El programa ‘Fiesta‘ aseguró el domingo en directo, en la señal de Telecinco, que se había puesto en contacto con Santiago Segura y que el actor les había confesado estar atemorizado por una mujer que difunde imágenes íntimas creadas con Inteligencia Artificial usando su cara. Le entrecomilló frases, le adjudicó un estado de ánimo y explicó en su nombre por qué no había denunciado. Tres días después, el propio afectado ha contestado a ese mensaje en X y ha desmontado el montaje entero: «Ni he «confesado» nada, ni he hecho ninguna «declaración» a vuestro programa. Lo de la ética periodística no lo lleváis muy bien, ¿no?». A esta hora, el tuit del espacio sigue publicado con el mismo texto, sin una sola línea de rectificación, y ni la cadena, ni el formato, ni ninguno de los que lo contaron han dicho una palabra.
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Las comillas que solo existen en la emisión del domingo
Lo que se emitió importa hasta la última palabra, porque el problema no es un titular exagerado: es una conversación que el afectado dice que no existió. Elisa, redactora del formato, contó en directo que el programa se había puesto en contacto directamente con Santiago Segura para conocer su primera reacción. A partir de ahí llegaron las atribuciones, todas en boca del actor y ninguna respaldada por un audio, un mensaje o una grabación que el espacio haya mostrado: que estaba «atemorizado» ante lo que pudiera suceder; que le parecía «inquietante que la situación de ahora es que esas cuentas donde ella ha subido esas imágenes alteradas por la inteligencia artificial siguen abiertas»; y que no había denunciado porque «está impresionado que en el marco legal vigente no haya una ley que defienda la seguridad nuestra ante este tipo de casos en redes sociales». El titular con el que Mediaset difundió después la pieza en su propia web remataba la faena con dos palabras más entre comillas: que «tiene miedo».
Ninguna de esas frases aparece en ningún otro sitio. El martes 11, un día antes de su desmentido, sí se publicaron declaraciones suyas de primera mano sobre este mismo asunto en una entrevista con La Razón, y ahí Santiago Segura habla de todo lo contrario a lo que le adjudicó el programa: cuenta con sorna que la mujer «todos los días me manda mensajes de cariño en las redes sociales, del estilo de amo tu calvita, tu barba, sueño con hacer el amor contigo», que le envía fotos desnuda, que él no le ha dado «jamás un like», que María Amaro le llamó «alarmada» al enterarse y que le respondió que no conoce «de nada a esa individua». Cierra con un «estamos en un país de gilipollas» que no suena precisamente a hombre atemorizado. El miedo, la palabra «inquietante» y la reflexión sobre el marco legal vigente no están en esa entrevista, ni en ninguna otra que haya podido consultarse: nacieron en el plató del domingo. Es exactamente lo que él sostiene cuando escribe que «todo sale del programa ‘Fiesta’ de Telecinco».
«Empezaría denunciando a la gente que inventa que yo he hecho declaraciones»
El actor no se quedó en el desmentido. A un seguidor que le pedía que llevase a los tribunales a la mujer de los montajes, Santiago Segura le contestó poniendo a otro en el primer puesto de la cola: «No ganaría para abogados. Empezaría denunciando a la gente que inventa que yo he hecho «declaraciones». Hace mese que no doy entrevistas ni hago declaraciones de ningún tipo. Todo sale del programa ‘Fiesta’ de Telecinco. Y luego todos con el corta-pega. Lamentable». Ahí está el orden de gravedad que establece el propio afectado: por delante de quien le suplanta la vida con inteligencia artificial coloca a quien le inventa unas palabras y las emite en abierto. Y detrás, en el mismo saco, a los que reprodujeron aquellas comillas durante tres días sin llamar a nadie para comprobarlas.
Es vergonzoso.
— Santiago Segura (@SSantiagosegura) August 12, 2026
Me alegra (y me entristece) saber que no estoy solo.
— Santiago Segura (@SSantiagosegura) August 11, 2026
Se pueden inventar declaraciones (y entrevistas enteras) y publicarlas sin pudor alguno… me acaba de pasar y es desesperante.
Ánimo.
“Miedo” me da que pongan palabras en mi boca que jamás he dicho.
