El inicio de la temporada taurina estival en la Comunidad de Madrid ha vuelto a reunir en un mismo recinto a dos de los nombres más representativos de la crónica social y la historia institucional de España. La Infanta Elena y su exmarido, Jaime de Marichalar, han coincidido públicamente en los tendidos de la plaza de toros de Aranjuez con motivo de la tradicional corrida de las fiestas de San Fernando. A pesar de compartir espacio físico y la conocida afición común por la Tauromaquia que ambos han mantenido a lo largo de las décadas, los antiguos duques de Lugo evitaron cualquier tipo de acercamiento o saludo protocolario ante las cámaras, siguiendo el festejo de forma estrictamente separada y marcando una evidente distancia en sus respectivas parcelas de la grada.
Te recomendamos

Un mes sin dejarse ver juntos enciende las alarmas: ‘De lunes a viernes’ debate si Rocío Carrasco y Fidel Albiac están en crisis o lo fingen a propósito

Carmen Borrego se duele de «una nueva guerra» por el ático de su madre mientras una discípula de María Teresa dicta sentencia: «El reality fue su gran error»

El robo del coche de Kiko Rivera acaba en cuatro horas: la Guardia Civil localiza su Audi Q7 tras el aviso viral y el DJ respira desde un avión

«Recomiendo mucho los kikos de Grefusa y el césped de Verdegreen»: Irene Rosales desarma el boicot de Kiko Rivera con una sonrisa y dos anuncios gratis
El evento taurino, consolidado como una de las citas de mayor expectación para los círculos de la alta sociedad madrileña, ofreció una tarde de intensa actividad profesional en la que Morante de la Puebla y Pablo Aguado consiguieron la salida a hombros por la puerta grande.

La hermana del rey Felipe VI, que ocupaba una posición destacada en los asientos del coso, se convirtió en una de las grandes protagonistas de la jornada al recibir el reconocimiento directo de las cuadrillas. Dada la estrecha relación de amistad que une a doña Elena con el diestro de La Puebla del Río, el matador no dudó en otorgarle el protagonismo de la tarde al brindarle de forma solemne la muerte de uno de los astados de la ganadería.
La tensión en la arena corrió a cargo del peruano Roca Rey, quien protagonizó el momento de mayor preocupación entre la concurrencia al sufrir un nuevo percance frente a su oponente. El incidente se produce a escasas semanas de la grave cornada que el espada recibió en la plaza de La Maestranza de Sevilla, un antecedente clínico que mantuvo en vilo a los aficionados presentes en los tendidos de Aranjuez hasta comprobar que el nuevo susto no revestía consecuencias de gravedad para su campaña.
Cónclave de celebridades y la presencia en solitario de Martínez-Almeida
La convocatoria de San Fernando congregó a un nutrido grupo de personalidades de los sectores empresarial, deportivo y artístico que intentaron camuflarse entre el resto de los aficionados locales. Entre los rostros conocidos que acudieron a la localidad madrileña se encontraban la chef Pepa Muñoz, el diestro Javier Conde, así como Sibi Montes, Carlos Cortina, el expresidente del Real Madrid Ramón Calderón, el futbolista del Real Madrid Dani Ceballos, el empresario Pedro Trapote y el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo.
La atención de los reporteros gráficos se centró igualmente en la llegada del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien compareció en el recinto sin la compañía de su esposa. La presencia en solitario del regidor capitalino coincide con la circulación de intensos rumores en las redacciones de crónica social que apuntan a un posible segundo embarazo de Teresa Urquijo. Pese a la expectación generada por su entrada, el político coincidió en las inmediaciones del graderío con su cuñado, Juan Urquijo. El joven, actual pareja sentimental de Irene de Borbón, optó por mantener una postura de absoluta prudencia y declinó realizar declaraciones o tomar partido ante las preguntas formuladas por los medios de comunicación respecto al estado de gestación de su hermana.
