae en el vacío: el programa llevaba semanas jugando con el asunto delante de la audiencia. El 28 de julio, cuando la periodista cumplió 42 años, sus compañeros le montaron una sorpresa en pleno directo con un ramo de flores que la dejó descolocada y que ella recibió con un «¡Ay, qué ilusión!» que sonó a espontáneo. Al mencionar a Manolo Pardo, que había recorrido los más de seiscientos kilómetros que separan Ferrol de la capital para cenar con ella esa misma noche, el estudio entero —colaboradores y público— arrancó a corear entre risas que ese era el día en que le pedía matrimonio. «Estoy enamorada», se limitó a contestar ella, y agradeció el momento con un «me hacéis superfeliz» dedicado también a su pareja, que acababa de llegar de Galicia. Quince días después, la broma colectiva del plató ha dejado de ser unilateral: la aludida ha entrado al trapo.

Ese antecedente explica por qué la frase ha corrido tan rápido y por qué el bloque de corazón acabó donde acabó. A la presión del propio equipo se sumaban los rumores de ruptura que habían empezado a asomar sobre la pareja, y son precisamente esos los que ella ha querido cortar de raíz antes de llegar al anillo. La secuencia completa —primero el desmentido de la crisis, después la admisión de que vive una etapa especial y solo al final la referencia al anillo— es la que da a las cuatro palabras el peso que tienen, porque llegan como remate de una respuesta larga y no como una salida de tono aislada. La lectura que ha hecho el propio programa, y con él buena parte del sector, es que la relación va viento en popa y con una posible dirección hacia el altar. Lo que ella ha dicho, literalmente y sin adornos, es que el anillo está en proceso.
Un ascenso del Racing de Ferrol y seiscientos kilómetros de por medio
Manolo Pardo no es un rostro televisivo ni pertenece al mundo del espectáculo, y de ahí nació la curiosidad que despertó su nombre cuando la relación salió a la luz. Es ferrolano, amigo íntimo de un vecino de la periodista, y su historia con ella arrancó el 28 de mayo de 2023 en plena celebración del ascenso del Racing de Ferrol a Segunda División, entre la euforia colectiva de la ciudad departamental; el flechazo definitivo llegó meses después, durante el brindis de la boda de una amiga común en esa misma ciudad gallega. El enigma de aquel Manolo del que ella habló antes de ponerle apellido quedó despejado hace meses, con los detalles de un noviazgo que se sostiene sobre esa distancia y sobre agendas que rara vez coinciden.
La otra mitad de la ecuación es una carrera que va en la misma dirección ascendente. La gallega se hizo un nombre pateando la calle como reportera de ‘Equipo de Investigación’ en La Sexta antes de recalar en la cadena naranja, y hoy es la persona en quien la cadena delegó el programa cuando su titular se ausentó en directo, y también la que comunicó entre lágrimas el fallecimiento de Fernando Ónega desde ese mismo plató, además de la premiada este año con la Antena de Plata. A los 42 años recién cumplidos, con la etapa profesional más alta de su carrera y un noviazgo que ya va por su segundo verano, Pepa Romero ha decidido que su vida privada también se cuenta en directo.
