Cuesta creer que el hombre que aparece en las imágenes sea Tom Cruise. Barriga prominente, pelo blanco y ralo peinado en un poco convincente tupé, acento sureño arrastrado y andares cansados: nada queda del héroe atlético de Misión Imposible. Así se ha presentado el actor en el primer tráiler de Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu, un proyecto que promete ser una de las grandes sorpresas del año y que muestra a la estrella como nunca antes se la había visto.
Te recomendamos

Muere a los 82 años Wai Ching Ho, la Madame Gao de ‘Daredevil’: su adiós entierra para siempre el regreso que los fans llevaban años reclamando

TVE renueva «Barrio Esperanza» y corre a rodar su segunda temporada aprovechando que el colegio real donde se graba está vacío

Mediaset lleva a la ficción el infierno de un vídeo íntimo filtrado: «Cabeza Alta», con Leonor Watling y Paz Vega

«Amarga Navidad» llega mañana a Movistar+: el Almodóvar más descarnado, el que se convirtió en su propia musa
Irreconocible: la metamorfosis de una estrella

En Digger, Tom Cruise da vida a Digger Rockwell, «el hombre más poderoso del mundo», un multimillonario del petróleo cuya empresa podría haber desencadenado un desastre ecológico de proporciones catastróficas, capaz incluso de provocar una guerra nuclear. Para meterse en la piel del personaje, el intérprete se ha sometido a una transformación física radical, con caracterización, prótesis y un peinado que lo envejecen por completo. El contraste con su imagen habitual es tan brutal que buena parte de quienes han visto el avance han tardado unos segundos en reconocerle, y ese es, precisamente, uno de los grandes ganchos de la propuesta: ver al actor más celoso de su imagen entregándose a un papel que la hace añicos.
El resultado sitúa a Cruise a años luz de Ethan Hunt, el agente que lleva décadas encarnando a base de acrobacias imposibles. Aquí no hay saltos desde aviones ni persecuciones vertiginosas, sino una comedia negra, descrita por sus responsables como «una comedia de proporciones catastróficas», en la que la estrella se pone al servicio de un personaje grotesco y decadente. Un giro inesperado en la carrera de un actor que rara vez se ha alejado del cine de acción de gran espectáculo.
El regreso de Iñárritu al cine en inglés

Digger supone, además, el esperado regreso de Alejandro González Iñárritu al cine en lengua inglesa, algo que no hacía desde El renacido, la película que le valió el Óscar a mejor director en 2016 y con la que Leonardo DiCaprio conquistó por fin su estatuilla. El cineasta mexicano ha explicado que la semilla de este proyecto se remonta a aquellos años. «Fue justo después de El renacido, cuando tuve una idea. No un guion, no una película, solo una obsesión implacable y recurrente que ha perdurado a lo largo de todos estos años enloquecidos. Sabía quién era este personaje», ha confesado el director sobre el origen de la cinta.
La ambición del proyecto se refleja también en su factura técnica. La película se rodó en Reino Unido a lo largo de seis meses y contó de nuevo con el director de fotografía Emmanuel Lubezki, colaborador habitual del realizador y triple ganador del Óscar, que ha vuelto a apostar por un formato de gran envergadura, el VistaVision, para dotar a las imágenes de una textura especial. Según ha trascendido, Tom Cruise se pasó días enteros escuchando a Iñárritu leerle el guion en voz alta antes de aceptar el papel, un método poco ortodoxo que da idea del grado de implicación con el que ambos han afrontado el rodaje.
Un reparto de lujo y una cita en octubre

El elenco que acompaña a la estrella es una auténtica constelación de nombres de prestigio. Junto a Cruise figuran intérpretes como Sandra Hüller, John Goodman, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Sophie Wilde, Riz Ahmed, Emma D’Arcy, Robert John Burke, Burn Gorman y Pip Torrens. Un reparto coral que refuerza la sensación de que Iñárritu ha reunido a algunos de los actores más solventes del momento para arropar la arriesgada apuesta de su protagonista.
Con estos mimbres, no es de extrañar que Digger se haya convertido de la noche a la mañana en una de las películas más comentadas y esperadas del curso, con la vista puesta ya en la próxima temporada de premios. La combinación de un director laureado, una transformación mayúscula de la mayor estrella de Hollywood y una premisa tan corrosiva como actual la sitúan entre las grandes bazas del año. Los espectadores podrán juzgar por sí mismos el resultado a partir del 2 de octubre, fecha en la que la cinta llegará a las salas de cine. Hasta entonces, la imagen de un Tom Cruise irreconocible seguirá dando la vuelta al mundo.
