Fabiola Martínez se ha sincerado por completo sobre la durísima realidad que afronta respecto al futuro de su hijo mayor, Kike, nacido de su matrimonio con Bertín Osborne y aquejado de una lesión cerebral severa. La modelo y presentadora venezolana, que se estrenará este fin de semana como flamante fichaje del bando de colaboradoras de ‘El show de Paz‘, ha querido puntualizar las desgarradoras declaraciones en las que confesó entre lágrimas que se preparaba para el peor de los escenarios y que se visualizaba en ocasiones sin él. Lejos de instalarse en el drama, la televisiva ha dado una lección de serenidad al visibilizar el concepto del duelo anticipado, un temor compartido por multitud de familias con hijos con patologías severas.
Te recomendamos

Luis Pliego destapa el veto radical de Kiko Rivera contra Irene Rosales: «La tiene bloqueada en WhatsApp y redes»

Ana Obregón se rompe en el cumpleaños de su hijo: «Abrázame esta noche, amor de mi vida, por favor»

Adara Molinero se juega su futuro embarazo a una carta ante el inminente veredicto médico definitivo

Ana Mena estrena casa de lujo en Las Rozas tras romper su noviazgo de dos años con Óscar Casas

La reaparición de la colaboradora se ha producido durante un mercadillo solidario impulsado por la Fundación Kike Osborne, un evento en el que ha estado arropada por amistades íntimas de la crónica social como Arantxa de Benito. Ante los micrófonos de la prensa escrita y las agencias, Martínez ha abordado con naturalidad un bando de la maternidad del que apenas se habla en los platós de televisión: la posibilidad real de que un hijo fallezca antes que sus progenitores.
«Lo natural es que nuestros hijos nos sobrevivan, o sea, que los padres nos vayamos antes que nuestros hijos, pero es que en el caso de las familias que tenemos hijos con alguna patología, la posibilidad de que ellos se vayan antes es mayor», ha explicado con aplomo, reconociendo que para combatir ese miedo se está mentalizando con la ayuda de psicólogos. La modelo ha admitido el enorme alivio que supuso descubrir que esa angustia no era exclusiva de su bando: «Cuando tú verbalizas un miedo, ese miedo se hace un poquito más pequeño, y cuando sabes que hay otras personas que están igual que tú, ya no te sientes tan sola en ese pensamiento tan doloroso».
Un testamento cerrado para blindar el futuro de Kike
Fiel a su filosofía de afrontar los líos de la vida con soluciones prácticas y alejándose de posturas victimistas, la exmujer de Bertín Osborne ha desvelado que ya ha dejado atados todos los cabos legales y logísticos en el caso de que sea ella quien falte en el futuro, garantizando que su hijo jamás quede desamparado. Un ejercicio de responsabilidad civil que le ha permitido alcanzar una enorme paz mental en su rutina diaria.
La presentadora ha sido muy tajante respecto a cómo gestiona la incertidumbre de los despachos médicos: «Kike necesita sus atenciones, sus cuidados y sus cosas… Yo tengo mi testamento y tengo mi albacea y tengo el tutor… No hay que preocuparse, hay que ocuparse». Con la burocracia familiar completamente resuelta, Martínez asegura que, aunque la lógica preocupación sigue rondando por su cabeza, el hecho de tener una respuesta organizada para el día de mañana le permite relajarse y exprimir al máximo el presente junto al joven.
De la rabia inicial al agradecimiento a Dios
Al echar la vista atrás y repasar los casi veinte años que han transcurrido desde el nacimiento de su primogénito, Fabiola no oculta que el proceso de aceptación fue un auténtico calvario emocional en sus inicios, marcado por la frustración de ver rotas las expectativas de la maternidad tradicional. Un bache psicológico que logró superar gracias a la enorme fortaleza que le transmite su propio hijo.
«Tuve rabia cuando nació Kike. Pero porque me enfrentaba a la aceptación. Primero a la pérdida de las expectativas del hijo que yo pensaba que iba a tener», ha rememorado con total honestidad, asegurando que hoy en día solo siente un profundo agradecimiento por todo lo vivido. «A mí Kike me ha enseñado tantas cosas que yo no cambiaría eso por nada del mundo. No es solo mi hijo, es un maestro de vida», ha sentenciado con orgullo, dando las gracias a Dios por haberle permitido disfrutar de su bando familiar durante todos estos años y reconociendo que, sin la presencia del joven, ella jamás se habría convertido en la mujer fuerte que es hoy en día.
Kike, un madridista con la personalidad de Bertín Osborne

El gran protagonista de la jornada, que ya ha alcanzado la mayoría de edad, es una figura absolutamente adorada por sus hermanos, tíos y sobrinos dentro de la numerosa familia del cantante andaluz. Según explicaba el propio Bertín Osborne en un reciente reportaje de la revista ¡HOLA!, el joven ha heredado de manera fidedigna los gustos, la picaresca y la arrolladora personalidad de su progenitor.
«Kike es protagonista. Le gusta todo lo que me gusta a mí. Le gusta el campo, los caballos, el fútbol, las motos…», bromeaba el presentador al hablar de las aficiones de su hijo, un apasionado del Real Madrid que está loco por compartir las tardes de partido frente a la pantalla junto a su padre. Con este bando tan vitalista y bromista, Kike sigue rompiendo barreras en su día a día, mientras su madre se prepara en los platós de la televisión pública para afrontar el futuro con la cabeza alta, el colmillo afilado contra la adversidad y los deberes hechos en casa.
