Rels B ha escrito una de las páginas más importantes de su carrera. El artista mallorquín llenó la noche del sábado el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid con «Love Love Madrid», el concierto con el que cerró su gira internacional «A New Star World Tour» y con el que cumplió el sueño de tocar por primera vez en un estadio en España. Emocionado hasta las lágrimas, resumió lo que sentía con una frase que lo dice todo: «Creo que ha sido el puto concierto más guapo de toda mi vida».
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El recinto, prácticamente lleno según la crónica de la agencia EFE, vivió una noche redonda que arrancó a las 20:34 con «El mundo x ti», después de la proyección de un vídeo grabado el jueves al atardecer en una playa de Mallorca, su tierra. Durante casi dos horas y media, el intérprete repasó más de cuarenta canciones de toda su trayectoria arropado por una producción de gran formato, con pantalla gigante, juegos de luces, humo, fuegos artificiales, cuerpo de baile y hasta secciones orquestales para dar empaque a un repertorio que abarca del trap más melódico a los ritmos caribeños.
La noche histórica de Rels B en Madrid pic.twitter.com/UXdyU4eqoL
— HISPA (@hispaok) July 4, 2026
El niño de Son Gotleu que ha conquistado medio mundo
La cita tenía un valor simbólico difícil de exagerar. Daniel Heredia Vidal, nombre real de Rels B, nació en Palma en 1993 y se crió en el humilde barrio de Son Gotleu, muy lejos del escenario de un estadio. Antes de conquistar el Metropolitano, el mallorquín ya había llenado el Movistar Arena de la capital, pero pisar por primera vez un estadio en su propio país suponía una consagración que él mismo no ocultó. «Hace rato que no me ponía nervioso. Madrid, estoy nervioso. Qué bonito es esto», llegó a confesar ante un público entregado, dejando ver la magnitud emocional de la noche para un artista que ha construido su éxito desde abajo y a su manera.
No es un fenómeno menor. Según los datos que maneja Spotify, Rels B fue el artista español más escuchado fuera de España en 2025, por segundo año consecutivo, un dato que explica por qué su gira le llevó a llenar recintos también en Latinoamérica antes de aterrizar en Madrid para el broche final. Su último trabajo, «love love Flakk», publicado el pasado mes de mayo, ha terminado de asentar a un músico que ha sabido convertir su estilo, entre lo urbano y lo íntimo, en un imán para varias generaciones a ambos lados del Atlántico.
Una avalancha de invitados y un clímax con Dellafuente

El concierto también se convirtió en una fiesta de colaboraciones. Por el escenario del Metropolitano desfilaron Maikel Delacalle, con quien interpretó «Girlfriend»; Dollar, para «3:45»; el rapero madrileño Cráneo, en «Weed Coast»; y Recycled J, con «Really On». Cada aparición fue recibida con una ovación, pero el punto álgido de la velada, según EFE, llegó con «Buenos genes», su colaboración con Dellafuente, que puso a todo el estadio a saltar en uno de esos momentos que se recuerdan durante años.
Entre las canciones más coreadas de la noche destacaron «Quién te ve», «Mi luz», «Cómo dormiste?» o «Como antes», además de «A Mí», su mayor éxito y uno de los pocos temas en español que ha superado los mil millones de reproducciones, que sonó casi al final como auténtico clímax. Hubo incluso hueco para las rarezas, como un «23 feb Madrid freestyle» que, según anunció, cantaba «por primera vez en la ciudad y por última en la vida», un guiño a los seguidores más fieles que llevan años siguiendo su trayectoria.
Un adiós entre lágrimas y fuegos artificiales
El desenlace estuvo cargado de emoción. Tras la última canción, «Que todo siga igual… o que vaya mejor», Rels B se despidió con un rotundo «Gracias Madrid, os amo» mientras se abrazaba a sí mismo y contenía las lágrimas, en un cierre que ponía el punto final a una gira mundial de más de un año. Del barrio de Son Gotleu al césped del Metropolitano, el mallorquín firmó una noche histórica que él mismo tardará en olvidar y que confirma que su nombre ya juega en la primera división de la música urbana en español.
