Saltar al contenido
Corazón

Harry y Meghan se mudan al Reino Unido y hacen estallar la pregunta que Buckingham esquiva: Carlos III se enteró el domingo y del cáncer solo se sabe lo que NO es

Pedro Serrano González
7 min 76
harry y megan

El príncipe Harry y Meghan Markle se instalan a finales de este mes en el Reino Unido con Archie y Lilibet, y la confirmación ha reabierto en cuestión de horas la pregunta por el estado de salud del rey Carlos III. El monarca, de 77 años, no supo de la mudanza hasta el pasado domingo, y el asunto ni siquiera salió cuando recibió a su hijo, a su nuera y a sus nietos en la visita que la familia hizo al país el mes pasado. Quienes conocen el pensamiento del rey aseguran que celebra la perspectiva de verlos más a menudo y que, aun así, ha dejado claro que ni el papel ni el estatus de los Sussex como miembros no activos de la Corona van a cambiar.

Te recomendamos

El rey se entera tres días antes y el estatus de los Sussex no se toca

La pareja se muda a una residencia privada fuera de Londres, ajena a la Casa Real, y los dos niños ya tienen plaza en colegios británicos. Carlos III lo sabe desde el domingo, tres días antes de que el plan salga a la luz. Una fuente de la Casa Real sostiene que «el rey y toda la Familia Real han sido pillados por sorpresa, sin ninguna duda, por el anuncio de Harry y Meghan de que regresan al Reino Unido». La misma fuente resume el ánimo del monarca: «estará encantado ante la perspectiva de ver a sus nietos con más regularidad», y al mismo tiempo habrá «preocupación por la verdadera motivación» de la decisión de dejar Estados Unidos.

Lo que no se mueve es el estatus. A los duques no se les ofrece la fórmula de estar «medio dentro y medio fuera» que reclamaron antes de marcharse, no está previsto que Harry asuma actos oficiales y la pareja seguirá siendo económicamente independiente, con sus negocios y su actividad benéfica intactos. Tampoco hay planes de tocar el dispositivo de seguridad, que es el frente que el duque lleva años peleando en los tribunales desde que perdió la protección policial: la revisión que el comité Ravec le anunció para principios de este año sigue sin hacerse. Un portavoz del Ministerio del Interior británico se limita a contestar que el sistema de protección «es riguroso y proporcionado». Preguntado durante una visita a West Yorkshire, el jefe del Gobierno británico, Andy Burnham, zanja que la vuelta es «un asunto privado», «un asunto de Harry y de Meghan». Dai Davies, que dirigió el Royal Protection Command de Scotland Yard, calcula que blindar una casa nueva sería «enormemente caro» y exigiría reconocimiento del terreno, apoyo técnico e incluso «potencialmente una habitación segura».

Lo que Buckingham dice del cáncer del rey, y lo que no

La salud del monarca se cuela en cada capítulo de esta historia porque el punto de partida no se mueve: Buckingham anunció que Carlos III estaba diagnosticado de un Cáncer y nunca ha dicho de qué tipo. Sí ha dicho, en cambio, lo que no es. El hallazgo se produjo mientras trataban al monarca de un agrandamiento benigno de próstata: fue en ese proceso cuando los médicos detectaron «una cuestión aparte», y el palacio precisó de forma expresa que el rey no tiene cáncer de próstata. De ahí que la confusión con esa dolencia se repita cada vez que el asunto vuelve a primera línea. Un portavoz del palacio mantiene que el rey «ha respondido excepcionalmente bien al tratamiento» y que sus médicos aconsejan que las medidas en curso pasen «a una fase de precaución», una posición que se «supervisará y revisará de forma continua para proteger y priorizar su recuperación». Ese es el último dato oficial que existe. Por encima de él, lo que se maneja en el entorno de la Corona es que el rey continuaría recibiendo tratamiento por esa forma de cáncer que no se ha detallado. De ahí que una mudanza familiar dispare las preguntas en el mismo minuto en que se confirma: no hay parte médico que las cierre, sólo una posición que el palacio describe como precautoria y en revisión permanente. El propio Carlos III sostiene que el diagnóstico precoz le permite «seguir llevando una vida plena y activa, incluso mientras recibe tratamiento».

A la mudanza se le cruza la reina Camila hablando en público del diagnóstico por vez primera, en un cortometraje difundido por Maggie’s, la organización británica de apoyo a enfermos de cáncer. «Recuerdo venir a ver un Maggie’s justo después de que al rey le diagnosticaran», cuenta la reina, de 79 años. «Nadie podía decir nada en aquel momento, eso fue bastante difícil». «Estuve a punto de decir algo pero, ya sabes, sentí que no era el momento de decirlo. Estaba deseando soltarlo, pero obviamente no podía». En el mismo vídeo describe cómo lo encara su marido. «Mira a mi marido, nada lo detuvo. Simplemente dijo: «Esta es mi manera de afrontarlo»». En esas imágenes no hay un dato clínico: ni tipo de tumor, ni estadio, ni calendario.

«No sé cuánto tiempo le queda a mi padre»

La frase que ha vuelto a circular desde que se conoce el traslado explica por qué se ata tan rápido una cosa con la otra. La dijo el propio Harry en una entrevista televisiva en la que pedía la reconciliación con su familia. «Ya no tiene sentido seguir peleando. La vida es preciosa. No sé cuánto tiempo le queda a mi padre». El duque daba a entender que padre e hijo no estaban en contacto en lo tocante al estado de salud del rey. Que ahora lleve a sus dos hijos a colegios británicos, después de haber sostenido que sin protección policial no se veía «en un mundo en el que traería a mi mujer y a mis hijos de vuelta al Reino Unido», es el giro que ha puesto a la prensa británica a buscarle un motivo de fondo. Los movimientos concretos, sin embargo, apuntan a una mudanza y no a una despedida: el matrimonio conserva la casa de Montecito, en California, y la de vacaciones en Portugal.

Del papel de Meghan hay otra lectura. «Creo que deberíamos tener cuidado con un linchamiento contra Meghan en particular, y ya veo que está ocurriendo», advierte la excorresponsal real Jennie Bond. «Quizá Meghan se está sacrificando por el equipo, porque no estoy segura de que este sea el deseo de su vida, vivir de vuelta en el Reino Unido». Queda por concretar qué papel van a buscarse en un país del que se marcharon criticando a la institución, y la Corona llega a ese punto con la salud del rey todavía sin aclarar del todo: en mayo, una emisora británica llegó a emitir por error el boletín que anunciaba la muerte de Carlos III mientras el monarca cumplía agenda oficial en Belfast con total normalidad.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *