Céline Dion ha aterrizado este viernes en París para preparar los dieciséis conciertos con los que vuelve a los escenarios el 12 de septiembre, y lo primero que se ha encontrado al bajar del coche han sido cientos de seguidores esperándola en la acera del hotel Royal Monceau. Se detuvo a saludarlos y les habló ante las cámaras. «Estoy lista, y un poco nerviosa, claro, ¡porque ha pasado mucho tiempo!».
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Cientos de fans en la acera del Royal Monceau

Céline Dion tomó tierra poco antes de las 13:00 en el aeropuerto de Le Bourget, al norte de la capital francesa, tras un vuelo nocturno desde Las Vegas. La cantante canadiense, de 58 años, viajó acompañada por sus tres hijos —René-Charles, de 25 años, y los gemelos Nelson y Eddy, de 15— y por parte de su equipo y de sus colaboradores. Varias decenas de admiradores se habían plantado en el propio Le Bourget, pero el grueso eligió otro sitio: la puerta del Royal Monceau, el hotel del centro de París que volverá a ser su base durante toda la estancia. Hacia el mediodía ya había allí varios centenares de personas, y la espera se alargó hasta cerca de las dos de la tarde. Cuando Dion apareció, con un largo impermeable beige, gafas de sol y tacones, la calle se convirtió en un coro. «Céline, bienvenida a París» y «Céline, te queremos».

Dion no se paró a hacerse fotos con ellos, pero sí se acercó, saludó y lanzó besos antes de entrar en el hotel. «Pero siempre me habéis apoyado, siempre me he sentido apoyada desde el primer día. Es como una historia que continúa. Este es mi segundo hogar. Es un gran honor estar aquí», dijo ante las cámaras. Preguntada por cuál será la primera canción que interpretará sobre el escenario, respondió. «Es un gran secreto». Entre quienes llevaban horas esperándola estaba Salomé, una admiradora que no contaba con ese gesto. «Fue una sorpresa preciosa, totalmente inesperada. La creía más fría, más distante, pero se tomó su tiempo para saludar a todo el mundo». Era su primera aparición pública oficial en dos años, y se quedó allí un buen rato antes de entrar a descansar.
Dieciséis conciertos desde el 12 de septiembre

El primero es el 12 de septiembre en el Plenitude Arena de Nanterre, en la región parisina, y a partir de ahí Dion encadena dieciséis actuaciones hasta mediados de octubre, a razón de tres por semana. La organización calcula que más de 30.000 espectadores llenarán ese pase inaugural. La cantante regresará además a París en mayo de 2027 para ofrecer otra serie de doce actuaciones. El montaje del escenario comenzó este mismo viernes y continuará durante los próximos días; los primeros ensayos generales con sus músicos están previstos para comienzos de la próxima semana en el propio recinto. Del diseño se encarga Willo Perron, un diseñador canadiense afincado en Los Ángeles que ha trabajado en espectáculos de Rihanna, Beyoncé y Drake, y que ha concebido una estructura monumental y arquitectónica con pantallas, proyectores y vídeos.
La dirección musical vuelve a estar en manos de Scott Price, el canadiense que trabaja con ella desde 2015. Mientras el equipo técnico levanta el escenario, Dion continuará en París su preparación física y vocal, que incluye pilates, danza, yoga y clases de canto. La ciudad, por su parte, se ha organizado alrededor del regreso: el Ayuntamiento de la capital francesa y AEG, la promotora de los conciertos, organizarán el 11 de septiembre un karaoke en el barrio de Stalingrad, y el club internacional de seguidores de la cantante, Red Heads, y Lucky Records también han previsto actividades para los fans que viajen esos días.
Dos años sin aparecer y diez sin cantar en París

La última vez que la cantante actuó sobre un escenario fue el 26 de julio de 2024, en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París, cuando interpretó L’Hymne à l’amour, de Edith Piaf, desde lo alto de la Torre Eiffel, acompañada al piano por Scott Price. Desde entonces solo se la había visto en público en un acto de la firma Elie Saab, y en los últimos seis años ha actuado una sola vez. Su último concierto en la capital francesa se remonta a hace una década.
En 2022 fue diagnosticada del Síndrome de la Persona Rígida, una enfermedad neurológica autoinmune poco frecuente, y lleva más de dos años preparando este regreso. Las Vegas es su lugar de residencia desde hace 23 años, y el Royal Monceau, su hotel habitual en Francia desde hace más de quince. La residencia parisina se destapó el pasado marzo, cuando la ciudad amaneció empapelada con vallas publicitarias que llevaban los títulos de sus grandes éxitos y que servían de anuncio encubierto de su retorno. Cinco meses después, el escenario ya está en construcción y la acera del hotel se ha llenado de gente esperándola.
