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Televisión

El infierno de la guardesa de Cantora: Impagos de Isabel Pantoja y el violento asalto de Kiko Rivera

Pedro Serrano González
10 min 272
Almudena Mateo, guardesa de Cantora, en un montaje junto a Isabel Pantoja y Kiko Rivera

El universo de Isabel Pantoja vuelve a resquebrajarse de la manera más cruda posible tras destaparse la realidad de lo que ocurre dentro de los muros de su mítica finca. La noche de ayer en ¡De Viernes!, el programa estelar de Telecinco producido por Mandarina, se convirtió en el escenario de una de las denuncias más graves y desgarradoras que se recuerdan en la crónica social española. Almudena Mateo, actual guardesa de Cantora, rompió su silencio para relatar el calvario judicial, económico y personal que padece por culpa de la tonadillera y de su hermano, Agustín Pantoja. Un testimonio demoledor que no solo fulmina la imagen pública de la cantante mientras realiza su gira internacional, sino que saca a la luza un turbio episodio de agresividad protagonizado por Kiko Rivera y su actual pareja, Lola García, en un asalto forzado al cortijo que ha terminado por dinamitar la paciencia de la trabajadora.

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Nueve meses de impagos y abandono absoluto en la finca

La situación de Almudena Mateo en Cantora dista mucho de ser una ocupación idílica. La joven relató en ¡De Viernes! cómo llegó al puesto de forma fortuita bajo una premisa que pronto se transformó en una trampa legal. «El único requisito que me pedían era residir en Cantora para recibir a personas allegadas a la familia», confesó ante los espectadores de Telecinco. Sin embargo, la realidad actual es que la finca se encuentra completamente deshabitada por sus dueños, y la guardesa lleva nueve meses sin percibir ni un solo euro de su sueldo. La empresa contratante tiene como administradora única a la propia Isabel Pantoja, quien se ha desentendido por completo de sus obligaciones laborales.

La gravedad del asunto radica en que Almudena Mateo reside en la casa adosada del recinto junto a su hija menor de edad y, debido a la legislación laboral vigente y al proceso judicial abierto, no puede abandonar su puesto de trabajo de forma voluntaria hasta que un juez dictamine la resolución del contrato, bajo el riesgo de ser acusada de abandono de sus funciones. Durante este prolongado periodo de desamparo, la actitud de la familia Pantoja ha sido la de dar largas de forma sistemática. «Ni Agustín Pantoja ni Isabel Pantoja se han preocupado de mí ni de mi hija en todo este tiempo, ni me han dado explicaciones sobre la deuda que mantienen. Estamos con cortes de luz, de agua, pasándolo mal y sin poder abandonar el puesto de trabajo», preguntó con firmeza. La empleada fue tajante respecto al estigma que supone verse salpicada por este clan: «Nunca he querido que se me relacionase con el universo Pantoja, no trae nada bueno esta señora, de hecho hoy por estar en televisión mucha gente se estará enterando de todo esto».

El falso señorío de Isabel Pantoja bajo el temporal

A lo largo de la entrevista, el análisis del comportamiento de los hermanos Pantoja dejó al descubierto una preocupante falta de empatía. El trato diario, según la guardesa, siempre estuvo marcado por una fachada de falsa cordialidad que se caía en los momentos de vulnerabilidad. «El trato directo con ellos siempre ha sido cordial. Dárselas de señores sí, evidentemente, sobre todo cuando nos faltaba el agua. Tienes que estar aquí, pero no puedes faltar aquí en ningún momento, porque tú eres la persona encargada de que en la casa no falte el agua», criticó con dureza. Mientras la finca se deteriora notablemente, la escala de prioridades de la artista resultaba indignante para la trabajadora: «De cara a todo el mundo, estamos en ruinas pero estas personas en ningún momento han mostrado un gesto de preocupación y mucho menos ningún gesto de empatía hacia mi persona. Y la mayor preocupación de Isabel era que los perros se perdieran aquí en el campo».

El punto álgido del aislamiento se produjo durante las pasadas Navidades. Almudena Mateo se encontró sola, sin cobrar, en una propiedad de 500 metros cuadrados, sufriendo cortes intermitentes de luz e internet, y completamente incomunicada por un severo temporal de lluvias que azotó la zona: «Informo de la situación en la que estaba y no me contestan hasta los tres días de haberles mandado el mensaje y por la amenaza de demanda que reiteré». La situación afectó directamente a la menor de edad de forma dramática: «No podía llevar ni siquiera a mi hija al colegio por el agua del temporal». Ante la crudeza del relato, el plantel de colaboradores de ¡De Viernes! reaccionó con absoluta estupefacción. Lydia lozano no dudó en calificar el comportamiento de la tonadillera como una «indecencia», mientras que Terelu Campos se sumó a la condena pública tildándolo de una «falta de humanidad absoluta».

El violento asalto de Kiko Rivera y Lola García el 17 de abril

El detonante que obligó a la guardesa a sentarse en un plató de televisión no fue solo la asfixia económica, sino el pánico vivido el pasado 17 de abril. Almudena Mateo relató cómo se marchó por unas horas a la localidad de Medina para adquirir unos candados nuevos con los que asegurar los accesos. A su regreso, la estampa fue desoladora. «Cuando regreso, encuentro que han roto el candado de la cancela de la entrada y se me descompone el cuerpo. Yo no sabía quién había arriba, y le digo a mi hija que empiece a grabar», narró visiblemente afectada. Al adentrarse en la propiedad, descubrió que el hijo de la tonadillera, Kiko Rivera, y su pareja, Lola García, habían accedido por la fuerza acompañados de cinco operarios.

