Según adelanta en exclusiva Vertele, la corporación pública ha puesto en marcha la maquinaria para blindar su franja más codiciada con un movimiento estratégico que promete agitar el mercado audiovisual. Tras consolidar el excelente rendimiento de The Floor, que ya rueda su tercera temporada bajo la batuta de Chenoa, RTVE ha decidido redoblar su apuesta por el entretenimiento de gran formato y ya diseña un nuevo concurso de conocimiento y pura estrategia destinado al horario de máxima audiencia de La 1. Para esta ambiciosa misión, la cadena pública ha cerrado una alianza de envergadura con Fremantle, una de las factorías internacionales con mayor peso en nuestra pequeña pantalla y responsable de éxitos como Mask Singer en Antena 3 o Got Talent en Telecinco.
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La nueva joya de la corona que se cocina en los despachos de San Cugat y Prado del Rey lleva el sello original de Eureka Studios y cuenta con la distribución global de la multinacional de entretenimiento. El formato responde al título internacional de The Tunnel, aunque la previsión con la que trabaja el equipo de contenidos es que aterrice de forma definitiva en la parrilla española bautizado de forma orgánica como El Túnel. La idea fundamental no es construir un simple programa de preguntas y respuestas al uso, sino articular un complejo engranaje que obligue a los participantes a combinar la cultura general con altas dosis de astucia, control de la tensión y táctica psicológica.
La intención de la cadena es clara: armar un contenedor de entretenimiento potente y familiar que sirva de arrastre y complemento perfecto tras la emisión diaria de La Revuelta, el buque insignia que ha reconfigurado los hábitos de consumo en el inicio de la noche. Con una puesta en escena que las fuentes del sector califican de impactante, el concurso buscará generar un clímax de suspense sostenido donde la estrategia de los propios jugadores determine un desenlace abierto e impredecible hasta el último segundo de cada emisión. Por el momento, la identidad del presentador o presentadora que asumirá los mandos de esta imponente estructura se mantiene bajo un estricto secreto de sumario corporativo.
La revancha de Fremantle tras los fantasmas del pasado en la pública
Este encargo supone un reencuentro de vital importancia para los intereses comerciales de la productora en el sector público. Es imposible olvidar que la última aventura conjunta de calado entre ambas marcas se saldó con un sabor agridulce tras el tibio rendimiento de The Dancer, aquel costoso talent show de baile que no logró conectar con el termómetro de las audiencias tradicionales y terminó pasando sin pena ni gloria por el minutado de la cadena. Ahora, con las constantes vitales de La 1 mucho más saneadas y competitivas, la factoría busca su particular revancha corporativa con un género, el del concurso puro, que maneja con absoluta maestría en el mercado global.
El músculo de la productora en nuestra televisión está fuera de toda duda: mientras mantiene en emisión formatos de alto impacto como la competición de máscaras en Atresmedia o las diferentes marcas de entretenimiento en Mediaset (como El Precio Justo), la entrada en el horario estelar de la televisión pública equilibra su presencia en los tres grandes operadores nacionales. La elección de un concurso estratégico responde también a una tendencia global e inapelable de la industria: el público soberano reclama formatos dinámicos que permitan el juego interactivo desde el sofá de casa, un fenómeno transmedia que ya ha bendecido la continuidad de la mencionada adaptación de The Floor.
La batalla por el liderazgo del entretenimiento estelar en España
El desembarco de este proyecto pone de relieve la agresiva estrategia de programación que se avecina de cara al próximo curso televisivo. La dirección de contenidos de la corporación pública parece haber encontrado la tecla idónea para competir de tú a tú frente a los gigantes privados, abandonando la complacencia de antaño y apostando por marcas internacionales testadas que aseguren una factura técnica impecable y un enganche comercial directo. La alianza con productoras externas de primer nivel sitúa a la televisión estatal en una posición de fuerza inédita en la última década.
La gran incógnita que ahora sobrevuela las redacciones especializadas es el perfil del maestro de ceremonias idóneo para cruzar El túnel. El mercado de presentadores cotiza al alza y el listón dejado por el carisma de Chenoa en el formato hermano obliga a los directivos a buscar un perfil con gran nervio televisivo, capaz de dosificar el suspense y empatizar con un espectador cada vez más exigente y fragmentado. Comienza la puja interna en los pasillos del ente público para poner rostro a la gran apuesta del entretenimiento del mañana.
