Kiko Rivera ha vuelto a dejarse ver y lo ha hecho acompañado por sus dos hijas pequeñas, con las que pasará lo que queda de vacaciones. A su llegada, sin embargo, el DJ esquivó la única cuestión que lleva días encima de la mesa: si su hijo mayor, el que tiene en común con Jessica Bueno, continúa en Canarias junto a su abuela, Isabel Pantoja.
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Una reaparición en familia y una pregunta que prefirió no contestar

Kiko Rivera ha reaparecido acompañado por sus dos hijas, fruto de su relación con Irene Rosales, y ya se encuentra con ellas para disfrutar del resto de sus vacaciones. A su llegada, el hijo de Isabel Pantoja evitó pronunciarse sobre una de las cuestiones que más interés ha generado estos días: si su hijo mayor continúa en Canarias junto a su abuela. La pregunta se la hicieron de frente y Kiko Rivera siguió su camino sin entrar en detalles ni matizar nada. Tampoco es la primera vez en esta semana que opta por el silencio, porque el músico ya se había dejado ver por las calles de Sevilla junto a su pareja, la bailaora Lola García, y en aquella ocasión también esquivó cualquier alusión al asunto. En las dos ocasiones, el DJ evitó pronunciarse sobre el asunto que más interés ha generado estos días.
El mutismo de Kiko Rivera contrasta con el ruido que la situación ha generado a su alrededor. El reparto de las vacaciones del adolescente se ha convertido en la cuestión que más interés despierta hoy en torno al DJ, por delante incluso de su estado físico, y la ausencia del padre en Canarias es el hueco alrededor del cual gira todo lo demás. Mientras él evita pronunciarse, Jessica Bueno sí ha hablado: la modelo reconoció su sorpresa al comprobar que el cantante no estaba con su hijo en las islas, después de descubrir la situación en pleno directo. De ese descubrimiento arranca un cruce de declaraciones que ha situado también a Isabel Pantoja en el centro del asunto, porque es en su casa donde el chaval está pasando buena parte de estas semanas de verano, acompañado por su abuela y por su tío, pero sin la presencia del padre que su madre daba por descontada.
El descubrimiento en directo que lo puso todo en marcha

