Un mercadillo bajo la lluvia, un abrazo de un vendedor ambulante y unas costillas a la barbacoa en el merendero de un bar de playa. Así ha sido el fin de semana de Paula Echevarría en Candás, el pueblo asturiano en el que nació y en el que ha decidido quedarse este verano, el más difícil de su vida. La actriz ha reaparecido allí acompañada de Miguel Torres y del pequeño Miki, de cinco años, apenas tres semanas después de enterrar a su padre, Luis Ángel Echevarría, y dos días antes de que su hija Daniella cumpliera dieciocho años. Ella misma ha resumido en qué consiste ahora su día a día. «Poco a poco…».
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El sábado del paraguas, el mercadillo y el abrazo de un desconocido


El plan del sábado 15 de agosto empezó dejando a Daniella con sus amigas, que le habían organizado una fiesta de cumpleaños adelantada, y siguió con lo más corriente que puede hacer una familia en un pueblo del litoral asturiano: salir a dar una vuelta. La tarde se presentó lluviosa, así que Paula Echevarría tiró de paraguas y los tres —ella, el exfutbolista y el niño— se dedicaron a curiosear entre los puestos de un mercadillo. Ahí se produjo la escena que mejor resume el tono de estos días: la actriz se quedó charlando con un vendedor ambulante y el hombre acabó dándole un abrazo. La fiesta de Daniella se celebró ese mismo sábado, dos días antes de que cumpliera los dieciocho el lunes 17, y fueron sus amigas quienes se la organizaron.
Después se metieron en un bar a tomar algo y, cuando la lluvia dio una tregua, terminaron la tarde haciéndose fotos en el puerto de Candás. Ella llevaba un vestido largo estampado de cuadros vichy en blanco y negro. Es el mismo puerto y el mismo pueblo en el que, tres semanas antes, el funeral de su padre reunió a todo Candás, con Miguel Torres cargando el féretro.
Domingo de playa, sidra y barbacoa: la rutina como tratamiento

El domingo amaneció nublado pero sin lluvia, y eso bastó para que el plan cambiara a la playa. Se juntaron con un grupo numeroso de amigos en el merendero de un bar en primera línea, de esos que permiten cocinar por cuenta propia, y Miguel Torres se encargó de la parte que se le da bien: puso unas costillas a la barbacoa. Paula Echevarría, esta vez con un atuendo playero negro, hizo de anfitriona en el sentido más literal —entró ella misma al bar a por las botellas de sidra y volvió a entrar después para sacar los cafés—. El merendero estaba en primera línea de playa y el grupo lo formaban familia y amigos del pueblo.

Por la tarde el protagonismo se lo llevó Miki, de cinco años, que no se separó de su madre en toda la jornada. Estuvieron bañándose juntos, jugando en la orilla y haciendo paddle surf. Es punto por punto lo que la propia actriz enumera en Instagram cuando describe cómo está llevando estos días. «Hacer deporte, rodearme de mi ‘manada’, empezar a abrir el estómago comiendo rico, la playa de mi pueblo, la playa de mi vida, sumergirme en el mar que me cura y me limpia, buscar entre recuerdos… Poco a poco…». El deporte, la comida, la playa de su pueblo y el baño en el mar: los cuatro elementos aparecen en las imágenes de este domingo.
Un verano con dos fechas marcadas a quince días de distancia
Estas imágenes del fin de semana en Candás llegan además con dos fechas encadenadas detrás. El 30 de julio murió Luis Ángel Echevarría, su padre, a los 76 años, y ella lo despidió llamándolo su mayor admirador. Cuatro días después de enterrarlo se derrumbó públicamente en sus redes. Y el lunes 17 de agosto Daniella cumplió dieciocho años, algo que su madre celebró interrumpiendo el luto para felicitarla. Entre una fecha y otra hay dieciocho días, y el fin de semana que ahora se ha visto en imágenes cae justo en medio: la fiesta de su hija el sábado, la playa con Miguel Torres y Miki el domingo.

Por eso la decisión de quedarse en Candás en vez de irse a cualquier otro sitio tiene una lógica evidente: es donde está la familia, donde está la casa y donde está la playa a la que se refiere en ese mensaje. La actriz, protagonista de Luz de domingo, ha pasado el fin de semana entre el mercadillo, el puerto, el merendero y la orilla, con Miguel Torres y con Miki. Su padre, Luis Ángel Echevarría, murió el 30 de julio a los 76 años, y el funeral se celebró en el mismo pueblo. Tres semanas después, las fotos de este domingo la muestran bañándose y haciendo paddle surf con su hijo.
