La empresaria italiana Alice Campello y el actor Alessandro Borghi se han convertido en los protagonistas de un polémico rumor que el entorno de la ‘influencer‘ ha decidido atajar de raíz para proteger su imagen y la de su familia.
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Un encuentro profesional bajo el foco mediático
La calma que Alice Campello buscaba tras su mediática separación de Álvaro Morata se ha visto interrumpida por una serie de especulaciones que la vinculaban sentimentalmente con uno de los intérpretes más reconocidos de Italia, Alessandro Borghi. El origen de este ruido mediático se sitúa en el Rolex Monte-Carlo Masters, un evento de alto nivel en la Costa Azul donde ambos coincidieron. Sin embargo, lo que muchos quisieron ver como el inicio de un romance, no fue más que un compromiso de agenda.
Según ha podido confirmar Vanitatis a través del círculo íntimo de la empresaria, no existe ninguna base real para estas afirmaciones. La relación entre ambos se limita a un marco estrictamente laboral, ya que ambos acudieron al torneo de tenis como invitados de la misma marca comercial. En ese mismo palco, compartiendo espacio y conversación, se encontraban otras celebridades como el velocista Usain Bolt, el actor español Arón Piper o la modelo Elena Santarelli, lo que contextualiza el encuentro como una reunión social de embajadores de marca y no como una cita privada.
La indignación de su círculo más cercano
La respuesta del entorno de Campello no ha sido solo de desmentido, sino de profunda indignación por el cariz que estaban tomando los titulares en España. Las fuentes consultadas califican la situación como una falta de respeto, no solo hacia Alice, sino hacia la situación personal del propio actor italiano. Es fundamental recordar que Alessandro Borghi mantiene una relación estable y consolidada con Irene Forti, con quien tiene un hijo en común.
Desde su entorno son tajantes al defender los valores de la italiana: “No es solo una gran mentira, es una falta de respeto enorme pensar que Alice podría acercarse a un hombre con pareja. Si escriben algo así, no conocen en absoluto cuáles son sus valores”. Con estas palabras, su círculo busca poner fin a una narrativa que consideran dañina y carente de ética periodística, subrayando que el vínculo ha sido «exclusivamente profesional» y que simplemente coincidieron trabajando, tal y como sucedió con el resto de invitados al evento.
El blindaje de su imperio empresarial y su faceta materna
Lejos de los focos de las revistas del corazón, la realidad de Alice Campello en este 2026 es la de una mujer volcada en su expansión profesional y en el bienestar de sus cuatro hijos: Alessandro, Leonardo, Edoardo y la pequeña Bella. Su faceta como empresaria ha dejado de ser un complemento para convertirse en un imperio sólido que requiere su total atención. Los datos económicos de sus sociedades en España reflejan un éxito rotundo; su firma cosmética, Masqmai, alcanzó casi cinco millones de euros en ventas durante el ejercicio de 2024.
Además de su marca de belleza, Alice ha demostrado una gran visión estratégica al vender la mayor parte de su firma de moda, Akala Studio, a un grupo de inversión para potenciar su crecimiento a escala global. Sus activos financieros e inmobiliarios la sitúan como una de las mujeres de negocios más potentes del sector, con una cifra de negocio en su sociedad de referencia que supera los 800.000 euros anuales. Esta carga de responsabilidad, sumada a la crianza de sus hijos, deja poco espacio para las distracciones sentimentales que la prensa ha intentado adjudicarle.
El proceso de sanación tras Álvaro Morata
La ruptura con el futbolista Álvaro Morata todavía es una herida reciente que Alice está gestionando con prudencia. El propio Morata confirmó en su momento que se trató de una separación definitiva tras intentar una segunda oportunidad que no prosperó. La italiana ha iniciado ya los trámites legales correspondientes, incluyendo su cese como administradora en las sociedades patrimoniales que compartía con el deportista, marcando así el fin de una etapa vital de casi una década.
En una reciente reflexión personal concedida a la revista Cosmopolitan, Alice explicaba su estado emocional actual con una madurez que desmiente cualquier prisa por volver a enamorarse. «Me da paz el hecho de saber que con mis hijos y en mi trabajo hago todo lo que puedo, que con mis padres intento estar lo más presente posible, que en mi relación he hecho todo lo que podía hacer… tú sabes que has puesto empeño. Dar el máximo y no tener remordimientos es algo que te hace estar tranquila. Luego las cosas pueden irte bien o mal», afirmaba la empresaria. Esta filosofía de vida, basada en la entrega y la ausencia de culpas, es la que rige su día a día mientras se adapta a su nueva realidad como mujer soltera.
Un futuro basado en la independencia
El cierre de esta crisis de rumores deja clara una premisa: Alice Campello no está buscando sustituto para el padre de sus hijos. Su prioridad es consolidar su independencia y asegurar el futuro de su familia a través de sus proyectos laborales. Aunque la prensa italiana también ha intentado frenar las especulaciones recordando la solidez del matrimonio de Alessandro Borghi, ha tenido que ser el entorno directo de la ‘influencer’ en España quien dé el golpe definitivo sobre la mesa.
La italiana afronta este nuevo futuro con ilusión, pero desde una posición de solidez individual. No hay hueco en su agenda, ni en su corazón, para romances inventados. Alice Campello sigue siendo la dueña de su narrativa, una que se escribe entre reuniones de juntas directivas, parques infantiles y la tranquilidad de saber que, al final del día, ha hecho todo lo posible por mantener su integridad intacta.
