La consigna de silencio que durante décadas ha imperado en los entornos de las familias reales ha saltado por los aires. Iñaki Urdangarin ha decidido hablar y lo ha hecho sin filtros en una entrevista histórica concedida a Jordi Évole en ‘Lo de Évole‘ (La Sexta). A pocos días de que sus memorias vean la luz el próximo 12 de febrero, el exduque de Palma ha destapado uno de los episodios más oscuros y dolorosos de su relación con la Corona: el día en que el Rey Juan Carlos intentó forzar su divorcio de la Infanta Cristina para salvar la institución.
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El relato de Urdangarin nos traslada a Estados Unidos, país donde la pareja residía cuando el caso Nóos comenzó a asfixiar la imagen de la Monarquía. Según ha revelado Iñaki, el Rey emérito no descolgó el teléfono, sino que envió a un emisario de máximo nivel: Fernando Almansa, quien fuera jefe de la Casa del Rey. Un encuentro que Urdangarin califica de «muy tenso y muy triste», marcado por una frialdad que todavía hoy parece dolerle.
La «bofetada» de Almansa y la petición de un cordón sanitario
Durante la charla, Évole leyó un fragmento estremecedor de las memorias de Iñaki donde se describe la entrada en escena de Almansa: «Nos saludó con arrogancia, con una altanería casi ofensiva». El emisario real no anduvo con rodeos y arrojó sobre la mesa una caja llena de informes de prensa con un golpe que «sonó a bofetada».
«Dijo: ‘¿sois conscientes de lo que está pasando?’. Y nos soltó la bomba: ‘Iñaki, creemos que es mejor que te divorcies de doña Cristina'», relata el exdeportista. La intención del monarca era clara: establecer un cordón sanitario alrededor de su hija, dejando que Urdangarin se defendiera solo ante la justicia para reflotar la imagen de la Corona. «Nos vinieron a decir que no nos estábamos enterando de nada, cuando era mentira porque teníamos información de primera mano en todo momento», asegura Iñaki, desmintiendo la imagen de «desorientación» que se quiso proyectar de ellos.
La explosión de la Infanta Cristina: «¿Venís a pedir la cabeza de mi marido?»
Si algo ha dejado claro este avance es la lealtad inquebrantable que la Infanta Cristina mantuvo hacia su marido en aquel momento crítico, enfrentándose directamente a la voluntad de su padre. Iñaki asintió emocionado cuando Évole leyó la reacción de la Infanta en aquel despacho improvisado en EE. UU.
«Cristina explotó y le dijo: ‘¿tú te estás oyendo? No ha hecho nada malo, nada. ¿Y venís a pedir la cabeza de mi marido?'», escribe Urdangarin en su libro. Con este testimonio, el exmarido de la Infanta confirma que, a pesar de las presiones de Zarzuela para que ella le abandonara y salvara su estatus, Cristina eligió el bando de su familia nuclear frente al de la Institución, una decisión que marcaría el resto de sus vidas.
Unas memorias que agitan los cimientos de Zarzuela
La entrevista de esta noche es solo la punta del iceberg de lo que Iñaki Urdangarin planea contar en su libro. El exduque se remonta a sus años de gloria, pero no evita los pasajes más amargos de su caída en desgracia y su estancia en prisión. Nombres como los del Rey Felipe, la Reina Sofía y, por supuesto, Juan Carlos I, aparecen en un relato que promete ser una disección minuciosa de cómo funciona la maquinaria real cuando uno de sus miembros se convierte en un activo tóxico.
Iñaki ha dejado de ser el consorte mudo para convertirse en un narrador que, con una honestidad que hiere, pone nombre y apellidos a quienes, según él, le soltaron la mano para salvar el trono.
