Mientras Laura Matamoros rompía el silencio en ‘¡De Viernes!’ desvelando las amenazas de su primo, Alejandra Rubio optaba por el blindaje total. La hija de Terelu Campos se refugió en una exclusiva velada en el corazón de Madrid para celebrar el cumpleaños de Daniel y Jesús Oviedo, ajena por completo a los ataques de la «influencer«.
Te recomendamos

Cristina Tárrega estalla contra el machismo de la televisión de los noventa y revela que perdió su puesto de presentadora al quedarse embarazada: «Estuve con policía 6 meses»

Tamara Gorro, en bikini y con Ezequiel Garay en una playa de Ibiza: la ausencia de Cayetano Rivera y un tajante «De él no voy a hablar»

Pepa Romero corta en directo los rumores de crisis con Manolo Pardo y responde en ‘YAS Verano’ a la pregunta del anillo con tres palabras: «Está en proceso»

Cristina Pedroche saca a la luz los desnudos falsos que le montan con inteligencia artificial sobre sus propias fotos: los recibe a diario, la etiquetan en ellos y arrastra el problema desde 2010
La noche del 20 de febrero estaba marcada en rojo en el calendario de la familia Matamoros-Flores. Sin embargo, mientras Laura Matamoros ocupaba el centro del plató de Telecinco para denunciar las coacciones de Carlo Costanzia, su pareja, Alejandra Rubio, decidía que no era noche de televisión, sino de celebración. La colaboradora ha compartido con sus seguidores el plan alternativo con el que ha intentado normalizar una jornada de máxima tensión familiar: una cena de alto copete para celebrar el cumpleaños de los Gemeliers.
Risas y confidencias en la «milla de oro» madrileña
Alejandra Rubio no se quedó en casa viendo la entrevista que ponía contra las cuerdas a su novio. En su lugar, se rodeó de un grupo de más de diez amigos cercanos en uno de los locales más de moda de la capital. La cita tuvo lugar en Kentya, un exclusivo restaurante ubicado en la calle Lagasca 48, conocido por su cuidada estética y una carta que fusiona elegancia y gastronomía de mercado.
A través de sus redes sociales, Alejandra felicitó a sus «gemelos favoritos», Daniel y Jesús, mostrando una imagen donde la armonía y las risas eran las protagonistas. En la mesa no faltaron detalles de lujo, con platos que van desde el jamón ibérico de bellota hasta el tartar de vaca madurada, en un ambiente que distaba mucho del clima bélico que se respiraba en el plató de Santi Acosta.
La gran incógnita: ¿Dónde estaba Carlo Costanzia?
A pesar de que Alejandra se mostró relajada y divertida en todo momento, la ausencia de Carlo Costanzia en el material gráfico compartido ha disparado todas las alarmas. Por el momento, no ha trascendido si el actor acompañó a su pareja en esta velada o si prefirió seguir desde la distancia la contundente intervención de su prima.
Este movimiento de Alejandra Rubio se interpreta como una estrategia de «distancia infinita» frente a los ataques de los Matamoros. Al mostrarse ajena al conflicto y centrada en su círculo social de confianza, la hija de Terelu Campos refuerza el mensaje que ya lanzó en ‘El tiempo justo’: que los problemas de la familia de su pareja no deben condicionar su vida personal ni su estado de ánimo público.
