Kiko Matamoros está dispuesto a ir hasta el final después de la sentencia que le condena junto a Makoke por ocultación de bienes. El colaborador televisivo prepara ahora un nuevo procedimiento civil sobre la vivienda de Pozuelo de Alarcón en la que reside su exmujer, convencido de que la justicia terminará reconociendo que el inmueble fue sostenido económicamente por él durante años.
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Según adelanta en exclusiva El Constitucional la decisión llega apenas unas horas después de conocerse el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid, que condena a ambos a un año y nueve meses de prisión y al pago de 405.000 euros a Hacienda. Aunque ninguno ingresará en la cárcel al no superar la pena los dos años, la batalla legal entre Kiko Matamoros y Makoke está muy lejos de terminar.
La casa de Pozuelo, en el centro del conflicto
El punto clave de toda esta historia sigue siendo el chalé de Pozuelo de Alarcón donde reside actualmente Makoke. La vivienda, valorada inicialmente en 1,3 millones de euros y tasada ahora en más de dos millones, figuraba legalmente a nombre de la colaboradora, aunque durante el juicio habría quedado acreditado que los pagos relacionados con el inmueble salían realmente de las cuentas de Matamoros.
Según la sentencia, ambos participaron presuntamente en una estrategia destinada a ocultar bienes y aparentar una situación económica inexistente para evitar que Hacienda pudiera ejecutar el cobro de la deuda del colaborador televisivo.
Ahora, Kiko Matamoros quiere dar un paso más. Su intención es iniciar un procedimiento civil para que la vivienda sea reconocida judicialmente como un bien vinculado a él y pueda utilizarse como garantía de pago frente a la Agencia Tributaria.
La posibilidad de que el inmueble termine incluso saliendo a subasta ya forma parte del escenario que maneja el entorno del colaborador.
“Ya tienen un pie fuera”
Lejos de esconderse tras la sentencia, Kiko Matamoros ha hablado con contundencia sobre el nuevo movimiento judicial que prepara. El colaborador asegura sentirse respaldado por la documentación presentada durante el proceso y cree que el siguiente paso terminará favoreciéndole nuevamente.
“Ya tienen un pie fuera”, afirmó en referencia a la vivienda donde reside actualmente Makoke.
Matamoros sostiene además que durante el juicio quedó acreditado que su exmujer no asumió los pagos relacionados con la hipoteca del inmueble.
“Se ha demostrado documentalmente que no ha pagado ni una cuota de la hipoteca. Todo el dinero salía de mis cuentas”, aseguró.
El televisivo también se mostró satisfecho con la resolución judicial conocida esta semana, calificándola como “justa y equitativa”.
Makoke y Kiko, condenados pero sin prisión
La sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Madrid considera probado que ambos participaron en una operación destinada a dificultar la actuación de Hacienda frente a las deudas pendientes de Kiko Matamoros.
A pesar de la condena, tanto él como Makoke evitarán la entrada en prisión debido a que la pena impuesta no supera los dos años y ninguno cuenta con antecedentes que obliguen al cumplimiento efectivo.
La resolución, sin embargo, supone un golpe importante para la imagen pública de ambos, especialmente porque el enfrentamiento judicial vuelve a trasladarse al terreno mediático años después de su separación sentimental.
La relación entre Kiko Matamoros y Makoke lleva mucho tiempo marcada por tensiones públicas, declaraciones cruzadas y conflictos económicos. Pero este nuevo escenario judicial eleva todavía más el nivel de enfrentamiento entre ambos.
El siguiente paso legal ya está en marcha
El procedimiento civil que plantea ahora Matamoros no será inmediato. Tal y como explican expertos jurídicos consultados por El Constitucional, la legislación obliga desde 2025 a intentar primero una vía extrajudicial antes de presentar formalmente una demanda.
Eso implica que el colaborador deberá enviar un requerimiento formal, previsiblemente mediante burofax, para plantear una negociación o reclamación previa relacionada con la vivienda.
Makoke dispondría entonces de un plazo aproximado de 30 días para responder antes de que el caso pudiera terminar nuevamente en los tribunales.
La noticia ha generado un enorme impacto dentro de la prensa del corazón porque afecta directamente a uno de los patrimonios más conocidos de la televisión española. El chalé de Pozuelo ha sido durante años uno de los símbolos del nivel de vida que ambos mostraban públicamente durante su matrimonio.
Mientras tanto, las redes sociales ya hierven con opiniones divididas. Algunos consideran que Matamoros intenta recuperar un patrimonio que realmente financiaba él mismo. Otros creen que el conflicto amenaza con convertirse en una guerra judicial todavía más agresiva entre ambos.
Lo único claro es que la historia entre Kiko Matamoros y Makoke continúa escribiendo nuevos capítulos incluso años después de su ruptura sentimental.
