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Televisión

Joaquín Reyes revienta el debate al disfrazarse del Papa León XIV en ‘El Intermedio’ días antes de su visita a España

Pedro Serrano González
5 min 158

El humorista Joaquín Reyes ha vuelto a agitar el avispero televisivo con su sección de imitaciones en El intermedio. En pleno estallido de expectación por la inminente llegada del pontífice a suelo español, el cómico manchego se embutió la sotana para parodiar a León XIV en el plató de laSexta. La mofa contra los vicios de la clase política nacional y los dardos internacionales se convirtieron de inmediato en el fenómeno viral de las redes sociales. Supone el regreso por la puerta grande del colaborador estrella de El Gran Wyoming en el momento de máxima tensión mediática.

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La sección Zanguangos sirvió esta vez para destripar la agenda oficial del Vaticano con el habitual tono irreverente de la factoría catódica. El falso obispo de Roma arrancó su monólogo justificando la elección de su nombre con un guiño gastronómico muy patrio, desvinculándose de la tradición eclesiástica para declararse fan absoluto de la provincia de León y de su cecina. Con 70 años recién cumplidos, el personaje se autodefinió ante las cámaras como un líder moderno: «un papá joven, un papito».

El gag explotó los orígenes estadounidenses del actual jefe de la Iglesia Católica. Joaquín Reyes calcó los tics de la cultura americana comparando el estatus del pontífice con el del actor Harrison Ford, aunque dejando claro que su negociado no incluye dar la paliza con las búsquedas del Santo Grial en las pantallas de cine. La parodia avanzó rápido hacia el terreno de la política internacional con un ataque directo contra el candidato republicano Donald Trump, al que exigió que frenara la escalada de conflictos en el mapa global porque entre los líos de Irán, Palestina, Groenlandia y Venezuela ya lo tenía «todo hecho un Cristo, pero Cristo en plan mal».

El bando social de la visita también tuvo su réplica en el guion del programa satírico. La caricatura defendió los planes papales de hacer escala en el archipiélago canario para palpar el drama migratorio en primera línea y no para tumbarse bajo el sol de las playas insulares, parodiando las coberturas informativas institucionales que ya preparan las grandes cadenas de televisión de cara al despliegue del fin de semana.

El hachazo a los ladrones con las cuentas en B

El clímax de la intervención de Reyes llegó al rescatar los antecedentes de las visitas vaticanas previas a la península, apuntando directamente a la gestión de los fondos públicos que salpicó a las delegaciones españolas en citas pasadas. El clon de León XIV recordó la estancia de Benedicto XVI en Valencia para lanzar un misil teledirigido a los despachos oficiales que provocó el aplauso unánime del público del plató: «Lo de santificar la fiesta se os da muy bien, pero lo de no robar no tanto, eh, pájaros».

El gag continuó hurgando en la herida de la corrupción al exigir limpieza absoluta en las donaciones y en las colectas del viaje que arranca en Madrid, advirtiendo que sus inspectores no tolerarán desajustes en las liquidaciones fiscales de los eventos multitudinarios organizados por las diócesis: «aquí se declara todo, hasta el cepillo». Las redes sociales convirtieron la sentencia en el corte más compartido de la jornada, relanzando los datos de impacto digital de la marca de Atresmedia frente a sus competidores directos de la franja nocturna.

La propuesta humorística degeneró en el habitual surrealismo costumbrista del cómico, quien obró el milagro de transformar el agua en cerveza antes de reclamar una ración de torreznos en la barra para certificar que su verdadero interés por España reside en la cocina. El personaje remató la faena justificando que su pontificado coincide con las fechas de la gira musical de Bad Bunny en el país para demostrar que es un papa «molón» y romper la inercia conservadora de sus predecesores en el cargo.

Quince años de sequía papal en la televisión lineal

El impacto de la parodia de El intermedio se produce en un escenario de máxima rivalidad por el control de las audiencias del verano, donde las escuderías de la televisión pública y privada se juegan los presupuestos de la temporada antes del parón de las vacaciones. La llegada real de León XIV rompe una racha de quince años sin visitas de un pontífice a España, un vacío que obligará a reestructurar los informativos de todos los grupos de comunicación para cubrir las misas y los recorridos del papamóvil por el centro de la capital.

La Sexta saca partido de su perfil crítico para desmarcarse del tono solemne del resto de operadores antes de que las autoridades activen los cortes de tráfico en el paseo de la Castellana. Joaquín Reyes demuestra que el colmillo de la sátira sigue siendo el mejor formato para conectar con la audiencia cuando los telediarios se ponen serios para recibir al bando de los palacios de Roma.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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