¿Es que no aprendemos? Solo una semana y media después de que 40 personas perdieran la vida en una discoteca suiza por culpa de la pirotecnia, el restaurante ‘Fanático’ de Madrid desaloja su sala envuelta en humo por repetir el mismo error. Y lo más surrealista: ¡Cobraron la cena a los clientes desalojados!
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Parece una broma macabra, pero ha ocurrido en pleno Paseo de la Castellana. La noche madrileña volvió a coquetear con el desastre en la madrugada del pasado domingo, cuando el conocido restaurante Fanático se convirtió en una ratonera de humo y gritos. ¿El culpable? De nuevo, esa obsesión por mezclar fuego y fiesta en espacios cerrados.
Apenas han pasado 10 días desde que el mundo se congeló con las imágenes del incendio en la estación de esquí de Crans-Montana (Suiza), donde una bengala segó la vida de 40 personas en Nochevieja. Pero la memoria es corta, y en Madrid, el show debía continuar… hasta que una bengala de un espectáculo prendió la decoración vegetal del local.
«Nos cobraron hasta el último céntimo»
El fuego, que prendió rápidamente en unas plantas artificiales, desató el caos. Aunque por suerte un trabajador logró sofocar las llamas con un extintor antes de que fuera demasiado tarde, el humo obligó a evacuar el local de inmediato. Pero aquí viene el giro que ha indignado a las redes: según denuncian varios testigos, el restaurante pasó la cuenta de las cenas que ni siquiera se pudieron terminar.
«Salimos corriendo pensando que íbamos a morir como en Suiza y encima nos exigen pagar los platos que se quedaron en la mesa. Es de vergüenza», relataba una de las afectadas en X.
Adiós a las bengalas (a buenas horas)
Tras el susto y la oleada de críticas, el Grupo Carbón, propietario del local, ha entonado el mea culpa y ha anunciado que elimina definitivamente los espectáculos con pirotecnia de su oferta. Una decisión que llega tarde para el susto que se llevaron los cientos de comensales que solo querían cenar y acabaron reviviendo una pesadilla en directo.

Afortunadamente, esta vez no lamentamos víctimas, solo un susto de muerte y una factura muy salada por una cena interrumpida.
¿Te parece normal que se sigan usando bengalas en restaurantes cerrados después de lo que ha pasado? ¿Y qué opinas de que cobren la cuenta tras un desalojo? ¡Te leemos en comentarios!
