La veterana intérprete Petra Martínez protagoniza un momento insólito en el plató de Zero Dramas tras confesar que no acogería a sus hijos si estos decidieran regresar al hogar familiar. Junto a Loles León y Mónica Cruz, la actriz tuvo que rectificar en directo al darse cuenta de que sus palabras pertenecían más a la ácida vecina de La que se avecina que a su propia realidad personal.
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La crisis habitacional y el fenómeno de la «generación boomerang» centraron el debate en la última entrega del programa de La 2, donde la precariedad juvenil se puso sobre la mesa con nombres y apellidos. Mariona Terés abrió el fuego compartiendo su propia experiencia tras haber conseguido su primer papel protagonista en la serie Barrio Esperanza. La actriz lamentó que, a pesar de haber ganado dinero por primera vez en su carrera, comprar un apartamento en Madrid sigue siendo una quimera inalcanzable, sumado a la incertidumbre de no saber cuánto le subirán el alquiler al finalizar su contrato actual.
En este clima de análisis sobre la emancipación imposible, Loles León lanzó una pregunta directa al resto de tertulianos sobre la posibilidad de que los hijos regresen al nido por pura necesidad económica. Mientras que Mónica Cruz se mostró entusiasmada ante esa hipotética situación confesando que «estaría feliz», la respuesta de Petra Martínez congeló las risas iniciales con una negativa tajante que dejó a todos asombrados.
La sombra de Montepinar planea sobre el plató
«Si vuelven mis hijos no los cojo», soltó Martínez con una rotundidad que recordó instantáneamente a los diálogos más agrios de su personaje en la ficción de los hermanos Caballero. La afirmación provocó una carcajada generalizada, aunque teñida de desconcierto, ante lo que parecía una declaración de intenciones extremadamente severa para una madre en el contexto social actual. Sin embargo, la propia Petra Martínez no tardó en sentir el peso de sus palabras y, tras unos minutos de reflexión interna, pidió la palabra para dar marcha atrás de forma pública.
La actriz, visiblemente consciente del impacto de su comentario, admitió que se había dejado llevar por el instinto profesional en el lugar equivocado. «Una cosita que quiero decir, porque he dicho algo que no me gusta nada, porque me ha salido un personaje que es muy mala y que hago en una serie», explicó refiriéndose a su icónico papel en La que se avecina. Según recoge el medio Vertele, la intérprete quiso dejar claro que sus sentimientos reales son diametralmente opuestos a los expresados inicialmente: «Yo, si vienen mis niños a mi casa, si quieren me voy yo, pero ellos se quedan en mi casa».
El abrazo entre Doña Fina y Menchu

La rectificación fue recibida con alivio y humor por parte de sus compañeros de mesa, especialmente por Loles León, con quien comparte horas de rodaje y una amistad de años. Petra, buscando la complicidad de su colega, insistió en que «me ha salido la personaja esa que tú y yo conocemos», en clara alusión a la villana que interpreta en la pequeña pantalla. La presentadora, en un gesto de ternura, acudió a abrazarla mientras bromeaba uniendo la realidad con la ficción: «Doña Fina, aquí viene Menchu, todo lo que tú dices a mí me parece bien».
Este episodio puso de relieve no solo la delgada línea que a veces separa al actor del personaje tras años de convivencia creativa, sino también la cruda realidad de un problema habitacional que afecta incluso a quienes, como Terés, logran el éxito profesional. La velada en Zero Dramas sirvió para humanizar a las estrellas y recordar que, más allá de los guiones, la preocupación por el futuro de los hijos y la estabilidad del hogar sigue siendo un tema que no entiende de ficciones ni de alfombras rojas.