A pesar de que el DJ mantiene un porcentaje de la propiedad de la finca, nadie había comunicado a la guardesa que se organizaría dicha entrada, ni tampoco Isabel Pantoja advirtió a su hijo de que allí residía una empleada con una menor. La tensión escaló de inmediato. «Primero veo a cinco hombres que no conozco de nada en el patio y luego aparecen Kiko y Lola. Estamos hablando de gente sin educación, sin valores. La gente empieza a gritar, a insultar. Fue un trato muy desagradable. Ella me graba a mí, graba a mi hija y está todo el tiempo intentando buscar una discusión. Es una provocadora. Se envalentona conmigo. Se ponen agresivos conmigo cuando les digo que han entrado a la fuerza», explicó Almudena. Las imágenes grabadas reflejan, según su testimonio, una «agresividad extrema» por parte del hijo de Paquirri: «Se me quedó a un palmo de la cara». El altercado se tornó aún más grave cuando la guardesa desveló que Lola García llegó a levantarle la mano a su hija pequeña, obligándola a intervenir físicamente. La definición que Almudena hace de la novia del DJ fue demoledora: «Es una barriobajera. Lleva dos días con Kiko Rivera y tiene ganas de fama. Si estoy aquí sentada en televisión ya no es porque su madre me deba nueve meses, es por el comportamiento que ambos tuvieron conmigo y con mi hija».

El polémico papel de José Antonio León y el ridículo en directo

El desarrollo de la entrevista dejó también uno de los momentos más comentados de la noche en las redes sociales, protagonizado por el colaborador José Antonio León. El papel del periodista dentro de ¡De Viernes! quedó seriamente cuestionado tras realizar una intervención que rozó el absurdo y provocó la indignación del público en el plató de Telecinco. En pleno relato sobre el asalto, con candados rotos y momentos de alta tensión con una menor delante, el colaborador decidió cuestionar la actitud de la víctima preguntándole de forma impertinente por qué seguía grabando si Kiko Rivera se encontraba en una propiedad privada de la que es copropietario.

La pregunta provocó un silencio incómodo en el set de Telecinco. Las miradas de reproche entre el resto de los colaboradores fueron unánimes, destacando la expresión del presentador, Santi Acosta, quien fulminó visualmente a su compañero por la flagrante falta de tacto y de rigor periodístico. La respuesta de Almudena Mateo fue inmediata, cargada de lógica y aplastante: «¡Siendo la responsable de la finca, cómo me voy a fiar yo de una persona que lleva nueve meses sin pagarme!». La réplica fue recibida con una ovación cerrada por parte del público asistente y dejó al colaborador en una posición ridícula, convirtiéndose de inmediato en el meme de la jornada por salir en defensa del comportamiento del clan Pantoja en un escenario tan indefendible.

Calesas, un coche de Paquirri y una misteriosa maleta con rumbo a Canarias

El trasfondo de este asalto forzado a Cantora responde a un interés estrictamente material. El programa de Telecinco desveló el destino de los enseres que Kiko Rivera y Lola García retiraron de la finca utilizando los camiones de los operarios. Entre los objetos retirados se encuentran calesas, vehículos antiguos y un coche que perteneció al malogrado torero Paquirri, cuyo destino final ha sido la casa que Isabel Pantoja posee en El Rocío. No obstante, el elemento que ha desatado todas las alarmas especulativas ha sido una enigmática maleta que el DJ retiró del cortijo.

Al día siguiente del incidente, la pareja fue fotografiada facturando dicha maleta en su viaje exprés a Canarias, donde se escenificó el sonado e inesperado reencuentro de Kiko Rivera con su madre y su tío tras seis años de absoluto distanciamiento. Este movimiento ha hecho que periodistas de peso como Antonio Rossi duden abiertamente de las intenciones puramente emocionales de dicha reconciliación, apuntando a que el viaje obedecía al cumplimiento de un encargo material e interesado de la cantante a su hijo. Durante el debate en ¡De Viernes!, la tensión aumentó cuando Lola García, buscando notoriedad, publicó una historia en su cuenta de Instagram acusando a la guardesa de «inventarse historias» y apelando de forma irónica a la «dignidad» y al «respeto», una reacción que Antonio Rossi sentenció de forma tajante: «Qué torpe». Por su parte, Lydia Lozano sembró la duda definitiva sobre el misterioso contenido extraído de Cantora al lanzar una hipótesis económica de lo más incisiva: «Yo creo que había dinero. ¿Dónde está el dinero de Julián Muñoz?». Una pregunta que vuelve a situar las sospechas financieras sobre las operaciones de la tonadillera.

La pavorosa realidad expuesta por Almudena Mateo vuelve a colocar al entorno de Isabel Pantoja en el ojo del huracán judicial y mediático. La mezcla de impagos prolongados, desatención a trabajadores con menores a su cargo y métodos expeditivos para vaciar una finca en ruinas dibuja un panorama desolador que la justicia tendrá que dirimir en los próximos meses, de hecho el juicio entre Almudena e Isabel Pantoja está fijado para el próximo 1 de junio por los citados impagos. Mientras la opinión pública asiste al enésimo y más oscuro capítulo de la decadencia de Cantora.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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