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Corazón

José Manuel Parada rompe veinte años de guerra con Pablo Sebastian, el pianista de «Cine de barrio», y le da un abrazo ante las cámaras en plena fiesta en Madrid

Pedro Serrano González
6 min 21
parada sebastian portada

«Un apretón de manos mirándonos a los ojos». Eso era lo que pedía Pablo Sebastian minutos antes de encontrarse cara a cara con el hombre al que llevaba dos décadas sin dirigirle la palabra. Lo que ocurrió después, en la fiesta de cumpleaños que el reportero Álex Álvarez celebró este miércoles en Madrid, fue bastante más que un apretón: el pianista y el presentador de Cine de Barrio se abrazaron y se quedaron charlando varios minutos, cómplices, ante los micrófonos.

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El abrazo que nadie esperaba, en una fiesta de cumpleaños en Madrid

La escena ocurrió en el cumpleaños de Álex Álvarez, una celebración con presencia de numerosos rostros conocidos de la crónica social madrileña: por allí pasaron Pipi Estrada, Laura Cuevas o Verónica Romero. Nadie contaba con que la imagen de la noche la fueran a dar ellos dos. José Manuel Parada y Pablo Sebastian no se limitaron a cruzarse y mirar hacia otro lado: se dieron un abrazo, se quedaron uno frente al otro y estuvieron varios minutos hablando mientras las cámaras grababan. Dejando a un lado los rencores del pasado, el presentador y el pianista escenificaron una reconciliación que parecía imposible, y lo hicieron sin un plató de por medio y sin el formato de careo con el que se había fantaseado durante años.

El detalle que da la medida de lo que pasó es el tono. No hubo reproche, no hubo pulla, no hubo esa cordialidad tensa de quien se saluda porque hay gente delante. Los dos se mostraron de lo más cómplices, con la complicidad que tuvieron durante los quince años en que compartieron trabajo y que se rompió de golpe. Y lo que pasó minutos antes del abrazo explica lo que vino después, porque Pablo Sebastian ya había dicho ante los micrófonos, sin saber todavía que se lo iba a encontrar allí, que llevaba tiempo queriendo cerrar aquello.

«Un apretón de manos mirándonos a los ojos», lo que pidió el pianista antes de verle

Antes del reencuentro, el músico argentino confesó su deseo de acercar posturas. «Si Dios quiere y la vida nos permite, nos juntarán un día en un plató, frente a frente, para decirnos a la cara lo que no nos gustaba del otro. Si pudiéramos me encantaría, en vez de pelearme y terminar mal ese día, yo no sé si un abrazo, pero un apretón de manos mirándonos a los ojos para decir, Pablo, Parada, hemos hecho un éxito los dos, tú reconoces que no eras solo el único, que yo también participé. Di lo mejor de mí». El apretón de manos que pedía se convirtió, unos minutos más tarde y sin plató de por medio, en el abrazo que acabó dando la vuelta a la noche.

Preguntado por si el presentador se lo hizo pasar mal en aquellos años, Pablo Sebastian no se escondió. «Fueron 15 años y tiene un carácter muy fuerte. Las grabaciones eran como belicosas, se peleaba con el realizador, había gritos… las formas no eran las adecuadas pero salíamos airosos, era un misterio pero el programa salía bien», relató sobre el día a día de las grabaciones. Y después puso encima de la mesa la parte que le sigue doliendo y la parte que le agradece, las dos en la misma frase. «Tiene un carácter complicado, pero vas cumpliendo años y ya no quieres ser tan guerrero como cuando eras jovencito, te gusta perdonar, te quedas en paz y la verdad que a él también yo le tengo que agradecer que él confió en mí para darme ese puesto, no se lo dio a otro, y él tuvo suerte, porque yo podía haber sido un desastre pero se lo hacía muy bonito, el programa quedaba bonito, Parada quedaba bonito, pero nunca me dio las gracias».

Por qué se llevaban veinte años sin hablarse

El lector que no venga de aquella época necesita saber de dónde arranca todo esto, porque no es una riña de plató. Cine de barrio los juntó como presentador y pianista y los convirtió en una de las parejas más populares de la pequeña pantalla: él delante, presentando la película del sábado por la tarde y entrevistando a las estrellas del cine popular español; el argentino al piano, haciendo de contrapunto. Funcionaba, y funcionó durante quince años. La ruptura llegó cuando el músico dejó el programa para irse al desaparecido Crónicas Marcianas. Cuando quiso volver, tiempo después, le dijeron que su puesto ya estaba ocupado.

Eso es lo que el pianista nunca perdonó al periodista, y de ahí salió una guerra mediática que se ha prolongado dos décadas: ataques constantes y duros cruces de declaraciones en distintos platós, hasta convertirse en el ejemplo que se ponía siempre que se hablaba de enemistades irreconciliables de la televisión española. Cada aniversario del programa y cada aparición de uno servía para que al otro le preguntaran por él. Lo que se rompió en la fiesta de Álex Álvarez es precisamente esa dinámica: la pregunta por el otro no terminó en un titular contra el otro.

Dónde está hoy cada uno

El reencuentro llega en un momento raro para el programa que los unió. Cine de barrio ha cambiado de sitio y de fórmula: RTVE lo ha dejado sin presentador fijo tras tres décadas y lo ha mandado a La 2 con un invitado distinto abriendo cada película fuera del plató, una decisión sobre la que Parada ya se pronunció cuando criticó a la cadena por la forma de ejecutar el traslado. También quedó dicho hace unas semanas, cuando Alaska lamentó en lo que había quedado el espacio y él le recordó que a los dos los echaron por la puerta de atrás. Sigue siendo, veinte años después, el hombre al que se pregunta cada vez que alguien toca el formato que creó. parada actualmente es colaboradora de el programa Y Ahora Sonsoles de Antena 3

Pablo Sebastian, por su parte, se mueve desde hace años en el circuito de los platós de crónica social, donde ha ido contando su versión de aquella salida y donde ha ido dejando también otros episodios de su trayectoria, entre ellos su experiencia con Agustín Pantoja e Isabel Pantoja cuando coincidió con ellos. El abrazo del miércoles no cierra ningún contrato ni devuelve a nadie a ningún sitio: lo que hace es dejar sin munición uno de los enfrentamientos más largos de la televisión del corazón española. Queda por ver si el careo en plató que el pianista se imaginaba llega alguna vez, ahora que la parte difícil, la de mirarse a los ojos, ya está hecha.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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