La portavoz de la familia de Daniel Sancho, Carmen Balfagón, ha negado este sábado que el cambio en la normativa penitenciaria de Tailandia pueda afectar al hijo de Rodolfo Sancho, y ha fijado en agosto de 2027 el momento en que podrá pedir su traslado a España.
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«Es totalmente falso. Estas informaciones sirven para intoxicar», ha zanjado Balfagón en el plató de Fiesta al ser preguntada por la reforma que obligaría a los condenados a cadena perpetua a cumplir veinte años íntegros de prisión sin beneficios penitenciarios. «La gente condenada a cadena perpetua tiene que estar 20 años sí o sí en prisión, sin beneficios penitenciarios, pero esto a Daniel Sancho no le puede afectar porque es un súbdito de España», ha explicado la portavoz de la familia, que apoya todo su razonamiento en la nacionalidad del cocinero y no en el régimen interno tailandés.
La fecha que la portavoz pone sobre la mesa: agosto de 2027

«Cuando pase cuatro años de su estancia en prisión en Tailandia, que será el próximo agosto de 2027, ya se puede pedir su traslado a España», ha asegurado Balfagón, que sitúa así el trámite de Daniel Sancho en un mes y un año concretos. Lo que se pediría entonces no sería una excarcelación ni una rebaja de pena, sino que los años que le queden los cumpla en una prisión española. La cuenta arranca en agosto de 2023, cuando Daniel Sancho fue detenido en Tailandia tras confesar la muerte del cirujano colombiano Edwin Arrieta.
Esa fecha convive con un plazo que la familia no controla: el recurso presentado por la defensa de Daniel Sancho contra la sentencia sigue sin resolverse, y la portavoz no ha dado ningún indicio sobre cuándo llegará la respuesta del tribunal. Mientras tanto, Daniel Sancho continúa en la prisión de Surat Thani, adonde fue trasladado desde Koh Samui un año después de que le impusieran la cadena perpetua por el asesinato y el descuartizamiento.
La madre responde el mismo día por el dinero

El otro frente que la familia ha atendido este sábado es el de Silvia Bronchalo, que ha salido al paso de las informaciones que ponían en duda la ayuda económica prestada a su hijo durante estos tres años y sostiene que puede acreditar cada envío. Así se lo hizo llegar al periodista Kike Calleja, que leyó en plató su mensaje. «Está cansada de que se la difame, puede demostrar todas las transferencias que ha hecho. La última que hizo fue el 18 de abril de 2026, ahí es cuando se corta la comunicación». Bronchalo había confirmado poco antes que decidió romper el contacto con su hijo tras meses de tensiones, y esa fecha sitúa el momento exacto de la ruptura.
El desgaste económico ha recaído sobre todo en Rodolfo Sancho, que ha asumido buena parte de los gastos de la defensa jurídica de su hijo y que sigue pendiente de la respuesta del tribunal al recurso presentado contra la sentencia. Las visitas en la cárcel, mientras tanto, han sido escasísimas: Silvia Bronchalo solo ha acudido en una ocasión en todo este tiempo, y desde abril ni siquiera hay comunicación entre ambos. El resultado es que el dinero que hoy llega a Surat Thani no sale del entorno familiar más directo.
Lo que ya habíamos contado de este caso
La amenaza que la portavoz acaba de desactivar es la misma que apuntábamos hace cuatro días, cuando el país asiático ultimaba la ley que dejaba al cocinero más lejos que nunca de volver, y llega a un caso en el que el regreso a España ya había abierto otro frente: el abogado de la familia Arrieta advirtió de lo que ocurriría si acababa cumpliendo aquí. Antes de eso, el tribunal cerró la fase de recursos y dejó el caso en la espera en la que sigue.
El otro movimiento reciente vino de fuera del núcleo familiar, cuando un grupo reducido de amigos viajó hasta Tailandia para verle; entre ellos Jaime Onieva, hermano de Íñigo Onieva y cuñado de Tamara Falcó, en un viaje que se produjo tres años después del crimen. Al volver pusieron en marcha una colecta para enviarle dinero, en una cárcel donde también le llegan cartas de desconocidos.
