El diestro Morante de la Puebla ha recibido este viernes el alta hospitalaria de forma voluntaria tras permanecer ingresado varios días por la grave cogida sufrida en la Real Maestranza de Sevilla. El torero continuará ahora una estricta fase de recuperación en su domicilio, bajo estrecha vigilancia médica, tras un percance que conmocionó al escalafón taurino a principios de semana.
Te recomendamos

Raúl Asencio, central del Real Madrid, admite haber conducido ebrio en Gran Canaria y el juzgado le deja ocho meses sin carné y 14.400 euros de multa

Se conoce por fin qué provocó la muerte de Francesc Garrido, el abogado de ‘Sé quién eres’ y el inspector de ‘Clanes’, fallecido con 56 años

Haakon despide al rey Harald al estrenar reinado en Noruega: «Mi padre siempre lograba que quienes lo rodeaban se sintieran a gusto»

Daniel Sancho ya tiene fecha para pedir su vuelta a España y su portavoz desmiente la ley que lo ataba 20 años a Tailandia
Una decisión voluntaria marcada por la evolución favorable
La noticia del alta, adelantada inicialmente por ‘ABC Sevilla’, ha supuesto un soplo de aire fresco para los aficionados y el entorno de José Antonio Morante Camacho. El torero ha decidido abandonar el centro hospitalario por voluntad propia al presentar una mejoría dentro del cuadro clínico de alta complejidad que presentaba tras ser corneado el pasado lunes. No obstante, este traslado no implica el fin de su tratamiento, sino un cambio de escenario donde la prudencia seguirá siendo la tónica habitual durante las próximas semanas.
La evolución en el domicilio estará marcada por revisiones constantes para monitorizar el estado de las lesiones internas. Por el momento, el equipo médico no ha querido aventurar ningún tipo de plazo para su vuelta a la actividad profesional, centrando todos los esfuerzos en consolidar la cicatrización y evitar posibles complicaciones o infecciones postoperatorias. El reposo absoluto es, ahora mismo, la única lidia que afronta el genio de La Puebla del Río.
Los detalles técnicos de una intervención de urgencia
El percance ocurrió el lunes 20 de abril durante la faena al cuarto toro de la tarde en el coso sevillano. El parte médico inicial reflejó la dureza del impacto: una herida por asta de toro en la cara posterior del muslo izquierdo con una trayectoria de diez centímetros que alcanzó zonas críticas. Lo más preocupante para los cirujanos fue la perforación en la cara posterior del recto, lo que obligó a una reparación inmediata del aparato esfinteriano en la misma enfermería de la plaza antes de su traslado al hospital.
El pronóstico fue calificado como «muy grave» en un primer momento, dada la profundidad de la cornada y el riesgo de afectación a órganos internos. La intervención quirúrgica incluyó una limpieza exhaustiva de la zona y la colocación de drenajes en los espacios postanal y retrorectal para facilitar la expulsión de líquidos y prevenir focos infecciosos, una de las mayores preocupaciones en este tipo de heridas.
Una semana negra para las figuras en la Maestranza
El caso de Morante de la Puebla no ha sido el único sobresalto vivido en el albero sevillano durante esta Feria de Abril. Apenas tres días después, el diestro peruano Andrés Roca Rey sufrió otra cogida de extrema gravedad al entrar a matar al quinto toro de su lote. El parte médico de Roca Rey describió una cornada de 35 centímetros en el muslo derecho con rotura muscular masiva, lo que ha vuelto a poner en jaque la seguridad de las figuras en el tramo más intenso de la temporada.
Las reacciones en el entorno taurino no se han hecho esperar. Francisco Rivera, tras visitar a Roca Rey en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, ha advertido de que la recuperación de su compañero será larga y tortuosa.
