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Televisión

Jesús Vázquez rompe su silencio sobre su dolorosa salida de Mediaset y el estigma del caso Arny

Pedro Serrano González
6 min 214
Jesús Vázquez Aimar

El presentador Jesús Vázquez, actual rostro de RTVE tras su fichaje por la cadena pública para conducir formatos de éxito como el Benidorm Fest o La casa de la música, ha concedido una de sus entrevistas más íntimas y sinceras en el programa La noche de Aimar de laSexta, donde se ha sincerado con el periodista Aimar Bretos sobre la profunda decepción que supuso su salida de Mediaset tras tres décadas de fidelidad absoluta, así como los fantasmas del pasado que todavía arrastra en terapia.

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Un amargo adiós tras tres décadas de entrega absoluta

A sus 60 años, el comunicador de Ferrol atraviesa una etapa de profunda renovación interior, pero el camino hasta alcanzar esta serenidad actual no ha estado exento de baches psicológicos severos. Vázquez desveló ante los micrófonos de la segunda cadena de Atresmedia el enorme impacto emocional que supuso su traumática salida del grupo de Fuencarral a finales del año pasado, una ruptura contractual que ejecutó la nueva directiva corporativa y que dejó al gallego sumido en un preocupante estado de vulnerabilidad.

«Llevo mucho en terapia, pero en este último tramo llevo desde el final de la etapa con la otra empresa en la que estaba, que no fue un final bonito, ni la salida, después de tantos años de darles mi vida», confesó con absoluta valentía el presentador, evidenciando el nulo tacto con el que se gestionó el fin de su era en Telecinco. Jesús Vázquez no camufló el dolor que le produjo la falta de correspondencia institucional por parte de la que fuera su casa televisiva: «Fue, sobre todo, decepción. Yo le di mi vida a Mediaset y no me sentí correspondido». Ese desencanto profesional, sumado a la crisis existencial lógica de alcanzar la barrera de los 60 años y la incertidumbre laboral, le provocó una profunda tristeza que le llevó incluso a plantearse el abandono definitivo de la profesión.

Gracias al amparo de la terapia psicológica y al apoyo incondicional de su marido, Roberto Cortés, el gallego ha logrado encauzar ese «jaleo en la cabeza» y reconstruir su autoestima en apenas cuatro meses. Alejado voluntariamente de los excesos de la juventud, del alcohol y del «barullo» mediático, Vázquez abraza ahora una madurez mucho más limpia y espiritual en el seno de la corporación pública, donde ha encontrado el respeto y la calma que la anterior empresa le terminó negando de forma abrupta.

La herida sangrante del caso Arny y el derecho a no perdonar

Uno de los pasajes más sobrecogedores de la conversación con Aimar Bretos se produjo cuando el presentador rememoró el calvario judicial y social del llamado Caso Arny en 1995. Siendo uno de los grandes pioneros de la pequeña pantalla en visibilizar con orgullo su Homosexualidad y en acogerse a la ley del matrimonio igualitario en España, el de Ferrol vio cómo su reputación era arrastrada por el fango al ser falsamente acusado de participar en una red de prostitución de menores ligada a un local nocturno de Sevilla en el que, como se demostró posteriormente, jamás puso un pie.

Vázquez calificó aquel episodio como una «infamia enorme» diseñada exclusivamente para frenar los avances en derechos y libertades de la comunidad LGTBIQ+. El dolor se vuelve insoportable al recordar a su madre, quien falleció a causa de una grave enfermedad antes de que la justicia dictara la sentencia absolutoria que ratificaba su total inocencia: «Se murió sin saberlo y eso lo llevo ahí».

A colación de este trauma, el presentador regaló a la audiencia una valiosa y aplaudida reflexión sobre el perdón, rompiendo con los estereotipos de la psicología bienquista gracias a los consejos de su propia terapeuta. El gallego dejó claro que no se siente en la obligación moral de absolver a quienes destruyeron su tranquilidad a sabiendas de que las acusaciones eran totalmente infundadas. «Últimamente la terapeuta me ha dicho que tampoco tengo que ser tan happy flower y perdonarlo todo. La gente que te ha hecho daño a conciencia… ¡Que les jodan, ojalá tengan la peor de las suertes y estén pasando una vida de mierda!», sentenció con una fuerza arrolladora, reivindicando de forma legítima su derecho al resentimiento frente a la crueldad desmedida.

Orgullo nacional frente a los bulos y el azote del bullying

Más allá de sus vivencias personales, Jesús Vázquez demostró mantener un compromiso firme y lúcido con la realidad social de nuestro país. Interpelado por el periodista de Atresmedia sobre la pulsera con la bandera de España que luce habitualmente en su muñeca, el presentador de RTVE realizó una contundente defensa de los símbolos nacionales frente a los intentos de instrumentalización ideológica por parte de ciertos sectores políticos: «Estoy muy orgulloso de mi país y no quiero que nadie me quite el orgullo de ser español. No me gusta que esta bandera, que es la de todos, se la apropien unos cuantos».

En esa misma línea de honestidad democrática, el comunicador desarmó con datos uno de los bulos más extendidos por las formaciones de extrema derecha en el debate sobre la inmigración y los servicios sociales, negando de forma tajante que las personas extranjeras gocen de privilegios administrativos por encima de los ciudadanos nativos: «No es verdad que personas por el hecho de ser extranjeras tengan prioridad sobre las personas españolas, no es verdad».

Finalmente, el presentador aludió al severo acoso escolar que sufrió durante su infancia, lamentando la ineficacia de las instituciones para implantar mecanismos y leyes que erradiquen esta lacra en las aulas, asegurando que el problema continúa exactamente igual que hace décadas. No obstante, Vázquez lanzó un mensaje de esperanza y justicia poética para todos los jóvenes que hoy padecen ese infierno, retratando el perfil psicológico de los acosadores en su madurez: «Son personas que en un alto porcentaje, cuando llegan a la edad adulta, llevan vidas mediocres».

Una lección de dignidad por parte de un profesional impecable que ha sabido resurgir de sus cenizas frente a la adversidad de la industria.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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