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Marius Borg se queda en la cárcel: la justicia noruega le niega la salida pese al drama de su madre

Pedro Serrano González
5 min 34

El culebrón real de Marius Borg Høiby sigue sumando capítulos de tensión máxima en los tribunales. El hijo de la princesa Mette-Marit no conseguirá el ansiado pase para marcharse a casa. Aunque el Tribunal del Distrito de Oslo había dado el visto bueno para que saliera a la calle por el estado de salud de su madre, los investigadores han frenado la jugada. La decisión de encerrarlo en prisión preventiva desde febrero se mantiene firme. El riesgo de reincidencia pesa más que las lágrimas familiares.

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La defensa del joven delincuente, capitaneada por la abogada Ellen Holager Andenæs, se ha llevado un golpe definitivo. El equipo legal del hijo de la princesa heredera pretendía sacarlo de la cárcel utilizando el peor momento de Mette-Marit, quien se encuentra actualmente en lista de espera para recibir un trasplante de pulmón debido a la fibrosis pulmonar que padece desde hace años.

La jugada parecía maestra. Alegaron que la salud de la princesa es tan delicada que no puede trasladarse a las visitas en prisión. Incluso metieron miedo asegurando que el acusado temía no volver a ver a su madre con vida si seguía entre rejas. El primer juez se tragó el drama y aprobó la salida, pero la victoria duró pocas horas. Los responsables de la investigación recurrieron de inmediato en segunda instancia. El dictamen definitivo corta las alas del polémico miembro de la familia real: sigue existiendo una alta probabilidad de que cometa nuevos delitos si es puesto en libertad.

Esta resolución supone el cuarto revés judicial consecutivo para el joven de la Casa Real, después de que el mismísimo Tribunal Supremo ya le negara el arresto domiciliario en ocasiones anteriores. El aislamiento preventivo en el que se encuentra metido desde febrero es total. Se aplica de forma estricta por motivos de seguridad al estar acusado de un delito grave de violación.

La hemeroteca negra del hijo díscolo de la monarquía

El caso mantiene en vilo al país, especialmente porque faltan solo cinco días para conocer la sentencia definitiva de este juicio que se ha celebrado bajo un apagón informativo absoluto. Las cámaras de televisión han tenido prohibido el acceso a la sala, obligando a los medios de comunicación a recurrir a dibujantes para plasmar el rostro del acusado en el banquillo.

La defensa no esconde su frustración ante los micrófonos de la cadena pública Noruega NRK. Las declaraciones de la letrada del joven reflejan la tensión que se vive en los despachos: «Estamos muy, muy decepcionados y consideramos que la decisión es casi incomprensible». Ahora, con el agua al cuello, el equipo jurídico baraja llevar el caso otra vez al Tribunal Supremo como último cartucho antes del veredicto final.

Para entender el nivel del lío legal hay que mirar los datos. El acusado pretendía colarse en una modalidad de reclusión casera que en la actualidad solo disfrutan doce presos en todo el país, la inmensa mayoría de ellos condenados por delitos económicos menores y sin antecedentes violentos. Ya en sus primeros intentos de salir de la celda, el entorno de Marius Borg intentó quejarse de la mala calidad del aire de las instalaciones carcelarias. Aquello provocó un choque directo con el juez de instrucción, quien le afeó el intento de utilizar la enfermedad de la princesa heredera en beneficio propio dentro del tribunal.

El desplome de la corona en pleno relevo generacional

Mientras el escándalo judicial devora la imagen de la institución, la familia real intenta sostener la agenda oficial a duras penas. El príncipe heredero Haakon de Noruega ha tenido que dar la cara ante los medios para capear el temporal a las puertas del veredicto. Los movimientos en el entorno de la corona son frenéticos. En las últimas semanas se ha visto a los hermanos del acusado, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, visitando el centro penitenciario para ver a su hermano mayor. Todo esto coincidió con el último ingreso y posterior salida hospitalaria de su madre.

El impacto de este caso criminal ha hundido los niveles de popularidad de la monarquía a mínimos históricos en los últimos estudios de opinión del país nórdico. El goteo de informaciones sobre el comportamiento del joven ya había generado tensiones en el pasado, pero la acusación actual ha roto cualquier puente con la opinión pública. La reina Sonia de Noruega se ha visto obligada a multiplicar sus apariciones institucionales para tapar un hueco que la salud de la esposa del heredero ya no le permite cubrir. La suerte de la corona noruega se decide ahora mismo en los despachos de los jueces de apelación.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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