Curro Romero permanece ingresado en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla desde el martes, a los 92 años, por un cuadro de neumonía. Fuentes cercanas a la familia describen su estado como satisfactorio: está animado, tranquilo y de buen humor, ha almorzado sin contratiempos y, si la evolución se mantiene, no se descarta que en los próximos días regrese a su domicilio.
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Un ingreso el martes y un parte que invita a la calma

Curro Romero se recupera en el centro hispalense de un nuevo cuadro de neumonía que obligó a ingresarlo el martes. El parte que ha trascendido no lo firma el hospital ni un comunicado familiar: procede de fuentes cercanas a la familia, que hablan de un estado satisfactorio y de un paciente que ha pasado la jornada animado, tranquilo y con buen humor. Esas mismas fuentes añaden un detalle que en su caso pesa más de lo que aparenta, el de que ha almorzado sin contratiempos, y avanzan que, si la evolución sigue por ese camino, no se descarta un traslado a su domicilio en los próximos días. Nadie ha puesto fecha al alta ni ha detallado el alcance del cuadro.
Curro Romero llegó de urgencia al Virgen Macarena tras un empeoramiento de su estado de salud, y el hospital sevillano se ha convertido con el tiempo en su centro de referencia: allí ha sido atendido en cada uno de los baches que ha ido encadenando. Del ingreso no ha salido ni un comunicado de la familia ni un parte del centro, así que lo que se sabe llega por el círculo más próximo al diestro de Camas, que habla de una nueva recaída y recuerda que las anteriores las ha ido superando mostrando una fortaleza física poco frecuente a su edad. En una casa acostumbrada a los sustos, ese tono contenido pesa casi tanto como un informe médico.
El faraón de Camas, un mito que Sevilla vigila de cerca

Nacido en Camas en 1933, Curro Romero es uno de los grandes mitos vivos del toreo español, y su carrera está tan pegada al albero de la Real Maestranza de Sevilla que cuesta separar una cosa de la otra. El reconocimiento institucional acabó alcanzando a la leyenda: acumula la Medalla de Andalucía, la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes y la consideración honorífica de Hijo Predilecto de su comunidad. Ese doble estatus, el del ídolo popular y el del hombre condecorado, explica que cualquier ingreso hospitalario suyo se convierta en asunto de interés general en toda la ciudad.
El camero sigue acudiendo a los actos importantes de la fiesta siempre que su delicada situación física se lo permite, y esa presencia intermitente se ha convertido en el termómetro con el que Sevilla mide su estado. Cuando aparece, la conversación es su gesto; cuando falta, la conversación es su salud. Por eso la palabra neumonía asociada a su nombre dispara siempre el mismo mecanismo de inquietud, y por eso el matiz que llega ahora desde el hospital, el del hombre animado, tranquilo y de buen humor, circula con la misma velocidad que corrió la noticia del ingreso.
Un historial que explica la prudencia de los suyos
La cautela de su entorno tiene detrás un historial que ya avisó el pasado abril. Entonces fue atendido en el mismo centro hospitalario por una dolencia idéntica, estuvo ingresado un par de días y se recuperó con una rapidez que sorprendió pese a la gravedad. «Hemos estado en un ay», resumió su mujer, Carmen Tello, en televisión. Aquel cuadro fue una neumonía por aspiración provocada por sus dificultades para tragar, el mecanismo que convierte una comida o un vaso de agua en un riesgo respiratorio y que obliga a vigilar cada ingesta del maestro.
Antes de ese aviso hubo otros. En 2025 encadenó varias hospitalizaciones: primero una infección de orina y una crisis respiratoria en plena Feria de Abril, y en septiembre una neumonía complicada por el coronavirus que lo devolvió al mismo hospital. Un año antes se había fracturado la cabeza del fémur. A eso se suman la enfermedad de Parkinson que arrastra y el Cáncer de laringe que superó hace seis años, dos cuadros que los suyos han explicado en público y que marcaron un antes y un después en su día a día. De aquel episodio de abril salió bien parado y recibió el alta para seguir la recuperación en casa junto a Carmen Tello, el mismo escenario que su entorno maneja ahora.
