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Televisión

Santiago Segura se sincera en La Revuelta: ‘Me ha dado un bajón de la hostia’ por Mariona Terés

Pedro Serrano González
4 min 307
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Santiago Segura ha abordado sin rodeos en La Revuelta el momento viral que incendió las redes la noche anterior: el desplante de Mariona Terés, que se negó a mandarle un saludo cuando el equipo del programa se lo propuso. El actor y director ha reconocido que le afectó más de lo esperado y ha aprovechado su visita al late night de TVE para reflexionar sobre la voracidad de los medios y las redes sociales a la hora de amplificar lo polémico.

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El abrazo que llegó y el silencio que retumbó

La historia se cocinó a fuego rápido. El martes 8 de abril, Alejo Sauras y Mariona Terés acudieron a La Revuelta para presentar una serie. Durante la entrevista, David Broncano les preguntó de forma espontánea si querían decirle algo a Santiago Segura, invitado confirmado para la jornada siguiente. El propio presentador reconoció que fue un gesto inusual: «No lo hacemos nunca, pero salió el tema que venía Santiago y entonces les dijimos si querían decir algo». Alejo no dudó y le envió un abrazo. Mariona, sin embargo, zanjó con un escueto «yo no tengo nada que decirle». Aquella frase, breve y contundente, se convirtió en el titular que copó portadas digitales y tendencias en redes antes de que Santiago pisara el plató.

Una pregunta sin respuesta: ‘¿Por qué me odia?’

Apenas veinticuatro horas después, Santiago se sentó frente a Broncano con el eco de aquel momento aún resonando. El director de la saga Torrente confesó que ni siquiera había visto el programa en directo, sino que se enteró por la prensa. «Me ha dado un bajón de la hostia. Porque digo, si no conozco a esta persona, ¿por qué me odia?», admitió con una franqueza que desarmó al público del Teatro Príncipe Gran Vía. Acto seguido, matizó su propia reacción reconociendo que Mariona «está en su derecho de decir eso», en un ejercicio de honestidad poco habitual en el ecosistema televisivo, donde los implicados suelen esquivar el bulto o alimentar la polémica.

Lo que más sorprendió a Santiago no fue tanto la negativa de la actriz como la magnitud del ruido mediático. «No ha habido nada en el programa más interesante que eso», lamentó, señalando con ironía cómo una frase de apenas unos segundos eclipsó todo el contenido de una emisión completa. «Van buscando la chunguez», sentenció sin ambages.

Grabado en piedra: la trampa del algoritmo y el morbo digital

La conversación derivó hacia un terreno que trascendía la anécdota personal. Santiago puso el foco en la dinámica perversa que, a su juicio, rige el consumo de información actual. «Me gusta hablar, pero no me gusta cómo se toman las cosas ahora. Porque si tú eres un gañán y dices alguna tontería, antes no te lo apuntaban y lo grababan en piedra», reflexionó el cineasta, que también reconoció ser «muy de recular, de pedir perdón» cuando se equivoca, algo que las redes rara vez perdonan ni olvidan.

Broncano completó el diagnóstico con una lectura casi científica del fenómeno. El presentador explicó que la profusión de noticias polémicas responde a un mecanismo cerebral estudiado: lo negativo estimula más, genera una reacción inmediata que empuja a la acción, mientras que lo positivo se recibe con un efímero «qué guay» que no lleva a clicar ni a compartir. «Es dopamina a corto plazo, pero al final el cortisol se sube», advirtió el conductor del espacio de La 1.

El tejido social como daño colateral

Santiago fue más allá de la queja personal y elevó su diagnóstico al plano colectivo. «Empeora el tejido social totalmente, que es lo que está pasando todo el rato», afirmó con una contundencia que contrastaba con el tono habitualmente desenfadado del programa. Para el director, el problema no es que exista el morbo, sino que el modelo de negocio digital lo explota de forma sistemática hasta convertir cada matiz en una trinchera y cada desliz en una condena inapelable.

La conversación entre ambos reveló a un Santiago Segura consciente de las reglas del juego pero incómodo con sus consecuencias. Un hombre que asume que hablar en público es exponerse, pero que se resiste a aceptar que cada palabra quede fosilizada y despojada de contexto en el altar del algoritmo.

Cuando las luces del plató se atenuaron, quedó flotando una paradoja: el momento más sincero y profundo de la noche nació, precisamente, de aquello que solo interesó por polémico. La misma maquinaria que Santiago denunciaba fue la que llevó su reflexión a millones de pantallas.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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