«Estoy atacada de los nervios todavía». Alejandra Rubio ha grabado un vídeo en sus redes, apenas una hora después, para contar lo que acaba de vivir en la carretera: un coche de prensa persiguiendo al suyo con su hijo de un año dentro, ella embarazada de ocho meses, insultos a Carlo Costanzia y a ella misma, y un trabajador de su urbanización al que ese coche estuvo a punto de llevarse por delante. «No soy nada de contar este tipo de cosas por aquí», avisa antes de empezar.
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Un coche detrás desde que salieron de casa

Lo primero que hace Alejandra Rubio en el vídeo es dejar claro que esto no es lo normal. Cuenta que tienen prensa habitualmente debajo de casa, que hay veces que les siguen con coches y otras que no, y que la relación es buena. «De hecho, siempre mandan a los mismos reporteros, porque saben que ya hay, pues no sé, un cierto aprecio». Ese es el punto de partida del que arranca todo lo demás, y por eso insiste en él antes de contar nada.

La tarde se torció al salir con el coche. Iban los tres —ella, Carlo Costanzia y el niño— cuando un coche de prensa se puso detrás. «Yo empiezo a ver por el retrovisor que está conduciendo con una forma súper violenta», relata. «Nos está picando el coche». Y ahí es donde entra el miedo, por lo que llevaba dentro del suyo. «Yo me empiezo a asustar porque encima estoy embarazadísima de ocho meses y pico, con mi hijo de un año y poco». Carlo Costanzia se bajó a hablar con el conductor y le pidió que parara. «¿Qué estás haciendo por favor? No conduzcas así, voy con mi hijo, Alejandra está embarazada».
«Cállate, gili»: los insultos y el trabajador al que casi atropella
La respuesta, según ella, fue un insulto. «Le ha dicho cállate gili, tira tira gili», cuenta, y se detiene un segundo para explicar que no dice la palabra entera por si le retiran el vídeo. Habla de provocación deliberada, y lo enmarca en algo que dice haber visto antes. «Alguna vez es verdad que hay cierto tipo de prensa, poca, lo digo muy poca, que se ha intentado provocar a Carlo como para buscar alguna reacción por su parte». Carlo Costanzia volvió al coche y siguieron su camino pensando que aquello se acababa ahí.
No se acabó. «Ha seguido igual, cada vez más agresivo con el coche», describe: frenazos, acelerones y pegándose al suyo. En ese punto ocurrió lo más grave de todo lo que cuenta. Un hombre que trabaja en su urbanización había oído el altercado y había salido a la calle; al intentar cruzar la carretera, ese coche «casi se lo lleva por delante». Ahí Alejandra Rubio dice que se rompió. «me iba el corazón a mil, con una ansiedad tremenda».
La llamada a la policía y la huida del conductor
Fue entonces cuando se bajó ella. Le dijo al conductor que iba a llamar a la policía y, según relata, recibió el mismo trato. «Me ha insultado a mí también, me ha llamado gili, me ha cerrado la ventanilla, me ha seguido insultando desde dentro». Carlo Costanzia le pedía que volviera al coche —«Alejandra, súbete al coche, súbete al coche»— y ella no quería. Acabó subiendo, dice, «con un ataque horrible». La preocupación de él, cuenta, era que aquel hombre hiciera algo: acababa de estar a punto de atropellar a alguien y no sabían qué haría a continuación.
Llamaron a la policía, pero el conductor se marchó antes. «No podemos parar el tráfico de aquí y se ha acabado escapando, desgraciadamente». Ella asegura tener imágenes. «Tengo vídeos de su coche, sé quién es porque alguna vez le he visto en alguna que otra ocasión, pero no sé para qué agencia trabaja ni absolutamente nada». Añade un detalle que le resulta especialmente difícil de entender: mientras Carlo Costanzia le insistía en que se metiera en el coche, el hombre se puso a grabarle. Y cuenta que él llegó a querer bajarse a pegarle y que hubo que sujetar la puerta para impedirlo. «que pegaran mi pareja con mi hijo ahí delante».
📲 Alejandra Rubio y Carlo Costanzia desvelan que han tenido un encontronazo con un coche de prensa hace unos minutos pic.twitter.com/moYDiThcnM
— Alba Medina (@albammmedina) August 27, 2026
«Yo no me expongo a que pongan en peligro mi vida y la de mi familia»

El cierre del vídeo es el que explica por qué lo grabó. Alejandra Rubio separa de forma explícita a los reporteros con los que trata a diario del conductor de este martes, y les da las gracias «siempre por cómo se portan con nosotros». Lo que rechaza es otra cosa. «os exponéis a que esto os pase, pero es que yo no me expongo a la violencia». Y remata. «Este tipo de prensa no, por favor, porque yo no me merezco que pongan en peligro mi vida y la de mi familia».
El episodio llega en la recta final de su segundo embarazo con Carlo Costanzia, y a una Alejandra Rubio que lleva meses marcando distancia con el ruido mediático. Hace un mes, en la entrevista en la que contó lo que gana con su primera novela y que no puede comprarse una casa en Madrid, ya señaló que los comentarios sobre su maternidad han sido lo que más le ha dolido, y dijo estar asqueada del entorno televisivo en el que se movió. Esta vez, sin embargo, no es el plató: es un coche detrás del suyo, con su hijo dentro.
