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Corazón

Jessica Bueno destapa a su hijo Fran hecho un adolescente y le devuelve a Kiko Rivera su propia estampa y su carisma con un ‘es como su padre’

Pedro Serrano González
6 min 23
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Jessica Bueno ha estirado el verano hasta el último fin de semana y se ha ido a la playa con su madre y sus tres hijos. De esa escapada ha salido la imagen que ha querido enseñar a sus seguidores: su hijo mayor, Fran, caminando junto a su abuela materna. Sale de espaldas y aun así se ven dos cosas de golpe, lo que ha crecido el chaval y hasta qué punto es la viva estampa de su padre, Kiko Rivera.

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La escapada de la que ha salido la foto

Jessica Bueno, colaboradora de televisión de 36 años, ha puesto rumbo al mar para «intentar desconectar antes de que empiece septiembre y toda la rutina», y no lo ha hecho sola: la acompañan su madre, Loli, y los tres chicos, Fran, Jota y Alejandro. De todo el viaje, la instantánea que ha elegido para compartir no es un posado de grupo ni una foto de playa al uso. Es su hijo mayor andando al lado de la abuela, los dos de espaldas, sin más adorno que el propio gesto. Ahí está el detalle que a ella le importaba, el vínculo entre el adolescente y la mujer que lleva media vida echándole una mano con la crianza.

Lo que ha llamado la atención de quienes siguen a la sevillana, sin embargo, es el propio Fran. El chico tiene 13 años y en la imagen se le ve ya con estatura de adolescente, muy lejos del niño de las fotos familiares de hace un par de veranos. Basta la silueta, con la abuela al lado como referencia, para hacerse una idea del estirón. Y ocurre algo que a estas alturas no sorprende a nadie de su entorno: aunque no se le vea la cara, el parecido con Kiko Rivera asoma igual, en la constitución y en la forma de andar.

«Es como su padre»: el carisma que también ha heredado

El parecido no se queda en el físico y es la propia Jessica Bueno quien lo ha contado con todas las letras. Durante su paso por la casa de Gran Hermano VIP, la modelo desveló que el chaval ha sacado de su padre el carácter. «Se parece mucho a su padre, quiere hacer siempre reír a los demás. Lo ves y dices: ‘Es como su padre'». El gracejo, la manía de buscar la carcajada del que tiene delante y la facilidad para caer bien vienen de la misma rama, y ella lo cuenta siempre con una sonrisa y sin el más mínimo reproche.

Hay un rasgo, eso sí, en el que el chico es idéntico a ella y en el que la madre no piensa ceder terreno. «Tiene el mismo color de ojos que yo». Es el único punto del reparto genético que reclama para su lado, y lo dice con la misma naturalidad con la que admite todo lo demás. La escena de la playa, con la abuela materna al lado y el aire paterno pegado a la espalda, resume de dónde viene el adolescente: una familia materna que se ha organizado alrededor de él y que ha ido supliendo, cuando ha hecho falta, las ausencias del otro lado.

El verano en el que su padre no estaba donde ella esperaba

La escapada llega justo después de un mes largo con la familia paterna que ha traído más ruido del previsto. Fran pasó buena parte del verano fuera, pero no viajó con su padre y la pareja de este, la bailarina Lola García, y eso pilló a la madre a contrapié. «No me lo esperaba. Si yo tengo que estar con mis hijos unos días específicos, aprovecho el tiempo al máximo para estar con ellos», afirmó. No pidió explicaciones a nadie ni formuló la queja en esos términos, pero dejó por escrito cuál habría sido su forma de repartir esas fechas.

Después bajó el tono y puso el foco en lo único que le preocupaba, que era cómo estaba el chaval. «Yo sé que Fran está bien con su abuela y sus tíos, allá él, su padre… Mi hijo lleva todo el mes de julio, desde la segunda quincena, con su abuela y yo esperaba que con su padre también. En ese tramo de días, no sé cuándo ha estado con su padre y cuándo no», añadió, antes de zanjarlo con un «él está genial allí. Se lo está pasando genial y le tratan muy bien. Estoy tranquila». Aquellos días el DJ se dejó ver con sus dos hijas pequeñas y, cuando le preguntaron por su hijo Fran, siguió su camino sin contestar.

Trece años desde aquella foto en la puerta de la clínica

El adolescente que camina por la arena nació el 6 de noviembre de 2012 en la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla, y los dos salieron a la puerta a enseñárselo a la prensa como se hacía entonces. Ella posó con el recién nacido ante los fotógrafos y dijo que era la experiencia más importante que había vivido. «Estamos muy contentos, muy felices y el niño está muy bien», añadió él. De aquel posado a la imagen de esta semana, la pareja se rompió, cada uno rehízo su vida y el trato se enfrió hasta un desgaste que también ha salpicado a la familia paterna y que ella ha contado en público más de una vez.

Lo que no ha cambiado es cómo habla ella del chico. El día que cumplió doce años le escribió que sigue siendo el niño que la llamó mamá antes que nadie y se puso por delante lo que venía. «Ahora me toca ser la mamá de un adolescente, y ojalá te sientas tan orgulloso de tu madre algún día, como yo lo estoy de ti, porque no hay niño más noble, inocente y bueno. No voy a negar que me lo pones difícil, y los estudios nos traen por la calle de la amargura, pero a tope siempre». El padre también le ha dedicado sus líneas en redes. «Te amo, hijo, y estoy muy orgulloso del hombrecito que eres ya».

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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