La colaboradora Irene Rosales ha desatado una cruenta guerra mediática y judicial con su exmarido Kiko Rivera tras convertirse en la imagen de una lona gigante de frutos secos. El hijo de la tonadillera Isabel Pantoja ha reaccionado con furia desmedida ante el eslogan del cartel, que reza «Un mix con un mal Kiko es un mal mix», contraatacando con insultos machistas hacia la madre de sus hijas y anunciando medidas legales inmediatas por el uso comercial de su nombre.
Te recomendamos

Editorial: Prepotencia frente al periodismo libre: El límite inquebrantable de este medio a pesar de Alba Carrillo

Última Hora: Kiko Rivera sentencia el desprecio de Irene Rosales: «La vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un Kiko»

Primicia: Gerard Arias estalla contra Miguel Frigenti tras ser acusado de «reventado y mentiroso»

EXCLUSIVA: «Vibras en Corte» destapa el audaz baile de platós y la tecnología robótica con la que Mediaset configura su verano

El conflicto ha saltado de los platós de televisión a los edificios de las principales capitales del país. La sevillana, que acaba de celebrar su 35 cumpleaños, aceptó el encargo de una firma de aperitivos para liderar una campaña de marketing de gran formato. En el cartel, la modelo aparece sonriente sosteniendo un grano de maíz tostado, una estampa que el entorno del pinchadiscos ha interpretado de inmediato como una provocación directa hacia su persona y su cuestionada reputación familiar.
La respuesta del hijo de la tonadillera no se hizo esperar en el universo digital, donde difundió un durísimo comunicado en el que menospreciaba la trayectoria laboral de su antigua compañera sentimental. Con tono soberbio, el músico le espetó a la andaluza que la posición acomodada de la que disfruta en la actualidad se debe única y exclusivamente a su pasado en común: «La vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un Kiko». Además, el pinchadiscos acusó a la tertuliana de carecer de proyectos propios y de verse obligada a recurrir de forma sistemática al apellido de su familia política como única herramienta para mantenerse vigente en las revistas del sector.


Lejos de amedrentarse o buscar refugio en un bando silencioso, la modelo plantó cara a los micrófonos durante su última reaparición pública. La sevillana defendió su derecho al trabajo y aclaró que el equipo de marketing estuvo muy acertado al buscar un perfil llamativo para el público de masas. Con absoluta soltura, la joven presumió de su actual relación sentimental con un joven llamado Guillermo y zanjó los insultos alegando que está curada de espanto: «Llevo una racha que estoy tan acostumbrada a que me tiren por los suelos o que intenten… pero me da igual».
Desprecios cruzados en el aeropuerto de Sevilla y amenazas de demandas
La bronca alcanzó su punto álgido a la llegada del pinchadiscos al aeropuerto de Sevilla, tras un viaje relámpago de 24 horas a Palma de Mallorca junto a su actual pareja, Lola García. Al ser interrogado por los reporteros sobre las declaraciones de su exmujer, el hijo de la artista perdió los papeles por completo ante las cámaras, elevando la crispación de la ruptura a niveles institucionales. El músico tildó la campaña publicitaria de ser una absoluta falta de respeto y llamó imbéciles a los usuarios de redes sociales que defendían la libertad comercial de la empresa de aperitivos.
El ataque personal hacia la madre de sus hijas subió de intensidad cuando el artista cuestionó directamente las capacidades intelectuales de la modelo. Con un desprecio absoluto, el hermano de Isa Pantoja afirmó textualmente sobre su exesposa: «Creo ni siquiera piensa. La mente no le llega pa’ más a la pobrecita». Acto seguido, el andaluz desveló que sus asesores jurídicos ya están estudiando las cláusulas del contrato publicitario para interponer una demanda civil, argumentando que no va a permitir que se lucren utilizando un juego de palabras equívoco con su nombre de pila.
El artista aprovechó el tumulto en la terminal sevillana para presumir de su excelente situación financiera, asegurando que su trabajo le va de maravilla y que, a diferencia de su entorno, él no necesita vender sus intimidades por dinero. Sus palabras pretendían trazar una línea divisoria entre su bando y el de la modelo, a la que sitúa en una posición de inferioridad profesional por depender de los contratos que surgen al calor de las polémicas de la saga más mediática de España.
El dardo colateral a Isa Pantoja y la defensa del clan familiar
Frente a este bando hostil, el artista sacó pecho por mantener el vínculo con la matriarca del clan, destacando que el apoyo de su madre es lo más importante que posee en estos momentos de turbulencia mediática. Cabe destacar que Irene Rosales perdió a su madre hace 6 años a causa del Cáncer.
Por su parte, Lola García intervino brevemente para rebajar la tensión de la jornada y desmentir los rumores que la situaban como cuerpo de baile en el próximo concierto que la tonadillera ofrecerá en Sevilla el 27 de junio, asegurando que acudirá al evento únicamente en calidad de espectadora y con el máximo respeto hacia la artista. La jornada concluyó con un portazo definitivo por parte del músico, quien deja el futuro de su exmujer en manos de los tribunales de justicia.
