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Corazón Digital

Cuando las redes se convierten en el juez más implacable y despiadado

Noelia Zazo
5 min 235
amaia leyre

A veces una sola opinión no pesa, pero una opinión en masa dicta sentencia, ¿son las redes quienes marcan el nuevo baremo del éxito y dictan sentencia?

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“Histórico”, “Un momento para la posteridad”, “La aparición que emocionó al Bernabéu”, e incluso “Amaia curó algo en todos nosotros esta noche” fueron algunos de los titulares que se escribieron cuando en junio de 2024 Amaia Montero reapareció por sorpresa en el estado Santiago Bernabéu al son de ‘Rosas’ junto a Karol G.

En aquel momento pensar en un regreso de la cantante a los escenarios era todo emoción, en solo unas horas hubo cientos de miles de mensajes inundando las redes y hablando de lo maravilloso que sería que la cantante regresara junto a La Oreja de Van Gogh. Y fueron muy pocos quienes pensaron que ese lugar estaba ocupado, que la vocalista del grupo desde hacía diecisiete años era Leyre Martínez y que hablar de poner a otra persona en su lugar sin siquiera recordar que ella está ahí quizá podía afectarle y no de la mejor manera, pero aquello quedó en un segundo plano.

Tanto que ni siquiera sus compañeros supieron darle su lugar. Animados por las ovaciones que Amaia recibió sobre el escenario y por los millones de peticiones en redes de volver a verlos unidos, tomaron una decisión. Una que solo podían tomar desde la superioridad de saber que tenían la voz cantante, y nunca mejor dicho, para determinar el futuro del grupo y por tanto el futuro laboral de alguien que un día había llegado a arreglar lo que no había roto; Leyre Martínez. El 14 de octubre de 2024 y con un comunicado que ella no había aprobado se comunicó, a través de las redes sociales, que Leyre Martínez y La Oreja de Van Gogh tomarían caminos por separado. Y entonces la voz de Leyre importó más que nunca.

Entonces lo que ella tuviera que decir al respecto de todo lo sucedido se convirtió en el centro de todo este asunto. Tanto, que hizo falta un año entero para que el grupo se atreviera a comunicar algo que era un secreto a voces, el regreso de Amaia a la formación. Ya se veían llenando el Bernabéu como KarolG, arropados por todos esos fans que se volvieron locos aquella veraniega noche en que Montero cantó ‘Rosas’ y fue lo más viral de la semana. Pero su regreso nada ha tenido que ver con todo ese éxito y vitalidad.

Podemos hablar más bien de rivalidad, una que Leyre jamás quiso tener. Y es que a pesar de todo ella nunca ha dicho una sola palabra en contra de quienes fueron sus compañeros, tampoco de Amaia, quien está que escribe sabe que nunca le tendió un mano, ni en los comienzos ni en el amargo final. Pero llegados a ese punto, ya en otoño de 2025, quedaba muy viejo lo de recordar la salud mental, ni a la hora de valorar la factura que todo le podía estar pasando a la autora de ‘Mi nombre’, ni a la de recordar que si Amaia llevaba años lejos de los escenarios era porque había necesitado recuperarse tras pasar momentos complicados.

Y es que además de la gloria junto a la colombiana, Amaia vivió el fin de una amistad muy importante en su vida (que ahora parece haber retomado) con cayetana Guillén Cuervo, entre otras muchas cosas que se dejó por el camino. Y en puntos suspensivos está lo suyo con Pablo Benegas, él siempre fue su ancla al grupo, quien la protegía y quien dejó claro que no la veía preparada para regresar, para hacer frente a una gira que en un inicio solo iba a ser un concierto… pero que queriendo alimentar a todas esas voces escondidas tras avatares y un teclado fue creciendo sin parar. Ni Xavi San Martín, ni Álvaro Fuentes, ni Haritz Garde, que son los tres restantes miembros del grupo quisieron parar, y ante la disparidad Benegas se retiró de la formación.

Y ya solo estaban ellos, que siempre estuvieron, y Amaia. Con las aguas calmadas, Leyre recuperada del shock emocional que le había supuesto lo ocurrido y centrada en su propio (y exitoso) proyecto musical. Llegó la gira, con una primera cita en Bilbao que no ha salido como esperaban, que lejos de recibir ovaciones ha sido objeto de memes sin fin, pero en ninguno de ellos se nombra a los tres componentes restantes del grupo, solo a Amaia, que quizá esta vez mire por todo lo que ha pasado su compañera, piense porque su primer single en solitario se llama ‘Mi nombre’ y se pare a reflexionar sobre si es justo que toda la responsabilidad caiga sobre ella. Porque lo fue de la gloria, pero también lo está siendo cuando las cosas no han salido como esperaban. ¿Es Amaia la única responsable? ¿Lo fue Leyre?

En ambas etapas eran un grupo, pero ellas siempre dieron la cara. Una que no están dando todos esos ‘user92762728’ que buscan la forma más ingeniosa para reírse de un error o para sentenciar el trabajo en el que el grupo viene trabajando desde hace un año. Pero mucho menos para ver más allá de sus vocalistas y por supuesto jamás para pensar en que esos problemas de salud mental que llevaron a Amaia lejos de la música pueden regresar, y que las feroces críticas en masa son un potenciador enorme para que eso pase. Y es que ahora las redes son los jueces y con un teclado y un usuario sin siquiera fotografía todos podemos dictar sentencia. A veces sin recordar que hablamos de personas.

Noelia Zazo
Escrito por Noelia Zazo

Periodista con más de 15 años de experiencia. Ha trabajado como reportera, redactora, coordinadora, redactora digital y creadora de contenido en medios como Lecturas, ABC y LOC (El Mundo).

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