Lo que estaba llamado a ser el cuento de hadas de Suso y Marieta Díaz terminó dejando, además de imágenes de ensueño, un buen puñado de momentos tensos protagonizados por una misma familia: la de los Campos. El enlace, celebrado este viernes en una espectacular finca de Toledo ante 220 invitados y con un menú diseñado por un chef con estrella Michelín, se saldó con dos sonoros episodios que han acaparado la conversación en Fiesta: la monumental bronca de madrugada entre José María Almoguera y su novia, María Sánchez, y el visible enfado de su madre, Carmen Borrego, por la distribución de las mesas del banquete.
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La bronca de madrugada de José María Almoguera que vació la pista

El primero de los episodios estalló cuando la fiesta estaba en su punto álgido. En torno a las cuatro de la madrugada, José María Almoguera y su pareja, María Sánchez, conocida como «la jerezana», protagonizaron una discusión de la que hablaron prácticamente todos los asistentes. El colaborador Luis Rollán, testigo directo, relató lo sucedido sin escatimar detalles: «Hay un momento en el que estamos fuera de la parte de la discoteca y yo lo que veo es que sale María bastante alterada y él detrás. Ella a gritos, gesticulando mucho, y no sé por qué fue, pero se fueron de la boda; el enfado fue monumental».
El relato del colaborador dibujó una escena difícil de disimular en plena celebración. «María le increpaba a él, cogió los abrigos y se fue de allí, José María salió detrás, eran sobre las cuatro de la mañana. Todos los que estábamos allí lo vimos, fue algo exagerado», añadió Rollán, dejando claro que la pareja abandonó el convite en pleno arrebato. Ni el ambiente festivo ni la discreción que suele imponer un enlace de estas características lograron contener un rifirrafe que se convirtió, muy a su pesar, en uno de los grandes comentarios de la noche entre los presentes.
El enfado de Carmen Borrego: sentarse junto a Diego Matamoros
Pero José María Almoguera no fue el único de la familia en vivir un mal trago. Su madre, Carmen Borrego, protagonizó su propio momento de máxima tensión al descubrir con quién le había tocado compartir mesa: nada menos que Diego Matamoros. La hija de María Teresa Campos apareció visiblemente alterada discutiendo con su amiga Belén Rodríguez, en unas imágenes cargadas de miradas de reproche que Fiesta mostró en exclusiva. El motivo, tan doméstico como espinoso, era la distribución de los comensales en el banquete.
El problema, según se relató en el programa, era el temor de Carmen Borrego a que su presencia junto a Diego Matamoros pudiera interpretarse como una traición a ojos de Terelu Campos y Alejandra Rubio. Y es que Matamoros mantiene un conflicto abierto —con demandas cruzadas, según se apuntó— con Carlo Costanzia, pareja de Alejandra. Todo se precipitó, contaron Makoke y Luis Rollán, por un baile de sillas: «Diego Matamoros no estaba en la mesa y llegó a nuestra mesa porque no sé quién le dijo que viniera. Se sentó. No fue intención de Diego sentarse allí, fue un bien mandado», explicaron. Tras varios cambios, Diego y Carmen acabaron uno al lado del otro, hasta que fue el marido de Borrego quien terminó separándolos.
Las palabras de Carmen Borrego: «Es una cuestión de respeto a mi familia»
El encontronazo derivó en un rifirrafe con Belén Rodríguez, que trataba de convencer a su amiga de que no ocurría nada por compartir mesa con Diego. Pese a que ambas terminaron haciendo las paces, Carmen Borrego permaneció tensa el resto de la velada y, según algunos compañeros, estuvo toda la noche deseando marcharse a casa. Contactada por Omar Suárez, la colaboradora se explicó sin rodeos: «Como comprenderéis, no es agradable que me siente al lado de un señor que ha puesto a parir a la pareja de mi sobrina. Dijo de todo de Carlos, llamándole delincuente, y esto hizo muchísimo daño a Alejandra y a mi hermana Terelu».
«Y claro, sentarme al lado… no me hizo ninguna gracia porque es una cuestión de respeto a mi familia», zanjó Carmen Borrego. Una postura que corroboró Makoke, quien aseguró haber hablado con ella durante la propia celebración: «Imagino que a Alejandra y Terelu verme sentada en una boda al lado de él no le hará ninguna gracia», le habría confesado la hija de María Teresa Campos.
Así, entre una bronca que vació la pista de madrugada y una guerra de asientos con trasfondo familiar, el gran día de Suso y Marieta acabó dejando tanto titular ajeno como recuerdo propio, confirmando que ni en la más idílica de las bodas logra el universo Campos esquivar la polémica.
