El actor porno Ignacio Jordà, conocido mundialmente como Nacho Vidal, ha sumado un nuevo y grave capítulo a su historial delictivo tras ser sentenciado por la Audiencia Provincial de Valencia por vender estupefacientes en una conocida zona de ocio.
Te recomendamos

Irene Gil apaga de un plumazo el rumor del regreso de Enrique Pastor a Contubernio 49 y deja un reproche: «Sigue habiendo gente que necesita un click a cualquier precio»

Haaland cambia el Mundial por la pasarela: coincide con Jennifer Lopez en la gran semana de Dolce & Gabbana en Sicilia

Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía cambian de agenda para volar a Nueva York y vivir en directo la final del Mundial

Con el público ya dentro de Viveros y a una hora del arranque: València desaloja el recinto y deja a Ana Torroja sin concierto por riesgo de reventones térmicos
La trayectoria de Nacho Vidal parece haber descarrilado definitivamente de los escenarios para centrarse en los banquillos de los tribunales valencianos. En esta ocasión, la justicia ha sido tajante al condenar al intérprete a una pena de tres años de prisión tras ser interceptado con una cantidad significativa de la peligrosa sustancia conocida como ‘tusi’ o ‘cocaína rosa‘. Aunque el actor ha evitado el ingreso inmediato en un centro penitenciario gracias a un acuerdo de conformidad, esta sentencia mancha de forma casi irreversible su imagen pública y le impone un estricto régimen de vigilancia para los próximos años.
El acuerdo que evita la celda (por ahora)
La condena es fruto de una negociación entre la Fiscalía y la defensa del acusado. Vidal ha reconocido los hechos íntegramente, aceptando la pena de tres años de cárcel por un delito contra la salud pública y el pago de una multa que asciende a los 5.800 euros. A pesar de la gravedad de la pena, el fiscal ha recomendado la suspensión de la misma por un periodo de cuatro años, propuesta que el tribunal ha aceptado bajo la condición innegociable de que el actor no vuelva a delinquir en ese tiempo.
Para suavizar la sentencia, se han aplicado atenuantes como su adicción a las sustancias estupefacientes, lo que conlleva la obligación legal de someterse a un curso de rehabilitación. Esta decisión judicial llega en un momento crítico para el actor, quien arrastra una espiral de incidentes relacionados con el consumo de drogas que parecen haber condicionado sus últimos movimientos.
Los detalles del arresto en la Plaza Xúquer
Los hechos que han motivado esta sentencia se remontan a febrero de 2025. En aquella fecha, agentes de la Policía Nacional detuvieron a Nacho Vidal en la Plaza Xúquer de Valencia, un punto neurálgico del ocio nocturno en la ciudad. En el momento del arresto, el actor portaba 103,05 gramos de ‘cocaína rosa’, una cantidad que, según el informe policial, estaba destinada claramente a la venta directa en el mercado ilícito.
De haber llegado a completarse la transacción, la droga incautada habría alcanzado un valor aproximado de 5.700 euros. Durante el proceso, ha quedado probado que la motivación de Vidal para traficar con estas sustancias era sufragar su propia dependencia química, un argumento que ha servido para modular la pena pero no para eximirle de la responsabilidad penal de poner en peligro la salud pública.
Un historial delictivo en aumento
Este no es el primer tropiezo legal de Ignacio Jordà en los últimos meses. De hecho, el pasado enero ya fue condenado al pago de una multa de 2.160 euros por un altercado en el parking del Mercado de Russafa, donde rompió la barrera de acceso mientras conducía bajo los efectos del alcohol y las drogas. Este patrón de conducta errática ha puesto en alerta a las autoridades valencianas, que siguen de cerca sus pasos.
Sin embargo, el frente judicial más oscuro para el actor sigue abierto. Nacho Vidal tiene pendiente otra causa de extrema gravedad en la que la Fiscalía solicita para él cuatro años de prisión por homicidio imprudente. Se trata del caso relacionado con la muerte del fotógrafo José Luis Abad, ocurrida durante el controvertido ‘rito del sapo bufo’, una ceremonia chamánica organizada por el actor que terminó en tragedia y que todavía espera una resolución definitiva en los tribunales.
