El panorama judicial de Kiko Matamoros se ha despejado de golpe, aunque no precisamente hacia aguas tranquilas. Tras conocerse que la Fiscalía de Madrid solicita para él una pena de cinco años y medio de prisión por un presunto delito de alzamiento y ocultación de bienes, el colaborador de televisión ha decidido responder con su habitual ironía y una sorprendente serenidad. A través de sus redes sociales, Matamoros ha querido quitar hierro al asunto asegurando que afronta el proceso con la conciencia tranquila y restando importancia a la gravedad de las acusaciones.
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Una reacción cargada de ironía y «albricias»
Lejos de mostrarse abatido por la posibilidad de ingresar en prisión, el que fuera tertuliano de Sálvame ha tirado de sarcasmo para comentar su situación. «¡Albricias! Es un gran día. Ya me nombran en Telecinco», escribía en su cuenta de Instagram, bromeando incluso con su posible asistencia al programa ¡De Viernes! para tratar el tema. Matamoros ha zanjado la polémica afirmando estar «muy tranquilo y satisfecho» con la próxima celebración del juicio, previsto para el miércoles 18 de marzo ante la Audiencia Provincial de Madrid.
El escrito de acusación: un plan para salvar su nivel de lujo
Pese a la jocosidad del colaborador, el escrito del Ministerio Fiscal describe una operativa financiera muy seria. La Fiscalía sostiene que Matamoros diseñó una estrategia continuada para evitar que sus deudas con la Agencia Tributaria —que ascienden a más de 636.000 euros— mermaran su elevado nivel de vida. Según la acusación, el televisivo habría utilizado empresas y contratos paralelos para facturar sus servicios, aparentando una insolvencia ficticia mientras seguía disfrutando de ingresos que, presuntamente, percibía a través de terceras personas.
La investigación también salpica de lleno a su exmujer, Makoke, para quien se solicitan cuatro años y tres días de cárcel por su supuesta colaboración necesaria en este plan de ocultación patrimonial. Mientras el Ministerio Público insiste en que ambos eran conscientes de que sus ingresos eran suficientes para saldar las deudas con Hacienda, Kiko Matamoros se limita a desear «suerte a los implicados», confiando en un veredicto final que ponga punto y final a este largo proceso judicial.
