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Nick Kyrgios dio positivo por cocaína en el torneo de Mallorca y llevaba quince días suspendido sin que se supiera: se aparta 28 días de la vida pública

Pedro Serrano González
4 min 90
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«Cometí un grave error y asumo toda la responsabilidad». Con esa frase ha confirmado Nick Kyrgios lo que hasta este miércoles no se sabía: que dio positivo por cocaína en un control antidopaje y que está suspendido provisionalmente. El tenista australiano, exfinalista de Wimbledon y uno de los nombres más reconocibles del circuito, ha querido contarlo él antes de que se conociera por otra vía. «Quería que se enteraran de esto primero por mí», escribió al abrir su mensaje.

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Un control en Mallorca, un metabolito y una suspensión que ya duraba quince días

Nick Kyrgios dio la muestra el 22 de junio, durante el ATP 250 de Mallorca, y la secuencia que ha hecho pública desde entonces la Agencia Internacional para la Integridad del tenis explica por qué la noticia ha tardado casi dos meses en salir. El 17 de julio, un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje confirmó la presencia de benzoilecgonina, el metabolito que la cocaína deja en el organismo una vez procesada. Y la suspensión provisional está en vigor desde el 4 de agosto, quince días antes de que ninguno de los dos protagonistas de esta historia —ni el jugador ni el organismo— dijera nada en público.

Mientras dure esa suspensión, el australiano no puede jugar, no puede entrenar a nadie y ni siquiera puede asistir a competiciones organizadas o sancionadas por la ATP, la WTA, los Grand Slams o cualquier federación nacional: queda fuera del circuito en todas sus formas posibles, no solo como jugador. El organismo ha precisado además que Nick Kyrgios tiene derecho a recurrir la medida y que, por el momento, no lo ha hecho. Ese detalle importa: aceptar la provisionalidad sin apelar es lo que suele preceder a un acuerdo sobre la sanción definitiva.

Lo que dijo él: una disculpa, ninguna excusa y 28 días de desaparición

El comunicado que publicó en sus redes es corto y no busca atenuantes. «Cometí un grave error y asumo toda la responsabilidad», escribió, antes de pedir perdón de forma expresa. «Lo siento por mis fans, por mi familia, por mis patrocinadores y por todos los que están cerca de mí». No hay en el texto ninguna alusión a contaminación cruzada, ni a suplementos, ni a ninguna de las explicaciones habituales en este tipo de casos. Y anunció una decisión concreta: se aparta de la vida pública durante 28 días para centrarse en su recuperación.

La confesión llega además con un matiz que no pasará desapercibido en el circuito: el australiano ha sido uno de los críticos más ruidosos con el sistema antidopaje del tenis. Cuando su compatriota Max Purcell recibió dieciocho meses de sanción, fue él quien resumió su opinión en una frase que corrió por todas partes. «Todo el sistema está podrido». Ahora es ese mismo sistema el que le ha suspendido a él, y su respuesta ha sido la contraria a la que cabía esperar de alguien que llevaba años reprochándole su funcionamiento: reconocerlo, no discutirlo y retirarse un mes.

Un jugador de 31 años que ya venía sin jugar

El positivo llega en el peor momento posible de una carrera que lleva tiempo detenida por las lesiones. Nick Kyrgios, de 31 años, apenas ha competido en los últimos cursos, y el propio torneo de Mallorca donde se tomó la muestra fue uno de los que acabó abandonando por problemas físicos, igual que había hecho antes con el de Halle. El control que ahora le aparta del circuito se le practicó, por tanto, en un torneo del que terminó retirándose, algo perfectamente habitual —los controles no dependen de que se juegue el partido— pero que dibuja bien el momento en el que está.

Su trayectoria explica por qué el caso interesa más allá del resultado deportivo. Finalista de Wimbledon en 2022 y capaz de ganar a cualquiera en su mejor día, el australiano ha construido una carrera tan brillante a ratos como accidentada, con sanciones por conducta, broncas con árbitros y una relación permanentemente tensa con la institución. Lo que queda ahora por saber es la duración de la sanción definitiva, que dependerá de si se acredita que el consumo fue fuera de competición y sin intención de mejorar el rendimiento, el supuesto que en otros deportes ha rebajado castigos de años a unos pocos meses.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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