La tensa situación financiera de Makoke y las sombras judiciales que planean sobre su futuro marido, Gonzalo, han centrado el debate en el plató de ‘El tiempo justo’ tras las exclusivas de Luis Pliego en la revista Lecturas.
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Si el 2025 fue un año para el olvido en la vida de Makoke, marcado por la dolorosa enfermedad de su nuera y el aplazamiento forzoso de sus planes de boda, el arranque de 2026 está resultando ser un auténtico calvario mediático y judicial. La colaboradora malagueña se ha sentado este viernes en el plató de ‘El tiempo justo’ con la intención de apagar los incendios provocados por las recientes exclusivas de la revista Lecturas, pero se ha encontrado con un Luis Pliego implacable. El director de la publicación no solo ha reafirmado la existencia de una presunta deuda con el fisco, sino que ha sacado a la luz los contratos que prueban un supuesto incumplimiento contractual por parte de la colaboradora y su prometido, Gonzalo.
La tensión en el plató de Telecinco ha alcanzado su punto álgido cuando Makoke ha intentado defender su solvencia económica con una vehemencia que, lejos de convencer, ha sembrado el desconcierto entre sus compañeros. «Yo no tengo ninguna deuda personal. No debo ni un euro a Hacienda. Estoy al día de mis obligaciones fiscales. Mías», subrayaba la ex de Kiko Matamoros, haciendo especial hincapié en la titularidad de sus cuentas. Sin embargo, Pliego ha tardado pocos segundos en desmentirla de forma categórica: «Es mentira. La notificación de embargo que recibimos nosotros está a nombre de Makoke, no de otra persona. Si no, no puedo decir que es una deuda de ella».
El «tecnicismo» del certificado: la encerrona en directo
Uno de los momentos más comprometidos para la colaboradora ha sido su justificación sobre por qué no podía mostrar en ese instante el certificado que acreditara estar al corriente de pago. Makoke ha asegurado ante la audiencia que, tras solicitarlo, le habían comunicado que el documento tardaría unos 15 días en llegar. Una afirmación que ha sido desmontada de inmediato por la periodista Leticia Requejo, quien, teléfono en mano, ha demostrado que a través de la aplicación oficial de la Agencia Tributaria el trámite es instantáneo.
A pesar de la invitación de sus compañeros para que entrara en la ‘app’ y zanjara la polémica en directo con su NIF, la malagueña ha evitado coger su dispositivo móvil, alimentando las dudas de un plató que asistía atónito a su negativa. Ante esta situación, Luis Pliego ha sido tajante en su consejo: «Primero tiene que pagar a Hacienda. Que no se gaste el dinero en abogados».
Guerra de contratos y presuntos delitos: el futuro de Gonzalo en el aire
Pero la deuda fiscal no es el único frente abierto que amenaza con arruinar la estabilidad de Makoke. La sombra de los presuntos delitos de violencia doméstica que salpican el pasado de su futuro marido con una anterior pareja ha puesto el enlace en el disparadero. Sobre este asunto, Makoke ha optado por el silencio absoluto, escudándose en que se trata de un tema judicializado en el que no piensa entrar, manteniendo el estatus de «presuntos» para los hechos denunciados.
La estocada final de Luis Pliego ha llegado al revelar el contenido de un contrato firmado por la pareja con la revista Lecturas. Según el periodista, Makoke incumplió una cláusula de tanteo de seis meses al aceptar una oferta económica superior de otro medio de comunicación sin previo aviso. Pliego ha confesado que, hasta ahora, no había emprendido acciones legales por la situación familiar de la colaboradora, pero ha lanzado una advertencia final tras las amenazas de demanda de la malagueña: «Nosotros no te demandamos porque me dio pena lo que le estaba pasando a tu nuera. Pero yo también te puedo demandar porque cerraste un contrato con otro medio cuando no podías hacerlo». Con un lacónico «que te vaya muy bien, Makoke», el director ha cerrado una intervención que deja el futuro profesional y personal de la colaboradora en una situación de extrema vulnerabilidad.
