En una íntima conversación en Buenos Aires para la serie ‘Spotify Presenta’, la artista catalana y la aclamada escritora argentina intercambian reflexiones sobre el éxito, el proceso creativo y sus miedos más profundos. Rosalía aprovecha el célebre cuestionario Proust para lanzar respuestas tan virales como emotivas, situando a su hermana Pili en el centro de su universo personal.
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Rosalía no deja de encadenar hitos. Mientras saborea las excelentes críticas de su último trabajo, Lux, y celebra su reciente BRIT Award como Mejor Artista Internacional, la intérprete de Saoko ha regalado a sus seguidores una de sus entrevistas más reveladoras. El escenario: la mítica cafetería Los Galgos, en el corazón de Buenos Aires. La interlocutora: Mariana Enríquez, la gran maestra del terror contemporáneo y autora de Nuestra parte de noche.
Lo que comenzó como un café entre dos creadoras para la plataforma Spotify derivó en un profundo análisis sobre la identidad y los valores. El momento más viral de la charla surgió cuando se enfrentaron al cuestionario Proust. A la pregunta de qué cualidad admira más en un hombre, la catalana respondió con una contundencia que desató la risa cómplice de Enríquez: «Que sea gay». Más allá de la anécdota, Rosalía cuestionó la naturaleza binaria de las preguntas originales del escritor francés, sugiriendo que las cualidades deberían valorarse en «las personas», sin distinción de género.
Pili, el pilar de su vida por encima de la música
El tono de la conversación se volvió más introspectivo cuando abordaron el concepto de «la mayor desgracia». Si hace unos años el mayor temor de la artista era perder su herramienta de trabajo —su voz—, el paso del tiempo y la madurez han reordenado sus prioridades. «Creo que hoy mi mayor desgracia sería perder a mi hermana», confesó Rosalía con una honestidad desarmante.
Su hermana Pili, tres años mayor, estilista y mano derecha, es el motor que mantiene los pies de la estrella en la tierra. «Yo conozco la vida siempre con Pili. Yo llegué y ella estaba», relató emocionada, describiéndola como su mejor amiga y la responsable de muchos de sus descubrimientos culturales, incluida la propia obra de Mariana Enríquez. «Es la persona que más quiero en este mundo», concluyó, dejando claro que detrás de la ambición artística de Lux existe un refugio familiar inexpugnable.
Humor contra el bombardeo social
Por su parte, Mariana Enríquez coincidió con Rosalía en la importancia de romper con las estructuras rígidas y destacó el sentido del humor como la cualidad esencial en una mujer. «Hay que reírse de una misma porque nos bombardean con responsabilidades», explicó la escritora. El encuentro entre ambas, grabado el pasado diciembre, ha servido para humanizar a la diva del pop en un momento en el que su proyección mundial parece no tener techo, demostrando que su universo artístico se nutre tanto de las vanguardias musicales como de la literatura y el amor fraternal.
