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Cayetana Fitz-James Stuart


Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva (Madrid, 28 de marzo de 1926 – Sevilla, 20 de noviembre de 2014) fue la XVIII duquesa de Alba y una de las figuras más singulares y populares de la aristocracia europea del siglo XX. Tercera mujer en ostentar el ducado de Alba por…

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Todo sobre Cayetana Fitz-James Stuart

Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva (Madrid, 28 de marzo de 1926 – Sevilla, 20 de noviembre de 2014) fue la XVIII duquesa de Alba y una de las figuras más singulares y populares de la aristocracia europea del siglo XX. Tercera mujer en ostentar el ducado de Alba por derecho propio, su vida combinó el peso de un linaje histórico con una personalidad excéntrica y mediática que la convirtió en un personaje permanente de la crónica social española. El linaje más titulado del mundo Hija única de Jacobo Fitz-James Stuart, XVII duque de Alba, y de María del Rosario de Silva, descendía del rey Jacobo II de Inglaterra. Según el Libro Guinness de los récords, llegó a acumular más títulos nobiliarios legalmente reconocidos que ningún otro aristócrata del planeta: fue seis veces duquesa, diecinueve veces marquesa, veintidós veces condesa y veinte veces grande de España. Dedicó buena parte de su existencia a reconstruir y ordenar el patrimonio de la Casa de Alba, desde el Palacio de Liria en Madrid hasta el de Dueñas en Sevilla o el de Monterrey en Salamanca. Tres matrimonios y una vida sentimental pública En 1947 contrajo matrimonio con Luis Martínez de Irujo, padre de sus seis hijos: Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia. Tras enviudar en 1972, se casó en 1978 con el sacerdote secularizado Jesús Aguirre, fallecido en 2001. Su tercer enlace, en 2011 con el funcionario Alfonso Díez, mucho más joven que ella, acaparó titulares durante meses y se convirtió en uno de los episodios más comentados de la prensa rosa. Una aristócrata de carácter Apasionada del flamenco, que bailaba con desparpajo, y aficionada a la pintura, Cayetana cultivó una imagen desinhibida y cercana que rompía con la rigidez nobiliaria. Publicó dos volúmenes de memorias, Yo, Cayetana (2011) y Lo que la vida me ha enseñado (2013). Su muerte en 2014 abrió un capítulo de reparto patrimonial entre sus herederos que sigue alimentando la actualidad del corazón, especialmente a través de su hija Eugenia Martínez de Irujo.