Raúl Asencio, defensa del Real Madrid, llegaba al banquillo pendiente de una sola cosa, y ha llegado en la primera sesión del juicio: las dos mujeres que aparecen en los vídeos de contenido sexual por los que están procesados él y sus excompañeros Ferrán Ruiz, Juan Rodríguez y Andrés García han confirmado ante la jueza que han perdonado a los cuatro implicados. Ese perdón habilita a la Fiscalía para retirar la acusación por revelación de secretos que sostenía contra todos ellos, pero no borra el resto de la causa.
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ACTUALIZADO a las 14:40. El juicio se ha cerrado con un acuerdo de conformidad en la misma jornada. Ferrán Ruiz, Juan Rodríguez y Andrés García han aceptado un año de cárcel por pornografía infantil, una condena pactada con carácter firme por todas las acusaciones y defensas, y Raúl Asencio ha quedado absuelto. El perdón de las dos jóvenes anuló el único cargo que pesaba sobre el defensa del Real Madrid y sirvió además para que la Fiscalía aceptara aplicar una atenuante al delito más grave que se imputaba a sus tres excompañeros. Antes del acuerdo, el Ministerio Fiscal pedía cuatro años y siete meses para los tres y dos años y medio para Asencio.
El perdón se formaliza ante la jueza al arrancar la vista
Las dos jóvenes lo dijeron ante la jueza de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria, al inicio del juicio, y con eso quedó despejada la incógnita con la que Raúl Asencio llegaba a la vista. Ese perdón habilita al Ministerio Fiscal para retirar la acusación que formulaba contra los cuatro por delitos de revelación de secretos, es decir, por la difusión de unas imágenes de contenido íntimo sin permiso. Tras escuchar las manifestaciones de las dos denunciantes, la jueza ordenó un receso en la vista.

Sobre Raúl Asencio pesa una solicitud de dos años y medio de cárcel por dos delitos contra la intimidad, y el Ministerio Fiscal ya había adelantado que estaba dispuesto a retirarla si las dos mujeres confirmaban en el juicio el perdón que ya habían manifestado durante la instrucción. Eso es lo que ocurrió al abrirse la sesión. El internacional llegaba a la vista sin acusación particular en su contra y pendiente de este trámite, que era la pieza que le faltaba a su defensa para cerrar la salida que lleva meses preparando.
Por qué el perdón le sirve a Asencio y no cierra la causa
La razón está en la naturaleza del delito. El que se imputa al defensa tiene carácter semipúblico en el Código Penal español, y en esa categoría la responsabilidad que cabe exigir a quien lo comete desaparece si el ofendido perdona; las ofendidas, en este caso. Por eso la posición del jugador cambia de raíz en cuanto las dos mujeres lo ratifican en sala, porque ahí queda cubierto el requisito que permite a la acusación pública desistir.
Con los otros tres procesados el efecto es muy distinto, y conviene distinguir quién está acusado de qué. El perdón no anula los cargos de pornografía infantil que se dirigen también contra Ferrán Ruiz, Juan Rodríguez y Andrés García —y no contra Raúl Asencio— por haber grabado un vídeo sexual con una menor: una de las jóvenes era menor de edad cuando ocurrieron los hechos. En esa clase de delito la ley no permite el perdón del ofendido, de modo que, con él o sin él, la condena depende de que haya pruebas suficientes. No ha trascendido si las defensas de los tres han intentado también obtener el perdón de las víctimas; en su caso solo les libraría de la acusación menos grave.
Una disculpa formal y una indemnización de cuantía desconocida
La defensa del jugador tenía esa salida atada desde hace meses con los representantes legales de las dos afectadas, que retiraron sus acusaciones particulares contra él tras recibir una indemnización cuya cuantía no ha trascendido y una disculpa formal del futbolista. El acuerdo, sin embargo, se cerró al final de la instrucción, y ahí es donde apareció la exigencia que ha marcado la sesión de este jueves.
La fiscal del caso no se conformó con que ese perdón constara en un acta notarial, como pretendía la defensa: reclamó que se formalizara en el juicio oral, para que el tribunal pudiera cerciorarse de que las dos jóvenes lo concedían de forma consciente y libre. Esa es la razón por la que la vista arrancó con las dos mujeres ratificándolo en sala y no con la lectura de un documento firmado meses atrás. El trámite, que parecía una formalidad, era en realidad la bisagra de todo el procedimiento.
De un club de playa del sur de Gran Canaria al banquillo

Los hechos sobre los que gira el juicio se remontan al verano de 2023, en un club de playa del sur de Gran Canaria, cuando tres compañeros de Raúl Asencio en aquel momento en la cantera del Real Madrid mantuvieron una relación sexual plenamente consentida con dos jóvenes. El problema, según las acusaciones, llegó después: también tomaron vídeos y fotos del encuentro, presuntamente sin permiso de las dos mujeres, y difundieron esas imágenes por WhatsApp a varias personas pese a que ellas les habían pedido que las borraran. Uno de esos vídeos llegó al teléfono del defensa, al que se acusa de habérselo mostrado a una tercera persona a sabiendas de que se había grabado sin permiso y de que las afectadas exigían eliminarlo.
El juicio llega además en la semana más ruidosa del futbolista fuera del campo: el pasado martes se conoció que había sido condenado por conducir ebrio en Gran Canaria, un asunto distinto de esta causa y con recorrido propio. Con el perdón formalizado en sala, la vista se resolvió esa misma jornada por la vía del acuerdo, sin que llegara a practicarse la prueba sobre el cargo que no dependía de la voluntad de las denunciantes.
