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Televisión

Fernando Tejero confiesa los celos reales que sentía por Malena Alterio: «La quiero como a mi hermana, o más quizá»

Pedro Serrano González
4 min 37

Veinte años después del último capítulo, resulta que aquellos celos no eran solo de guion. Fernando Tejero ha confesado que llegó a sentir auténtica animadversión por los actores que compartían escenas románticas con Malena Alterio, su pareja en la ficción de Aquí no hay quien viva. Y ha puesto nombres: «A Álex Angulo, que fue pareja durante mucho tiempo, yo le tenía manía».

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Las declaraciones llegan en 13 Cómplices, el podcast que ha estrenado Luis Miguel Seguí, el Leo de La que se avecina, siguiendo la estela de su compañero Nacho Guerreros y su formato sonoro. Por el micrófono del actor ya han pasado rostros como Eva Isanta, y con todos ellos la conversación acaba desembocando en el mismo sitio: el fenómeno que arrasó en la televisión española y que este año celebra dos décadas desde su despedida.

«La quiero como a mi hermana, o más quizá»

El portero de Desengaño 21, aquel Emilio de «un poquito de por favor» cuya muletilla sigue instalada en el habla cotidiana de medio país, dedica a su compañera de reparto el elogio más rotundo de toda su carrera. «No he tenido a día de hoy con nadie la complicidad que he tenido con Malena actuando. La quiero como mi hermana o más quizá», asegura el ganador del Goya a mejor actor revelación por Días de fútbol.

Esa complicidad tenía un precio emocional que el público jamás vio. El intérprete recuerda que las discusiones entre Emilio y Belén, aquel «ni contigo ni sin ti» que sostuvo buena parte del atractivo de la serie de los hermanos Caballero, se les iban de las manos con una facilidad pasmosa: «Hemos llegado a llorar los dos de verdad porque empezábamos a insultarnos y, como nos queríamos tanto el uno al otro, acabábamos llorando que tenían que cortar».

Preguntar a los guionistas por qué te ponen un rival

El fenómeno iba más allá del llanto compartido. Cuando los libretos introducían a un tercero en la vida de cualquiera de los dos personajes, ambos actores se ponían celosos de verdad, hasta el punto de acudir a los guionistas a pedir explicaciones sobre el rumbo de la trama. De ahí que el cordobés confiese, sin demasiada solemnidad, la manía que llegó a tomarle al actor vasco, fallecido en 2014, del que dice que «fue pareja durante mucho tiempo» de su compañera.

Lo más revelador, sin embargo, es que aquello no se quedaba dentro del plató. El intérprete cuenta que fue al cine a ver una película en la que su compañera protagonizaba una escena de cama con Antonio de la Torre, y que no pudo con ello: «Yo me tapaba los ojos y le tenía manía a Antonio de la Torre. Salí del cine y se lo dije». Se lo dijo a ella, que, según remata, siempre lo ha sabido: «Malena lo sabe».

Él mismo se encarga de acotar la naturaleza de aquellos celos, que define como «platónicos» y que interpreta, con la distancia de los años, como una prueba del cariño desmedido que se tenían. No hubo romance, no hubo tensión soterrada, no hubo nada de lo que la audiencia lleva veinte años fantaseando. Hubo, sencillamente, dos actores incapaces de separar del todo lo que fingían de lo que sentían.

Dos décadas después del portal

La confesión aterriza en un momento simbólico. La serie que Antena 3 convirtió en fenómeno nacional cerró su portal hace veinte años, y desde entonces sus intérpretes han recorrido caminos muy distintos: el cine de autor, el teatro, las secuelas espirituales en otras cadenas. La actriz ha construido una carrera premiadísima lejos del ruido; él ha alternado la comedia popular con papeles dramáticos que le han valido el reconocimiento de la crítica.

Y sin embargo, cada vez que uno de los dos se sienta ante un micrófono, la conversación vuelve al mismo rellano. Habla de la potencia de aquello: una comedia sobre vecinos insoportables que se convirtió en la memoria sentimental de una generación entera. Que el actor confiese ahora, veinte años más tarde, que le tenía manía a los novios de ficción de su compañera dice bastante menos sobre los celos que sobre lo que ocurre cuando dos personas se quieren tanto que ni un guion consigue ponerles distancia.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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