Omar Montes ha frenado su verano en seco por un puñetazo que le ha salido caro. Lo ha contado él mismo, sin intermediarios, en un vídeo publicado en su cuenta de TikTok y grabado desde la consulta de un hospital: se fracturó un nudillo de la mano derecha entrenando boxeo y tiene que pasar por quirófano. «Tengo una fractura en el nudillo y hay que operar», resume a cámara. Las radiografías que enseña en esa misma grabación describen una rotura partida en varios fragmentos que ha alcanzado la articulación y, de propina, un quiste que ya estaba en el hueso de al lado antes del golpe.
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El crujido que se oyó en mitad del entrenamiento

El vídeo arranca con el instante exacto en el que se rompe la mano, porque Omar Montes lo tenía grabado. En la secuencia del entrenamiento se le ve lanzar un puñetazo contra su rival y notar un crujido extraño en la mano derecha que le hace parar en el sitio y darse cuenta de inmediato de que aquello no era un golpe más de los muchos que reparte cada semana. De ahí salió directo al hospital con la sospecha de que algo se había roto, y allí se la confirmaron. El boxeo no es una anécdota en su rutina: Omar Montes lleva años entrenando deportes de contacto, presume de ello en cada publicación y ha convertido el ring en la parte de su vida que más enseña cuando no está encima de un escenario. Ese es precisamente el terreno que la lesión le deja en el aire.
@omarmontesoficial ♬ sonido original – Omarmontes
Omar Montes ha subido la grabación a la cuenta en la que reúne a más de un millón y medio de seguidores, y ahí ha ido soltando el diagnóstico por partes, con el móvil en la mano y el mismo tono de resignación con el que suele contar sus propios líos. No hay comunicado de su equipo ni parte médico. Todo lo que se sabe del alcance de la lesión sale de ese vídeo, grabado desde la propia consulta del hospital y con la pantalla de las radiografías apareciendo en el plano mientras el especialista se las va explicando. Omar Montes tampoco ha concretado en qué fecha entra al quirófano ni cuánto tiempo calcula que estará parado.
«La fractura no es limpia, son muchos fragmentos»

Lo que se escucha decir al médico que atiende a Omar Montes es que la rotura es de las malas. «El problema es que la fractura no es limpia, son muchos fragmentos», le traslada el facultativo mientras revisa la prueba de imagen. El hueso no se ha partido por el cuerpo central —«no afecta a la diáfisis del hueso, sí afecta a la articulación», precisa—, que es justamente lo que complica el cuadro: la zona dañada es la que articula el dedo y en las imágenes aparece, según describe el propio especialista, «hundida y colapsada». Por eso la salida que le plantean no es una escayola ni una férula y un mes de reposo, sino una intervención para reconstruir esa articulación pieza a pieza y devolverle la movilidad y la fuerza a la mano.
Y las radiografías traían un segundo hallazgo que el cantante no esperaba y que no tiene nada que ver con el puñetazo de esta semana. «En el hueso de al lado tienes un quiste, un punto frágil si quieres seguir boxeando», le advierte el médico en el mismo vídeo. Es una lesión previa que estaba ahí sin dar la cara y que solo ha aparecido porque el golpe obligó a mirar la mano por dentro. La advertencia va dirigida a su afición, no al artista: mantener el boxeo con ese punto débil en el hueso contiguo multiplica el riesgo de que la próxima rotura llegue sola. El paso por quirófano, con ese cuadro doble encima de la mesa, deja su vuelta al ring aparcada durante un tiempo largo y le obliga a bajar el ritmo de trabajo justo en el tramo del año en el que más apretada tiene la agenda de conciertos.
El segundo susto de un agosto muy movido

Omar Montes ya había tenido que acudir a un hospital a mediados de agosto, y también lo enseñó él mismo. Fue el 11 de agosto, unas horas después de abarrotar la playa de Poniente en la Semana Grande de Gijón, se grabó sentado en una butaca con una vía intravenosa en el brazo diciendo que estaba «muerto vivo». Aquella vez no llegó a dar ningún diagnóstico ni explicó qué le había llevado hasta allí, y lo que circuló después fueron conjeturas ajenas, no una versión suya. La de ahora sí la ha detallado de arriba abajo, radiografía incluida.
El parón, además, le cae en la peor semana posible en lo personal. Rocío Muñoz Martín, la empresaria del sector de la estética que sostiene estar embarazada de él, está a punto de dar a luz y ya ha anunciado que reclamará judicialmente la paternidad en cuanto nazca el niño. El artista no se ha pronunciado sobre ese asunto en ningún momento, ni sobre esa presunta paternidad ni sobre los altibajos de su relación con Lola Romero, y tampoco lo ha hecho en el vídeo de la mano. De lo único que habla es del nudillo.
