Ya no es un rumor, ni una negociación, ni un globo sonda: es un comunicado. Atresmedia y Josep Pedrerol han puesto fin este martes a trece años juntos, y lo han hecho con la fórmula más elegante y más definitiva que existe en televisión: el mutuo acuerdo. El grupo de San Sebastián de los Reyes ha confirmado la salida del periodista catalán y, de paso, ha fijado la fecha de defunción de su criatura más ruidosa: ‘El Chiringuito‘ se emitirá por última vez el lunes 20 de julio, en un especial dedicado a la final del Mundial 2026. Después, silencio. El programa que convirtió la madrugada en un ring y a media España en tertuliana de sofá echa el cierre para siempre en Atresmedia.
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Un adiós con la final del Mundial como telón
El guion no podía ser más cinematográfico. El contrato del presentador expira el 19 de julio y la cadena ha decidido apurarlo hasta el último minuto útil: el último ‘Chiringuito’ será el de la noche siguiente a la final del Mundial, la madrugada más caliente del calendario futbolístico, con el trofeo recién levantado y el país entero pendiente de lo que se diga en los platós. Trece años de gritos, de pizarras, de exclusivas, de broncas y de audiencias imposibles para una franja horaria en la que, antes de que él llegara, no existía absolutamente nada, se despiden con el partido más visto del planeta como fondo. Casualidad o no, es un final a la altura del personaje.
El comunicado que ha hecho público el grupo va firmado por las dos partes y evita cualquier grieta. José Antonio Antón, director general de Atresmedia Audiovisual, resume así el divorcio: «Después de trece años de trayectoria compartida, queremos agradecer a Josep Pedrerol y a su equipo su profesionalidad, compromiso y logros durante este tiempo. Cerramos esta etapa con la satisfacción de haber alcanzado un acuerdo mutuo». El presentador, por su parte, tira de la fibra que mejor domina: «Si además hemos conseguido acompañar y arrancar una sonrisa cada noche con El Chiringuito, nos sentimos más que felices». Ni un reproche, ni una factura pendiente en voz alta. En televisión, cuando un adiós se escribe así de bien, casi siempre es porque el destino ya está firmado en otro sitio.
Trece años, dos formatos y una madrugada inventada de la nada
Conviene medir el tamaño de lo que se marcha. Pedrerol aterrizó en el grupo en 2013 para ponerse al frente de ‘Jugones’, el informativo deportivo de laSexta, y poco después levantó ‘El Chiringuito de Jugones’ en Mega, heredero directo de aquel ‘Punto Pelota’ con el que ya había demostrado que se podía hacer televisión de fútbol a base de mesa camilla, ruido y pasión desatada. Lo que parecía un experimento marginal en un canal secundario acabó convertido en un fenómeno cultural: los memes, las camisetas, las frases hechas, los tertulianos convertidos en personajes de ficción, los «¡Que arda el Chiringuito!». Un programa que se emite pasada la medianoche y del que a la mañana siguiente hablaba todo el mundo, incluidos los que juraban no verlo jamás.
Ese es exactamente el activo que ahora se queda sin dueño. Y la pregunta que recorre el sector no es si el formato sobrevivirá —lo hará, con otro nombre y en otra casa—, sino qué hace Atresmedia a partir del martes 21 de julio con una madrugada que llevaba más de una década ocupada, rentabilizada y blindada. El grupo pierde de golpe dos marcas deportivas, un equipo entero y a la cara que las sostenía. No es una baja: es un agujero.
Mediaset espera al otro lado de la puerta
Porque la segunda mitad de esta historia ya está escrita, aunque todavía no lleve sello oficial. Mediaset España lleva semanas ultimando la incorporación del periodista y de buena parte de su equipo, con la intención de trasladar el modelo de ‘El Chiringuito’ a una de sus cadenas principales —Telecinco y Cuatro están sobre la mesa— bajo una denominación distinta, ya que la marca original pertenece a su antigua casa. La operación incluiría además una versión del formato de ‘Jugones’, es decir, un espacio diario de información deportiva. En vibrasencorte.es ya adelantamos el pasado 10 de julio que el desembarco estaba prácticamente cerrado a falta de que expirase el contrato: hoy se ha cumplido la primera mitad del pronóstico.
Hay incluso un detalle que delata que en su entorno llevaban tiempo trabajando con esta hipótesis: el registro de la marca ‘Chiringuito Gol’, un movimiento que solo tiene sentido si uno prevé montar el mismo espectáculo bajo otra bandera. El fútbol televisado en España está a punto de vivir, por tanto, uno de esos terremotos que reordenan el tablero entero: Mediaset recupera de golpe una franja que tenía abandonada y un nombre capaz de arrastrar audiencia por sí solo, mientras Atresmedia se enfrenta al reto de reinventar sus madrugadas desde cero y en pleno agosto.
Lo que se apaga el lunes
Quedan, por tanto, seis noches. Seis madrugadas para que el presentador se despida de una audiencia fidelísima que lleva más de una década acostándose tarde por él, y para que el equipo que ha crecido a su alrededor cierre una etapa irrepetible. Habrá homenajes, habrá lágrimas y, conociendo la casa, habrá también más de una pulla lanzada al aire con el gesto de quien no dice nada y lo dice todo. El fútbol seguirá, las tertulias seguirán y los gritos seguirán. Pero el lunes 20, cuando se apaguen las luces del plató después de la final del Mundial, se acabará una manera muy concreta de contar el deporte en este país. Y el martes por la mañana, todos estaremos mirando hacia el mismo sitio: hacia la cadena que abra la puerta.
