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Corazón

Tita Cervera reaparece tras cuatro meses sin pisar la calle, se declara «la mar de bien» y anuncia su vuelta a Madrid para presidir la inauguración del Museo Thyssen

Pedro Serrano González
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Cuatro meses después de que su ingreso urgente por una neumonía encendiera todas las alarmas, la baronesa Thyssen ha vuelto a hablar. Lo ha hecho en un audio de voz enérgica y animada en el que asegura estar «la mar de bien», cuenta cómo ha pasado el verano y adelanta el plan que la devolverá a la primera línea: viajar a Madrid para presidir la próxima inauguración del Museo Thyssen.

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«La mar de bien»: el parte lo da ella misma

La grabación se emitió en Y Ahora Sonsoles. En ella, la coleccionista de arte, de 83 años, actualiza su estado de salud en primera persona: Tita Cervera asegura que está «la mar de bien» y describe el verano que deja atrás como un periodo «muy tranquilo». No menciona ningún diagnóstico nuevo, no da detalles clínicos y no revela qué le han dicho los médicos en sus últimas revisiones. Sí concreta, en cambio, lo que ese estado le permite volver a hacer: retomar sus memorias y viajar a Madrid para presidir la inauguración del Museo Thyssen, la pinacoteca que lleva el apellido de su marido. Tita Cervera lleva sin hablar en público desde que recibió el alta.

El verano tampoco ha sido de aislamiento absoluto. En ese mismo audio, Tita Cervera explica que ha recibido la visita de su hijo Borja Thyssen, de Blanca Cuesta y de sus nietos en la casa de la Costa Brava donde ha estado recluida, y que ha dedicado los meses de descanso a nadar y a escribir. Dice estar de nuevo, en sus palabras, en plena forma. Con esa base ha vuelto sobre los proyectos que tenía parados y ha fijado una cita en el calendario del curso que acaba de comenzar.

Cuatro meses sin salir de casa, salvo para las revisiones

Desde que salió del hospital, Tita Cervera no ha pisado la calle salvo para acudir a sus revisiones médicas en la clínica Teknon, en Barcelona. Han sido cuatro meses en su mansión de Sant Feliu de Guíxols, la finca ‘Más mañanas’, mientras a su alrededor circulaban versiones de todo tipo sobre cómo estaba realmente. Tampoco ahora ha dicho cuántas revisiones le quedan por delante ni si el seguimiento médico continúa cuando se instale unos días en la capital.

Su hijo ha mantenido durante todo ese tiempo la misma discreción. En su último viaje a Barcelona, acompañado de Blanca Cuesta y de una de sus hijas para visitar a su madre, evitó decir una sola palabra ante las cámaras, fiel al hermetismo con el que se maneja siempre. El viaje coincidió con la confirmación de que ha saldado su deuda de cinco millones de euros con un banco andorrano, el asunto que lo tuvo en el foco durante el verano. Borja Thyssen salió sonriente del encuentro sin responder a las cámaras.

Las memorias, de su puño y letra, y un libro con documental

El proyecto que ha recuperado durante la convalecencia son sus memorias. Las está escribiendo de su puño y letra, y en ellas repasa una vida que incluye el romance de cine con el actor Lex Barker y los dieciséis años de matrimonio con el barón Heini Thyssen, hasta la muerte del coleccionista, a quien asegura tener todavía muy presente. Según ha adelantado ella misma, ese material «dará para un documental y un libro», y ha dejado claro que piensa supervisar personalmente las dos cosas. No ha puesto fecha a ninguna de ellas ni ha dicho quién las produce.

El otro anuncio tiene fecha en el horizonte inmediato. Con el curso recién empezado, ultima los detalles para viajar próximamente a Madrid y presidir allí la próxima inauguración del Museo Thyssen, un acto que supondrá su reaparición pública después del bache de salud. La baronesa no ha detallado cuántos días pasará en la capital, en qué fecha exacta se celebra el acto ni qué otras citas aprovechará para encajar en ese viaje.

De dónde viene: el ingreso de abril y los proyectos congelados

El punto de partida fue a finales de abril, cuando ingresó de urgencia en una clínica de Barcelona a causa de una fuerte neumonía. Sus tres hijos —Borja, Carmen y Sabina—, junto a Blanca Cuesta, hicieron piña durante los días de hospital para no dejarla sola en ningún momento. Al recibir el alta puso rumbo a su residencia en la Costa Brava, y ahí empezaron los cuatro meses de discreción.

Aquel bache tuvo consecuencias en su agenda: en julio contamos cómo las memorias, la miniserie y el documental quedaron congelados por la secuela de la neumonía, y a finales de ese mes ella misma avanzaba que se veía recuperada y que escribiría este verano. En paralelo se cerró también el frente que afectaba a su hijo, cuyo entorno llegó a desmentir en agosto que estuviera ilocalizable para la justicia andorrana en el pulso por esa deuda hoy saldada.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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