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Corazón Digital

Fabiana Sevillano y Sofía Surfers: la guerra de las mil batallas

Noelia Zazo
6 min 18

Un año después de saber cómo se sentía Fabiana Sevillano después de su affair con el ex de Sofía Surfers, conocemos la versión de lo sucedido de esta última, y reflexionamos ¿Es justo en enfrentamiento entre ambas?

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Vivimos en la era de lo efímero, y más si mezclamos en la misma ecuación salseo y redes sociales. De una polémica se pasa a otra y de una novedad se pasa a otra con una rapidez pasmosa. Una que a veces alivia a quienes se enfrentan al huracán que supone ser protagonista y otras veces disgusta a quién le gustaría seguir siéndolo un ratito más. Pocas, muy pocas, son las ocasiones en las que una polémica se alarga tanto que un año después de suceder, las reacciones a la misma siguen teniendo la misma repercusión que la primera vez.

Es el caso de lo ocurrido entre Fabiana Sevillano y Sofía Surfers, dos influencers que estoy segura de que conoces, aunque haré un breve resumen, por si estoy asegurando demasiado. Sofía Surfers es la hermana pequeña – se llevan un año – de Lola Lolita, en realidad ambas se apellidan Moreno. A los doce años empezó a crear contenido y ahora es una de las influencers más reconocidas de TikTok. Fabiana Sevillano, por su parte, también pertenece al universo de las nuevas generaciones de esta red social, en 2023 se le viralizó un video y en el último año ha sido el perejil de todas las salsas. Ha trabajado con muchísimas marcas y será una de las competidoras de La Velada, de Ibai Llanos, del próximo mes de junio. Un puesto de lo más cotizado entre los influencers patrios.

Hasta aquí todo en orden. Y ¿qué ocurrió entre ellas? Pues un hombre. Álvaro Suárez concretamente. Otro influencer con quien Sofía había mantenido una relación y con quien Fabiana había tenido algo esporádico después de que la relación entre ellos hubiera acabado. ¿Dónde está el problema? En qué Lola Lolita era amiga de Fabiana y por tanto está conocía a Sofia, habían coincidido, habían salido a cenar juntas o de fiesta en ocasiones. Y para la última esto es ser amigas, para Fabiana no, diferencia de conceptos, o de sentimientos.

Cuando Sofía se enteró de este rollito entre la sevillana y su ex no tardó en lanzar indirectas en redes sociales que veinte minutos después borró, pero el lío ya estaba montado. Esa misma noche todo TikTok era conocedor de lo ocurrido y dos días más tarde Fabiana publicó aquel video de ocho minutos que la catapultó a la fama definitiva, pues fue un antes y un después en su carrera: en él decía, en resumen, que no era amiga de Sofia y que no había podido evitar lo que había sucedido, todo ello aderezado con muletillas y la gracia andaluza que le caracteriza. Unas palabras que llegaron incluso a los diarios más tradicionales como El Mundo o ABC, pero que sobre todo han sido durante todo este año carne de meme constante: “¿pero tú has estado en mi casa? ¿Conoces a mi madre? ¿Sabes quién es mi abuela? ¿Amigas de qué?” Son parte de las declaraciones más recordadas de aquel famoso video.

Pero detrás de las risas, los memes, y el salseo que esto nos puede suponer desde fuera, hay dolor. Porque todo el mundo se siente con derecho a opinar, lógicamente, puesto que fue un conflicto público. Pero de opinar a juzgar y faltar el respeto la distancia que se ha recorrido ha sido muy corta, y si bien Fabiana si ha expresado en varias ocasiones que lo ha pasado muy mal, que ha necesitado terapia y que a raíz de todo lo ocurrido se protege mucho más en cuanto a lo que dice y hace, Sofía no volvió a decir nada tras aquel video, parecía que se había quedado con el papel de la mala de la película y que sencillamente tenía que aguantar y capear el temporal. Y eso también le ha hecho sufrir.

Pero además de lo que vemos en pantalla, está lo que se recibe detrás, y mientras todos reíamos con el vídeo de la sevillana, Sofía recibía un hate que pocos podríamos soportar a través de mensajes directos o en muchas de sus publicaciones. Y aunque en principio le aconsejaron callar y dejar las cosas estar, un año más tarde ha sentido la necesidad de explicarse. De mostrar también su vulnerabilidad y aportar su versión de los hechos, que no es más que el de alguien que ha sufrido una ruptura reciente viendo como otra persona, a la que ella sí consideraba amiga, está con el que hasta hacía unos meses era su pareja.

Ha publicado un video de dieciséis minutos explicándose y en él Sofía admite que se equivocó con los primeros vídeos con indirectas que subió a redes, porque eso hizo que el conflicto se hiciera público y comenzara el hate y los bandos. Y también termina diciendo que espera que a Fabiana le vaya genial e incluso reconociendo que se está esforzando mucho para la velada. Unas palabras amables, dichas con sinceridad, que quizá sean la semilla con la que comenzar a sembrar la paz. ¿Estaremos ante el principio del fin? ¿Alguna de las dos decidirá llamar a la otra, zanjar el problema y aparecer un día en un evento juntas como si aquí no hubiera pasado nada?

Quizá es pronto para esto último, pero no lo es para darse cuenta de que al final no hay bandos, de que cada una ha vivido su dolor, de que nada es blanco o negro y de que a lo mejor las dos preferirían poder zanjarlo y saludarse tranquilas en el siguiente photocall en el que coincidan. Quiero saber qué opináis de todo esto, si ahora que han hablado ambas no sentís que los bandos los hemos creado quienes miramos la pantalla del móvil y que a ellas les han hecho un flaco favor. Os espero en nuestras redes para que me deis vuestra opinión.

Noelia Zazo
Escrito por Noelia Zazo

Periodista con más de 15 años de experiencia. Ha trabajado como reportera, redactora, coordinadora, redactora digital y creadora de contenido en medios como Lecturas, ABC y LOC (El Mundo).

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