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Televisión

El presidente de RTVE tiende la mano a Marta Gómez Montero y la reincorpora este lunes tras su plante a Cintora: «Gracias por demostrar con hechos lo que significa el respeto al oficio»

Pedro Serrano González
6 min 42
jose pablo marta

El desenlace ha sido tan rápido como sonado. Apenas dos días después de que Marta Gómez Montero abandonara entre lágrimas el plató de Malas Lenguas Noche denunciando sentirse «humillada» por Jesús Cintora, el presidente de RTVE, José Pablo López, ha anunciado que la periodista se reincorpora este mismo lunes a las pantallas de la corporación «con toda normalidad». Lo ha hecho, además, en el escenario más solemne posible: su comparecencia ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario, en las Cortes Generales.

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El máximo responsable de la televisión pública no se limitó a confirmar el regreso, sino que quiso dedicarle a la colaboradora un mensaje personal y cargado de reconocimiento. «Querida Marta, desde aquí te digo muchas gracias por demostrar con hechos lo que significa el respeto al oficio y tu humanidad», pronunció el presidente, que enmarcó su gesto en una declaración de principios: «La dignidad de las personas está por encima de cualquier consideración». Un espaldarazo público en toda regla a la periodista que se levantó de la mesa y se marchó del plató en pleno directo.

De la espantada en directo al abrazo institucional

El episodio que ha desembocado en esta reincorporación se vivió en la noche del pasado sábado. Durante un debate en Malas Lenguas Noche, en La 2, Marta Gómez Montero se quebró cuando Jesús Cintora le pidió su opinión, y acabó pronunciando una frase que recorrió las redes sociales en cuestión de minutos: «No voy a contestar, Jesús, no me vas a volver a humillar. Me siento absolutamente humillada». Acto seguido, se levantó y abandonó el plató, dejando tras de sí un silencio atronador y una polémica que no ha dejado de crecer desde entonces.

La reacción no se hizo esperar. El propio Cintora pidió perdón públicamente al día siguiente, asegurando que la colaboradora tenía «las puertas del programa abiertas», y el presidente de RTVE se sumó con un mensaje en el que se ponía «a su entera disposición». Aquellas disculpas, sin embargo, se habían quedado para muchos en papel mojado a la espera de un gesto concreto. Ese gesto ha llegado ahora con el anuncio de su vuelta inmediata a la casa, que cierra en falso o en firme —según se mire— uno de los episodios más comentados de la temporada televisiva.

Una vuelta que llega tras días de ruido

La reincorporación de la periodista pone el broche a una semana intensa en la que su nombre ha estado en boca de todo el sector audiovisual. Su marcha del plató reabrió un debate más amplio sobre las formas en los platós de debate y sobre el trato a los colaboradores, y durante estos días distintas voces del gremio han opinado sobre lo ocurrido. La decisión de José Pablo López de anunciar personalmente su regreso, y de hacerlo en sede parlamentaria, eleva el asunto por encima de la mera anécdota televisiva y lo convierte en una toma de postura institucional.

La magnitud del revuelo tiene también su reflejo en los datos. La emisión de Malas Lenguas Noche en la que se produjo el sonado plante firmó uno de los mejores registros de audiencia del espacio, empujada por la viralización del momento en redes sociales, donde el vídeo de la periodista abandonando el plató se propagó a una velocidad de vértigo. La paradoja es evidente: el mismo incidente que dejó a la colaboradora rota fue el que disparó la conversación en torno al programa, en una muestra más de cómo el conflicto televisivo se ha convertido en el mayor motor de audiencia y de tráfico digital de la pequeña pantalla.

En el debate que se abrió a raíz de la espantada participaron rostros conocidos del periodismo, que pidieron rebajar la crispación y separar el sufrimiento personal de la trinchera del espectáculo. Entre las reflexiones más repetidas estuvo la de que, cuando alguien trabaja delante de una cámara, corre el riesgo de romperse sin que nadie sepa qué hay detrás de ese sufrimiento, y que lo mínimo exigible es el respeto. Ese clima de creciente empatía es el que ha terminado por allanar el camino a una reincorporación que, hace apenas cuarenta y ocho horas, parecía mucho más incierta.

El reencuentro en directo: apretón de manos y «seguimos trabajando»

Y el desenlace no se hizo esperar. La propia tarde de este lunes, Marta Gómez Montero reapareció en el plató de Malas Lenguas, en La 2, y protagonizó junto a Jesús Cintora un reencuentro que selló la reconciliación con un apretón de manos En Directo. La colaboradora se mostró serena y quiso rebajar el dramatismo de todo lo vivido: «Bien, tranquila, reconfortada por la actitud que ha tenido el presidente», declaró, antes de reivindicar la naturaleza humana de lo ocurrido: «Somos humanos y hay días en los que tienes un impulso».

Ambos se encargaron de aclarar que su regreso no era ningún montaje pactado para captar la atención de la audiencia, sino algo previsto de antemano. «Estaba convocada desde la semana pasada y hago lo que he hecho en la vida, trabajar», explicó la periodista, que agradeció de nuevo el respaldo recibido de José Pablo López. Por su parte, el presentador zanjó el asunto con un lacónico «seguimos trabajando» y una defensa de su forma de conducir el debate: «Yo ni insulto, ni grito, ni golpeo a nadie: lo que hay es un gesto de contención en un momento». La tormenta que durante cuarenta y ocho horas ha sacudido a la televisión pública quedaba así, al menos de puertas afuera, oficialmente cerrada.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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