— Santiago Segura (@SSantiagosegura) August 12, 2026
No he hecho ninguna “declaración” a vuestro programa y me parece vergonzoso que lo utilicéis para captar audiencia.
Ni he “confesado” nada, ni he hecho ninguna “declaración” a vuestro programa. Lo de la ética periodística no lo lleváis muy bien, no?
— Santiago Segura (@SSantiagosegura) August 11, 2026
Porque esa es la segunda parte del asunto y la que explica el tamaño del estropicio. Las supuestas declaraciones del domingo no se quedaron en el vespertino: viajaron el lunes y el martes a decenas de titulares con su nombre y sus frases entrecomilladas, replicadas de portal en portal sin más comprobación que el hecho de que las hubiera dicho una televisión grande. Nadie levantó el teléfono. Nadie preguntó si aquella conversación se había producido. Cuando el afectado ha salido a decir que no habló con ellos, la cadena de reproducción ya llevaba tres días funcionando sola, y el actor la señala con una palabra que no admite mucha interpretación: «corta-pega». Su desmentido tiene, eso sí, un límite que él mismo marca y que hay que respetar: lo que niega es haber hablado con el equipo del programa, no que exista la mujer ni que existan los montajes; sobre las declaraciones publicadas el martes no se ha pronunciado.
Qué contó realmente el programa sobre la acosadora
La parte del relato que nadie discute es la que se refiere a ella. El espacio, que presenta Frank Blanco durante las vacaciones de Emma García, contó el domingo 9 de agosto que una mujer que se hace llamar Encarni Segura en redes sociales lleva tiempo publicando imágenes generadas con inteligencia artificial en las que aparece junto al cineasta como si mantuvieran una relación sentimental, suplantando a María Amaro, la mujer con la que él comparte su vida desde 1998. En esos montajes ambos aparecen besándose, acudiendo juntos a estrenos, promocionando películas e incluso en escenas de carácter íntimo; la misma persona habría llegado a felicitarle públicamente el cumpleaños y a declararle su amor desde sus perfiles, y antes habría hecho montajes parecidos con los actores Nathan Fillion y Ethan Hawke. El programa dijo también haber revisado los perfiles y comprobado que las cuentas de X e Instagram seguían activas.
Ese material daba de sobra para una pieza. Lo que el propio actor relata —mensajes diarios, fotografías, montajes que suplantan a su pareja mediante inteligencia artificial— es un asunto de plena actualidad y lo ha contado él por su cuenta con todo lujo de detalles. No hacía falta añadirle una llamada que, según él, nunca se produjo, ni ponerle en la boca un miedo que no ha expresado en ninguna parte. Y una vez cometido el error, la reparación era barata: una línea al día siguiente, un mensaje aclaratorio, un «nos hemos equivocado». A esta hora no hay nada de eso. Ni Telecinco, ni el programa, ni Frank Blanco, ni ninguno de sus colaboradores se ha pronunciado sobre la acusación, y el único que ha salido a aclarar lo que pasó ha sido el propio Santiago Segura, desde su cuenta de X y contestando de una en una a las preguntas de sus seguidores.
No es la primera vez que se planta
El personaje que ha contestado hoy no es el que uno esperaría de alguien que lleva media vida haciendo comedia. Santiago Segura viene marcando desde hace meses dónde está su límite con lo que se dice de él. En marzo, con Torrente arrasando en taquilla, encajó el reproche de Àngels Barceló a sus actores sin esquivar el debate ni pedir disculpas por su cine. En abril fue él quien puso el listón de la conversación pública al sentenciar que un insulto no es una opinión, después de describir lo que le llega en redes cada vez que abre la boca. Y el 31 de julio, hablando de la deriva del país, aseguraba que España se parece cada vez más a Torrente.
La diferencia es que aquellas veces discutía sobre opiniones y esta vez discute sobre hechos: si hubo o no hubo una conversación entre un programa de televisión y él. El programa dijo en directo que se había puesto en contacto con él; el actor responde que no ha hecho ninguna declaración a ese programa, y las dos versiones no pueden ser ciertas a la vez. El hombre que lleva meses sin conceder entrevistas ha tenido que volver a X para desmentir unas que dice no haber dado, y de momento se ha encontrado con el silencio de una cadena entera. Mientras ese silencio dure, las comillas del domingo seguirán circulando por internet con su nombre encima.
