«Qué recuerdos, quillo». Con esa frase entra Montoya en la sala de espera de los castings de La Isla de las Tentaciones 11, la misma en la que él estuvo hace un par de años acompañado de Anita Williams. Mediaset ha estrenado este miércoles en Mediaset Infinity la primera parte del proceso de selección de la nueva edición, y la sorpresa es esa: el utrerano vuelve al programa que lo convirtió en fenómeno, pero no como aspirante a tentador, sino como consejero de los candidatos.
Te recomendamos

El marido de Isa Pantoja, Asraf Beno, ficha por ‘Supervivientes All Stars’ junto a Rosa Benito, a la que Vibras en Corte dio en exclusiva como concursante el 23 de julio

Simon Cowell se opera de la espalda seis años después de rompérsela en una caída y rozar la parálisis, y deja ‘America’s Got Talent’ varias semanas

Telecinco deja en el aire la vuelta de Joaquín Prat a la tarde pese a haberla dado por hecha, y su hueco apunta a Santi Acosta y a la productora de Ana Rosa

Telecinco cierra a Alma Bollo, Damián Quintero y María Jesús Ruiz para ‘Supervivientes All Stars’ y confirma la exclusiva de Vibras en Corte de hace un mes
Lo que les dice a los candidatos. «Ahora ni el tato me la da»

La escena que ha elegido Mediaset para abrir su promoción no es la de un tentador presumiendo, sino la de alguien que vuelve al sitio donde lo pasó mal y habla desde ahí. Montoya aparece solo, sin Anita Williams, delante de dos chicas y un chico que esperaban su turno para el casting de tentadores, y les resume qué se llevó de su paso por el programa: el crecimiento personal y el amor propio que ganó, hasta el punto de asegurar que ahora ya no se la da nadie.
Y lo que les aconseja va en la misma dirección, con un matiz que llama la atención viniendo de quien viene. «Si rompo una pareja, porque yo sé lo que se sufre cuando te rompen, yo con esa persona me voy. O lo intentaría. No haría lo que hacen ahora, porque tú te estás entregando», les dice a los aspirantes. Es decir: el hombre cuyo dolor en directo se convirtió en el momento más visto del formato les está pidiendo a los futuros tentadores que no hagan lo que a él le hicieron. Su despedida es la frase que Mediaset ha subrayado en la promoción. «Que vayáis siempre con la verdad, que al final la verdad triunfa».
Cuarenta y siete minutos de casting y parejas de hasta ocho años y medio

Más allá del regreso de Montoya, la entrega dura cuarenta y siete minutos y por ella desfilan numerosas parejas dispuestas a poner su relación a prueba en República Dominicana. El dato que las retrata es el del tiempo que llevan juntas: van desde los seis meses hasta los ocho años y medio de relación, un abanico que explica bastante bien por dónde va la selección de esta edición. Junto a ellas aparecen también los candidatos y candidatas a tentadores, de todos los perfiles, que son los que estaban en la sala donde entra el utrerano.
El movimiento llega una semana después de que la cadena lanzara el primer vídeo promocional de la edición, y es el segundo paso de una campaña que aún no tiene fecha de estreno oficial. Mediaset no la ha puesto, pero sí está marcando el ritmo: primero la promo, ahora el casting completo colgado en Mediaset Infinity. Es la manera de mantener el formato en conversación durante las semanas previas sin quemar todavía el estreno, y de paso recordar quién lo protagonizó la última vez que fue un fenómeno.
Dos realities a la vez: el cambio de estrategia de Telecinco para septiembre
Lo que sí deja claro esta primera entrega es que La isla de las tentaciones 11 va a ser una de las grandes apuestas de Telecinco para arrancar la temporada 2026/2027. La otra, a priori, es Supervivientes All Stars 3, que la cadena lleva promocionando todo el verano con notable insistencia. Si acaba emitiendo los dos en septiembre, estará haciendo justo lo contrario que el curso pasado: entonces no los solapó, sino que los encadenó —primero Supervivientes All Stars 2, entre principios de septiembre y finales de octubre, y después La isla de las tentaciones 9, de principios de noviembre a mediados de enero—.
El contexto de esa decisión es el de una cadena que necesita que el formato vuelva a funcionar. La edición anterior obligó a Telecinco a rectificar tras su peor dato de la temporada, y antes de eso el propio formato había ido acumulando ruido, desde la detención de un exconcursante hasta las acusaciones públicas sobre cómo se graba. Recuperar a Montoya aunque sea de paso, y colocarlo diciendo que lo que se lleva uno de allí es «amor propio», encaja con esa necesidad mejor que cualquier promoción convencional.
