Aramís Fuster siente atracción por José Ortega Cano, viudo de Rocío Jurado, y así lo ha puesto sobre el tapete informativo este lunes. Aramís Fuster dice que el torero le gusta, que le ha gustado siempre, y admite que le apetecería una cita con él. Lo suelta mientras vive de alquiler en un piso en Barcelona sin agua y sin luz desde hace seis meses, lavándose con agua mineral, por la guerra que mantiene con el propietario de la vivienda.
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«Es un tío que me gusta, ¿y qué?»: lo que ha dicho de Ortega Cano

Aramís Fuster, la que fue una de las videntes más populares de la televisión española y autoproclamada eminencia del esoterismo patrio, no se anda con rodeos al hablar del diestro. «Es un tío que me gusta, ¿y qué? Y baila muy bien, además. ¿Y cómo está tan a gustito, pues qué le hacemos? Pero es un hombre que me ha gustado siempre, que me gustan los toros, le pese a quien le pese. Soy soltera, yo no le estoy faltando el respeto a nadie», ha declarado. Lo que dice que le engancha no es el personaje televisivo ni el pasado del matador, sino algo mucho más físico. «A mí me parece atractivo y lo que me gusta de verdad es su porte, su forma de andar. Porque tiene un andar muy torero».
La declaración no viene sola: viene con condiciones. Ella se define como una mujer clásica a la que le gusta que la cortejen, así que descarta mover ficha y deja la pelota en el tejado del matador. Aramís Fuster lo dice así. «Primero que me lo pida, porque no me voy a presentar yo en cualquier lado. Hay que tener reaños para presentarse en cualquier sitio. Va a faltar saber si le gusto yo a él», ha añadido. Es, en sus propios términos, una fantasía y no una petición formal de cita: Aramís Fuster admite que no sabe siquiera si el sentimiento es correspondido, y ni las cartas ni la bola de cristal le dan aquí una respuesta. Ortega Cano, por su parte, no se ha pronunciado sobre el asunto.
Seis meses sin agua ni luz y cuatro dientes menos
El contraste entre el tono desenfadado de esas frases y su situación real es brutal. Apenas tiene ingresos con los que llegar a final de mes, los ahorros se le han ido consumiendo y vive en un piso de alquiler que no reúne las condiciones mínimas para una vida digna, atrapada en un conflicto con el casero que se niega a resolver marchándose. Sin agua corriente, sin luz, sin poder alimentarse en condiciones y aseándose con baldes, tal y como ella misma enseña en sus redes sociales. Desde el pasado mes de abril asegura además haber sufrido presuntas agresiones e incluso denunció un intento de asesinato; sostiene que sabe quién está detrás, pero se niega a decirlo en público por miedo a nuevas represalias.
El precio lo está pagando su salud, y lo cuenta ella sin filtro y con el humor negro de siempre. «Estoy fatal por la agresión que sufrió, llevo seis meses sin agua y sin luz, lavándome con agua mineral, y se me han caído cuatro dientes y ahora soy la bruja desdentada». Aun así promete que hay Aramís Fuster «para rato». Tampoco se guarda nada sobre sus hijos, con los que lleva mucho tiempo sin hablar. «Me han despreciado, me han denostado y han renegado de su madre». De ahí su advertencia sobre la herencia, con el pleito de la familia de Juan Tamariz de por medio. «Con mi dinero hago lo que me da la gana y viendo lo que está pasando con la herencia de Juan Tamariz, los míos no se pelearán por nada. Antes lo quemo». Y remata. «Soy muy fuerte, soy una fiera, pero lo que estoy pasando no se lo deseo a nadie».
Dos personajes que llevan meses en el foco
El derrumbe económico de la vidente viene de lejos y ha ido dejando episodios cada vez más duros. En marzo denunció extorsiones de su casero en plena guerra por un impago de 15.000 euros, y pocos días después contó que se ganaba la vida vendiendo vídeos eróticos ante la falta de una pensión. Su regreso al circuito televisivo llegó en julio, cuando Telecinco la sentó frente a Paz Padilla en un reencuentro entre ofrendas y saetas que dejó imágenes para el recuerdo.

El torero al que ahora señala tampoco ha tenido un año tranquilo. Su faceta de bailarín improvisado se ha convertido este año en un género propio, con vídeos que se han hecho virales una y otra vez y que han llegado a inquietar a su familia. Ese «andar muy torero» del que habla ella es, precisamente, lo que lleva meses circulando en pantalla. El diestro sigue siendo uno de los rostros más presentes del corazón español, y su nombre vuelve ahora a los titulares por una puerta insólita, la de una vidente que le lanza el guante desde un piso sin luz. El torero no ha contestado.
