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Corazón

Mario Vaquerizo pasa por el quirófano para hacerse una liposucción y cambia radicalmente de hábitos

Pedro Serrano González
7 min 35

El televisivo Mario Vaquerizo ha vuelto a situarse en la primera línea de la actualidad social tras revelar los últimos y drásticos cambios que han dado un vuelco a su rutina diaria. A sus 51 años, el vocalista de las Nancys Rubias ha concedido una entrevista muy sincera en la que detalla los motivos que le han llevado a someterse a una nueva operación de estética, además de confesar cómo su reciente paso por el hospital ha provocado que abandone de forma radical vicios tan arraigados como el tabaco y reduzca drásticamente el consumo de alcohol.

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El líder de las Nancys Rubias no tiene reparos en hablar abiertamente de sus retoques estéticos y ha confirmado de forma rotunda su reciente paso por las manos de los especialistas para moldear su figura. En una entrevista concedida a ‘La Razón’, el polifacético artista ha sido muy claro con respecto a las razones que le han llevado a someterse a esta operación quirúrgica: «Me he hecho una lipo. Creo que estas cosas hay que hacerlas a tiempo y apostar por la prevención».

Esta decisión médica no es un hecho aislado en el historial reciente del cantante, quien ha experimentado un cambio notable de mentalidad tras los baches de salud sufridos en épocas anteriores. Según ha explicado el propio protagonista, sus estancias previas en centros médicos le han hecho perder el miedo a los entornos clínicos, llegando a desarrollar un apego particular por los cuidados profesionales recibidos en esas circunstancias. Sus palabras exactas describen un curioso proceso de adaptación hospitalaria: «Después de todo lo que pasé con el accidente, descubrí que en el hospital se está muy bien atendido. De hecho, cuando me daban el alta casi no quería irme porque allí me sentía muy cuidado».

Adiós al tabaco y control con la cerveza tras sus problemas de salud

La trayectoria vital de Mario Vaquerizo ha estado marcada por un ritmo nocturno y festivo muy ligado a su faceta musical, pero sus últimos percances físicos han supuesto un punto de inflexión radical en el mantenimiento de sus hábitos cotidianos. El cantante ha desvelado que una de sus mayores adicciones desapareció por completo de su rutina de manera involuntaria a raíz de su hospitalización tras caerse de una plataforma giratoria durante una actuación musical.

El proceso de abandono del tabaquismo se produjo de forma orgánica durante su convalecencia, un cambio que ni él mismo tenía planificado ejecutar a corto plazo. «Es curioso, porque siempre que paso por un hospital desaparecen mis adicciones. Después de la caída que tuve, dejé de fumar sin proponérmelo y no he vuelto. No me costó nada», ha relatado con total naturalidad. El artista ha admitido además que su consumo diario era muy elevado antes del incidente, aunque no tenía una percepción real de la situación: «Ni como ni ceno con cerveza. Yo hago lo que me pide el cuerpo. Si ahora me dice que no me apetece, pues no me apetece. Sigo teniendo tabaco guardado, no me molesta que la gente fume a mi alrededor y he pasado situaciones muy propicias para recaer, como Nochevieja o alguna fiesta, y no he vuelto a fumar. Me ha salido de forma completamente natural».

En lo que respecta al consumo de alcohol, el colaborador televisivo ha adoptado una postura de limpieza temporal para dar un respiro a su organismo tras los excesos propios de las giras y los compromisos sociales. «Ahora llevo varios días sin beber cerveza. No me la he quitado porque quisiera dejarla, quiero seguir bebiendo, pero creo que el cuerpo es muy sabio y a veces él mismo te pide hacer un poco de limpieza», ha puntualizado para dejar claro que no se trata de una prohibición permanente sino de una autorregulación. El madrileño distingue notablemente sus rutinas cuando está fuera de su entorno habitual frente a la calma de su hogar: «Cuando viajo mucho hago más vida social y bebo más porque estoy siempre de restaurantes. En casa, sin embargo, ni como ni ceno con cerveza».

Varias casas en el mismo edificio para salvar su matrimonio con Alaska

La convivencia matrimonial entre Mario Vaquerizo y Alaska es una de las más longevas y seguidas del panorama mediático nacional. Tras años de unión, el cantante ha detallado de qué forma consiguen gestionar los roces diarios de la convivencia y las pequeñas discusiones que surgen en cualquier pareja de larga duración, rechazando las soluciones artificiales o los parches rápidos en los momentos de tensión.

«Dormir enfadado con la persona que tienes al lado no es buena idea, pero tampoco sirve eso de reconciliarse por obligación. Un amigo me decía que muchas veces la gente intenta arreglar las cosas teniendo sexo cuando en realidad sigue enfadada y no lo está disfrutando. Es mejor dejar que pase el enfado y luego reencontrarse de verdad», ha reflexionado de forma abierta. El artista asume las disputas como parte fundamental de una relación sana y con personalidad propia: «Claro que discutimos. Si no discutes nunca, tienes una muñeca al lado, no una persona. Con los años, además, acabas discutiendo por tonterías, igual que les pasa a los matrimonios mayores. A nosotros nos ocurre mucho con este calor. Alaska no soporta el aire acondicionado y yo necesito dormir fresquito».

Para solucionar este conflicto doméstico provocado por las temperaturas veraniegas sin necesidad de entrar en reproches mutuos, el cantante ha recurrido a su patrimonio inmobiliario para poder descansar a los grados que él considera oportunos. Su estrategia consiste en mudarse temporalmente de vivienda dentro del mismo bloque residencial durante las noches más calurosas del año. «Menos mal que invertí en el ladrillo y tengo varias casas en el mismo edificio, porque cuando hace mucho calor me voy a otra donde pongo el aire a 19 grados y duermo con edredón tan feliz. Es un lujo y una extravagancia, lo sé, pero así no discutimos, ¡y para eso trabajo!», ha sentenciado sobre su método contra las crisis conyugales.

La agenda estival y el regreso imprevisto a los escenarios de las Nancys Rubias

Los planes iniciales del cantante para la temporada de verano de este año estaban orientados hacia un descanso prolongado y un parón en las actuaciones en directo, pero los compromisos profesionales y la insistencia de su entorno han modificado por completo su calendario de los próximos meses. Las Nancys Rubias volverán a la carretera para cumplir con una serie de espectáculos que combinarán con periodos de descanso familiar.

«Este año no quería hacer conciertos, pero al final hemos vuelto. Y la verdad es que me encanta porque te vas con tus amigos en la furgoneta, te lo pasas bomba y encima te pagan. También quiero disfrutar de la playa. He conseguido que Alaska le coja el gusto y nos iremos unos días con mis padres, como siempre, a Zahara de los Atunes. Me gusta mucho alternar playa, montaña y Madrid. Tampoco creo que demasiadas vacaciones sean buenas», ha concluido de forma tajante respecto a su rutina estival.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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