El revuelo comenzó cuando Jessica Bueno descubrió en pleno directo que el adolescente, fruto de su relación con Kiko Rivera, se encontraba en Canarias junto a su abuela, pero sin la compañía de su padre. La modelo se topó con unas imágenes del DJ paseando por Sevilla, a cientos de kilómetros de donde ella situaba a los dos, y su reacción salió sin filtro y sin margen para prepararla: «Me ha sorprendido que no estuviese en Canarias con su madre. Mi hijo está allí, con la abuela». Jessica Bueno añadió una segunda frase que dejaba a la vista hasta qué punto su cálculo del verano era otro: ella «pensaba que su padre estaría también. Él está bien seguro». La sevillana no pidió explicaciones en antena ni cuestionó dónde debía estar Kiko Rivera, pero tampoco disimuló el gesto, y a partir de ahí el asunto se le fue de las manos a todos los implicados.
Lo que hace la sorpresa aún mayor es el detalle del calendario, que la propia Jessica Bueno explicó con fechas y sin rodeos. El reparto pactado de las vacaciones se había movido a petición del propio chaval, que quería coincidir con sus hermanos y pidió alargar la estancia con la familia paterna más allá del día en el que le tocaba volver con su madre: «Mi hijo me pidió cambiar la quincena para coincidir con sus hermanos. Cuando el día 1 de agosto tendría que volver conmigo, me pidió cambiarlo. Conmigo estará en la segunda quincena», relató. Ella aceptó modificar ese calendario precisamente para que el menor pudiera pasar más tiempo con su familia paterna, una concesión que salió de sus propios días con el chico y que es la que explica el desconcierto posterior de Jessica Bueno al ver a Kiko Rivera en Sevilla.
«Allá su padre»: la respuesta de la madre del chico
Con la polémica ya rodando, Jessica Bueno volvió sobre el asunto para fijar su posición y lo hizo sin medias tintas: «Me sorprendió, no me lo esperaba. Yo sé que mi niño está bien con su abuela y sus tíos y allá su padre que no está disfrutando con su hijo los días que puede disfrutar de él». La modelo insistió en que no lleva un control del día a día del chaval durante esas semanas y detalló cómo se han repartido realmente las fechas: «No lo voy controlando. Mi hijo lleva desde la segunda quincena de julio y esta primera de agosto ha estado con su abuela y yo esperaba que con su padre también. En ese tramo de días, no sé cuándo ha estado con su padre y cuándo no». Jessica Bueno subrayó que su tranquilidad viene de lo único que le importa: «Cuando mi hijo me llamó para cambiarme la quincena, lo entendí perfectamente porque hace tiempo que no se ven y él está allí bien, feliz, lo están tratando genial y en ese aspecto estoy súper tranquila».
Preguntada por si había trasladado su extrañeza directamente a Kiko Rivera, la modelo aseguró que no habían hablado, alegando que actualmente no mantienen comunicación y que, si hubiese considerado que era algo importante, se habría puesto en contacto con él. Jessica Bueno quiso dejar margen a las circunstancias del DJ, que arrastra un verano complicado por motivos de salud, y aseguró que «siempre he entendido cuando no ha podido estar con su hijo por trabajo o por motivos de salud, ahí entiendo perfectamente que no pueda estar con su hijo. Imagino que el motivo por el que no está en Canarias será eso. Cada uno que actúe como vea conveniente». La sevillana marcó a la vez distancias con lo que ella habría hecho en su lugar: «Yo personalmente, si tengo que estar con mis hijos unos días específicos porque sé que son vacaciones y días que me corresponden, aprovecho el máximo tiempo para estar con ellos». El adolescente volverá con ella en la segunda quincena de agosto, tal y como quedó fijado tras el cambio de fechas que pidió el propio chaval.
Isabel Pantoja, en el centro de un verano que no buscaba

El resultado de todo este cruce es que Isabel Pantoja ha terminado colocada en el centro de una polémica que no ha provocado y sobre la que no ha dicho una palabra. Es en su casa donde el adolescente pasa parte de estas vacaciones, es su nombre el que aparece en cada titular del asunto y es su reconciliación con Kiko Rivera la que ha hecho posible que el chaval quisiera alargar la estancia para coincidir con la familia paterna. Ese acercamiento entre madre e hijo lo ha ido siguiendo este periódico paso a paso, desde la reconciliación que la artista celebró como su único consuelo al cumplir 70 años hasta el vídeo con el que rompió su silencio público en pleno reencuentro con su hijo. Que el verano del nieto se organizara alrededor de esa casa era, visto así, la consecuencia lógica de todo ese acercamiento.
El otro factor que sobrevuela el asunto es la salud de Kiko Rivera, que condiciona su agenda desde el mes de julio. El DJ sufrió un segundo ictus que le hizo perder movilidad y fuerza en la parte izquierda del cuerpo y que lo mantuvo ingresado en un hospital de Sevilla; lo contó él mismo por escrito, canceló de golpe su gira de verano y anunció un giro radical de prioridades para centrarse en su recuperación. Fue durante aquel ingreso cuando Isabel Pantoja se trasladó a Sevilla y se hizo cargo de sus tres nietos, el gesto que terminó de sellar la reconciliación entre madre e hijo y el que explica que el chaval pase ahora tanto tiempo con su abuela. Desde el alta, cada una de las apariciones del DJ ha ido en la misma dirección, primero reapareciendo de la mano de Lola García y después buscando un primer respiro de verano lejos del foco, en destinos elegidos justamente por su discreción. De momento, lo único firme es lo que se ve: Kiko Rivera ya está con sus hijas pequeñas para lo que queda de agosto, Jessica Bueno esperará al adolescente en la segunda quincena tal y como quedó pactado, y la pregunta que todos le hacen al DJ sigue exactamente donde estaba.
