El duro varapalo judicial que ha devuelto a las primeras páginas de los tribunales a la aristocracia de la televisión española ya tiene una respuesta combativa por parte de su principal afectada. Ana Duato, la mítica protagonista de la serie Cuéntame en RTVE, ha roto su silencio de forma inmediata tras conocer que la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional ha anulado su absolución por presunto fraude fiscal. A través de un comunicado oficial emitido de urgencia, la intérprete madrileña ha arremetido con dureza contra los métodos de la Agencia Tributaria, acusando al organismo público de emprender una persecución de carácter puramente mediático para amedrentar al resto de los contribuyentes españoles a costa de su relevancia pública.
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La reacción de la conocida actriz de la pequeña pantalla destila indignación frente a lo que considera una maniobra puramente recaudatoria y ejemplarizante que se repite de forma cíclica con los rostros más conocidos de la cultura y el sector audiovisual en España. Lejos de adoptar un perfil bajo o un tono moderado en sus declaraciones, la investigada ha evocado uno de los episodios más icónicos de la historia del papel couché y los conflictos fiscales de la península para justificar el nuevo calvario legal al que se enfrenta junto a su marido, el productor de televisión Miguel Ángel Bernardeu.
«Hace un año, y tras un calvario judicial de una década, un tribunal compuesto por tres magistrados declaró mi inocencia de forma unánime. Pagué todos mis impuestos y nunca tuve ánimo de defraudar. La sentencia era tan contundente que ni siquiera la Fiscalía la recurrió. La Agencia Tributaria no podía dejar que mi sentencia sentara jurisprudencia. A las personas públicas, desde tiempos de Lola Flores, nos han utilizado para ejemplarizar y meter miedo al resto de contribuyentes», manifestaba de forma explícita la artista, equiparando su actual situación con el histórico proceso que enfrentó a la mítica tonadillera con el fisco en la década de los ochenta.
La estrategia numantina ante la inminente repetición del juicio penal
El discurso de la protagonista de ficciones evidencia una estrategia de resistencia numantina de cara al nuevo proceso que se abrirá en la Audiencia Nacional ante un tribunal de distinta composición, un escenario que ha reactivado de inmediato las escaletas y debates de los principales magacines de Telecinco y Antena 3. La defensa de la actriz se apoya en que el fallo unánime emitido el año pasado por la Sección Segunda validaba su absoluta falta de intencionalidad delictiva, un argumento que ahora la Abogacía del Estado ha logrado tumbar al exigir una motivación jurídica mucho más detallada sobre el control que la artista ejercía de sus sociedades instrumentales.
A pesar de que los magistrados de la Sala de Apelación insisten en que la orden de repetir la vista oral no implica un dictamen anticipado de culpabilidad, el entorno de los productores asume con amargura este regreso a la primera línea de la presión mediática. El frente judicial, derivado del entramado fiscal del despacho Nummaria, promete convertirse en uno de los seriales informativos más tensos del año en el sector de las productoras audiovisuales. «Ya gané hace un año. Volveré a defenderme confiando en que se repita el mismo resultado», zanjaba la actriz en su nota pública, demostrando que está dispuesta a batallar hasta el final para limpiar de forma definitiva su nombre frente a las acusaciones del Estado.
